El Rayo Vallecano salió goleado una temporada más de su visita al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, pero pese a los goles en contra mantuvo su esencia futbolística.

Ficha técnica:
Real Madrid (5): Navas, Marcelo, Pepe, Sergio Ramos, Nacho, Toni Kroos, James (Isco, minuto 68), Modri, Cristiano Ronaldo, Bale (Chicharito, minuto 85) y Benzemá (Medrán, minuto 85).
Rayo Vallecano (1): Cristian Alvarez, Insua (Quini, minuto 25) (A), Zé Castro, Abdoulaye, Tito (A), Fatau (A), Trashorras (Jozabed, minuto 62), Kakuta, Bueno, Licá (A) y Leo (Manucho, minuto 72).
Arbitro: Pérez Montero.
Goles: .1-0. Minuto 10. Bale; 2-0. Minuto 40. Sergio Ramos; 2-1. Minuto 44. Bueno; 3-1. Minuto 55. Kroos, 4-1. Minuto 59. Benzemá; 5-1. Minuto 84. Cristiano Ronaldo.
Imposible. Esa es la palabra que mejor define cada enfrentamiento entre Real Madrid y Rayo Vallecano en el Bernabéu. Imposible. El Rayo Vallecano plantó cara al líder, le tuteó, le buscó las vueltas y le obligó a tirar de efectividad y despliegue ofensivo para derrotar, goleando, eso sí, a un conjunto franjirrojo que volvió a dejar, pese a la derrota, su sello en el Bernabéu.
Jémez y Ancelotti no restaron importancia al choque, pero cada uno con sus razones, decidieron innovar buscando lo mejor para sus intereses. El técnico italiano decidió que ante el Rayo era momento de ‘rotar’ en la portería, dando entrada a Keylor Navas en sustitución de Iker Casillas. Jémez también cambió fichas bajo palos, dando la oportunidad de nuevo a Cristian Alvares en detrimento de Cobeño.
En defensa, el técnico franjirrojo introdujo a Abdoulaye e Insua, algo de esperar tras conocerse la convocatoria, pero además, dejó a Baena en el banquillo haciendo debutar a Fatau justo por delante de los centrales. Licá sustituyó a Aquino, mientras el resto eran los habituales Tito, Zé Castro, Trashorras, Kakuta, Bueno y Leo.
En los locales, la entrada de Bale relegó a Isco al banquillo y James compartió el centro del campo con Modric y Toni Kroos, mientras Nacho cerraba la línea defensiva compuesta por Marcelo, Ramos y Pepe.
El partido arrancó con ritmo y con Cristiano buscando hacer daño a Cristian Alvarez desde lejos. La réplica de Kakuta y la lucha por la posesión prometían un partido vistoso y entretenido. Mucho más cuando Bale, a pase de Kroos, abrió el marcador dando el primer toque de atención a los vallecanos.
El Rayo parecía estar preparado para algo así y, pese a ir perdiendo a los diez minutos de encuentro, no varió su apuesta de juego ante el mejor equipo de la liga a día de hoy. Trashorras buscó el balón, el equipo presionó arriba y peleó cada acción, mientras Leo y Bueno ponían en apuros a Keylor Navas, que despejaba sin contundencia los disparos de los delanteros franjirrojos.
El Rayo estaba mereciendo un resultado mejor, pero el Madrid tiene estas cosas. Sergio Ramos anotaba el 2-0 en el 42, dejando el choque aparentemente sentenciado. Pero ahí apareció de nuevo la casta de los vallecanos, que en la presión recuperaron un balón aprovechado Alberto Bueno para superar a Navas y Pepe y, con gran sangre fría, recortar distancias y dejar el partido abierto para la segunda mitad.
El segundo tiempo siguió mostrando a un Rayo valiente y ofensivo y a un Madrid que esperaba su oportunidad para asestar el golpe definitivo al choque. Leo marcó, aunque su gol sería anulado por fuera de juego, y en la siguiente acción sería Kroos quien se encargaría de hacer el 3-1. El Rayo parecía tambalearse ante el acierto goleador de los blancos que, apenas cuatro minutos más tarde, cerrarían el partido con un gol de Benzemá en claro fuera de juego. De nada servirían las protestas de los vallecanos y la desesperación del banquillo franjirrojo.
El Madrid había conseguido aumentar las distancias sin merecer tanta amplitud en el marcador, mientras el Rayo hacía lo que podía para acercarse al portal de Navas. Abdoulaye y Manucho probaron fortuna sin éxito, lo contrario que Cristiano Ronaldo que, con la involuntaria ayuda de Cristian Álvarez, lograría el definitivo 5-1.´El joven Medrán tuvo en sus botas el sexto, pero el cancerbero argentino del Rayo lo evitaría con una gran intervención que enmendaría el error anterior.
El Rayo recibió un castigo excesivo en su visita al Bernabéu en un partido en el que los vallecanos volvían a dejar su sello de equipo con gusto por el balón y con capacidad de hacer daño en ataque, incluso al mejor conjunto del momento. Todo lo demás es… simplemente imposible.
