Es un partido para hacer historia. El Rayo Vallecano quiere la clasificación para la siguiente ronda de la Conference League y quiere hacerlo por la puerta grande en una competición que a Íñigo Pérez le encanta. Por ello quiere terminar la fase de liguilla con victoria sin excusas sobre la exigencia física.
«Me parece una competición exuberante, dinámica, me encanta. Es imprevisible que a priori no nos debería gustar a los entrenadores pero a mí me genera adicción. Es un poco caótica y hemos sido capaces de ir adaptándonos a lo que pide la competición y al devenir de los partidos y al trascurso de los mismos. Es un buen momento para afrontar el cierre del partido» ha explicado el entrenador.
Sobre su ambición lo tiene claro: «No firmo nada y miramos al futuro con la ilusión de poder prolongar la ilusión que genera la competición europea«. El objetivo es llegar lo más lejos posible porque la garantía de estar el próximo año en la competición es muy complicado. «No voy a decir ganar la Conference pero me gustaría un viaje masivo a una final«.
Íñigo Pérez ha analizado así a su rival: «Es un equipo muy enérgico en las dos fases del juego. En fase defensiva hacen persecuciones a todo el campo salvo alguna excepción que buscan superioridad. Y arriba en cuanto pueden se despliegan y ocupan el área con multitud de jugadores. Son un equipo físico y muy enérgico que nos obligará a estar muy preparados«.
