Javier Aguirre destacó el ambiente que se vivió en el Estadio de Vallecas y que le recordó a lo que se vive en los campos de fútbol de su país.
Lo mejor del partido ha sido el resultado. Al equipo le falta mucho para estar acoplado, sobre todo de medio de campo para adelante.
Como conjunto y como trabajo colectivo ellos fueron superiores, qué duda cabe, tiene al míster trabajando bien con este equipo, juegan de memoria y conocen muy bien las circunstancias del terreno de juego y a nosotros nos falta mucho trabajo de campo y espero que cuanto antes se empiecen a conocer los jugadores. Es la primera vez que juegan juntos los cuatro de arriba, pero hay que trabajar mucho.
¿Te esperabas algo así o lo has visto peor de lo que pensabas?
El Rayo es lo que esperaba, un conjunto que nos iba a meter en nuestra área, que nos iba a jugar por fuera y que iba a imprimir el ritmo y a llevar el peso del partido. Nosotros teníamos que aguantar sus llegadas y tengo que decir que con el penalti pudo haber cambiado la historia, porque fue una jugada clave para el resultado final.
Roberto ha sido el gran destacado del partido.
Roberto forma parte de un grupo de veinte jugadores y es un chaval que en el vestuario es muy querido, igual que Leo. Son dos porteros con los que descanso perfectamente y hoy Roberto tuvo un buen día, otro quizá no sea tan bueno, pero lo incluyo en el paquete del equipo. Hoy nos vamos con la sensación de que pudo haber sido peor pero al final valió la pena el esfuerzo.
Quizá el zaragocismo esté decepcionado porque se esperaba mucho de la llegada de Luis García o la reaparición de Micael.
No podemos decir nada más que llevan cinco entrenamientos, que tienen una enorme calidad y que vamos a trabajar bien, a marchas forzadas, y que espero que este domingo en casa podamos dejar la portería a cero y ser atrevidos buscando al rival.
El Zaragoza se lleva un punto de un estadio en el que la gente aprieta mucho y está muy encima todo el partido. ¿Le recordó un poco al ambiente que se vive en los estadios de su país?
Ya conocía este campo que es uno de esos campos de mucha solera y mucha tradición es España. Ya me había tocado dirigir aquí y la gente empuja a su equipo. Hoy había unos cánticos muy bonitos de «En Segunda B…», es una afición muy bonita que apoya a su equipo. En Méjico también hay campos de este corte y uno que está en esto como entrenador disfruta de este tipo de campos.
El equipo apenas tuvo posesión de balón durante todo el partido.
Pero para los dos equipos. Me decía Ponzio que entre ellos comentaban con los rivales lo difícil que estaba el campo. El balón iba y venía para todos los lados, hubo muchas manos involuntarias y el árbitro pitó cuatro manos pero pudo pitar catorce. Es un factor y nosotros no tuvimos la pelota y la tuvo el Rayo, eso es cierto y lo comparto, de ahí mi satisfacción por no perder ante un rival que fue mejor con la pelota.
