>
Alicante C.F.: Queco (A), Catalá (A), Blanco, Fernando (Ismael, 72′), Urbano (A) (Buades, 67′), Germán (A), Azkoitia, Torrecilla, Peragón (A), Castell y Pedro (Capi, 87′).
Rayo Vallecano: Cobeño, Albiol (A), Salva, Tena, Coke, Collantes (Pachón, 45′)(A), Jofre (Sousa, 64′), Michel (Manolo, 73′), Enguix, Piti y Aganzo.
Arbitro: Afonso Suárez. Buena actuación.
Goles: 1-0. Minuto 8. Azkoitia; 2-0. Minuto 74. Azkoitia.
© PXR. Vallecas, 26 Abril 2009
El Rayo echó un borrón sobre el guión de su ‘best-seller’ de 2009 y con ello provoca una caída en el valor de sus acciones de cara al ascenso de categoría.
Los vallecanos se estrellaron contra dos muros. Uno el que plantó sobre el césped del Rico Pérez el Alicante C.F., y otro, su propio bloqueo mental que le llevó a perder la imbatibilidad de 2009, en la plaza y ante el rival más inesperado.
El equipo de Pepe Mel, que volvió a utilizar a Michel y Enguix como organizadores del juego, no fue el de otras ocasiones. Desaparecido en la franja central del terreno de juego se fue desquiciando y por momentos pareció haber un intercambio de papeles. Daba la impresión de ser el Alicante quién luchaba por conseguir una plaza de ascenso.
Lo del conjunto alicantino tiene su historia. Un equipo abandonado en lo institucional, con una masa social levantada ‘por lo civil y lo militar’ contra su presidente y con el objetivo de la salvación a años luz, se puso el traje de faena y superó al Rayo en todas sus líneas.
El frio aspecto del graderío vacío del Rico Pérez tampoco ayudaba a crear un ambiente futbolístico apropiado y el Rayo no supo aprovechar esta circunstancia. La hinchada vallecana poco a poco se iba consumiendo al comprobar que los suyos no eran capaces de engrasar la maquinaria.
Los rayistas, sin la templanza de nervios habitual, sin el control y el manejo de balón que les ha llevado a ocupar puestos de ascenso, pareció no asumir su papel de favorito y en ningún momento dio la impresión de poder levantar el gol inicial de Azkoitia (minuto 8). En cambio el Alicante sufrió una transformación, y con un extra de motivación, jugó a favor de marcador con gran soltura, mientras Mel se desesperaba en la banda.
Michel y Enguix no tenían buena comunicación con Piti y Aganzo, que terminaron haciendo la guerra por su cuenta. Piti con disparos sin acierto y Aganzo luchando contra una defensa que le mantenía a raya en todo momento. Los errores en los pases, las imprecisiones en jugadas que el Rayo hace habitualmente de memoria, fueron la tónica habitual de una primera parte para olvidar.
Para el segundo tiempo el mister vallecano intentó cambiar el rumbo dando entrada a Pachón y jugando con tres hombres de ataque (Piti, Aganzo y Pachón), sin resultado; puso a Sousa en en el centro del campo, y tampoco, y finalmente Manolo, pero todo siguió igual.
Parecía claro que estábamos ante el partido ‘tonto’ de la temporada. A pesar de esto el Rayo buscó tener más el balón, y lo tuvo, pero no supo qué hacer con él. Su agonía y su frustración, y por extensión la de su hinchada, había llegado de nuevo al momento culminante con el 2-0 anotado de nuevo por Azkoitia. Y pudieron ser más porque a la contra el Alicante, sin hacer nada más, tuvo una ocasión clara que desbarató Cobeño.
Los vallecanos no aprovecharon el ‘traspiés’ del Hércules y de paso hicieron un favor involuntario a los tres equipos que no fallaron una semana más (Xerez, Tenerife y Zaragoza). El Rayo cae a la quinta posición de la tabla y vuelve a depender de los demás para volver a los tres primeros puestos de la tabla.
Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!
