‘Hoy es un día triste y doloroso para todo el rayismo’

Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano, pidió disculpas a los aficionados por el «sabotaje» sufrido y comentó que no aceptó la celebración a las cinco de la tarde del lunes por «respeto a esos seguidores.

El Presidente del Rayo Vallecano, Raúl Martín Presa, comentó en una entrevista concedida a Pasión por el Rayo que la suspensión del encuentro que debía enfrentar a su equipo con el Real Madrid se debió a un sabotaje que inutilizó parte del alumbrado del Estadio de Vallecas. Presa afirmó que una vez confirmado el supuesto sabotaje todas las acciones se encaminaron a garantizar la seguridad de los miles de seguidores agolpados en las puertas de acceso al estadio. «Esto que ha pasado hoy es una desgracia, es un día muy triste para todo el rayismo y muy doloroso. Hemos sufrido un sabotaje que ha impedido celebrar el partido», comenzaba diciendo un Martín Presa apesadumbrado por lo sucedido.

¿Cómo se puede explicar esto?

No se puede explicar. Hay hechos en la vida, en el mundo, que son inexplicables y esto no responde a una explicación de una persona bajo unos parámetros lógicos.

¿Qué ha pasado? ¿En qué ha consistido el supuesto sabotaje?

Se han cortado los cables de la luz en varias fases, lo que ha hecho imposible la reparación.

¿Sospecháis de alguien?

No. Para eso está la policía.

Como Presidente del Rayo Vallecano ¿qué le puedes decir a toda esa gente que ha estado durante horas esperando que se abriesen unas puertas que finalmente no llegaron a abrirse?

Muchísima pena. Pedimos las máximas disculpas y explicarles lo que se ha hecho en todo momento, y mostrarles la verdad de los hechos. Las puertas no se abrieron porque ante la situación de la poca luminosidad que había en el campo, los cuerpos de seguridad no permitieron abrirlas. En ese momento, toda la preocupación ha sido que no pasase nada con ningún aficionado que se encontrara fuera y a pesar de esto que ha sufrido el rayismo no ha habido males mayores y la integridad de ningún aficionado se ha visto afectada. Me da mucha pena por muchos aficionados que hoy venían a ver a su equipo contra el Real Madrid, y más con lo que ha sufrido el Rayo, que ha estado ocho años sin estar en la máxima categoría, cuatro de ellos en Segunda B. El equipo, con mucha dificultad está superando todo. Ahí fuera había gente mayor, niños, que hoy venían a ver el partido y que no puedan verlo porque se produce un sabotaje de esta índole me da muchísima rabia.

Había algunos aficionados que estaban solicitando la devolución del dinero abonado por la entrada.

Sucedió todo muy rápido y nos centramos desde el primer momento, con los cuerpos de seguridad del estado y la delegada del gobierno, en mantener la seguridad y la integridad de todos los aficionados que estaban en el exterior. Al final no ha pasado nada y eso es lo realmente importante. A partir de ahí, intentamos arreglar este desaguisado desde la perspectiva de que el aficionado del Rayo sufriera la menos posible, porque ya desgraciadamente hoy ha sufrido el acercarse al campo, tener que estar una hora en la calle y no poder ver el partido. Es una pena.

El Real Madrid quería celebrar el partido a las cinco de la tarde pero el Rayo no accedió a su petición.

Nosotros a las cinco no queríamos jugar y se lo hemos dicho directamente porque ya bastante hemos sufrido con este sabotaje y los que más lo han sufrido han sido nuestros aficionados, como para ponerles un horario de las cinco de la tarde en un día laborable que les privaría a casi todos el poder venir al fútbol. Querían que aceptásemos pero no lo hemos hecho por respeto a esos diez mil aficionados que estaban en las puertas esperando entrar y que, desgraciadamente, y por su seguridad, las fuerzas de seguridad han decidido ante este sabotaje, este atentado que hemos sufrido, que no accediesen al estadio. Eso, la seguridad de la gente, era lo más importante porque esto no deja de ser fútbol.