Íñigo Pérez ha sido reconocido por Panenka como el premio Antonín del Año por su labor en 2025 como entrenador del Rayo Vallecano. El técnico navarro del conjunto franjirrojo consiguió llevar a los de Vallecas a Europa 25 años después y por ello la publicación futbolistica le ha entregado uno de los premios Panenka 2025.
El entrenador ha agradecido a la revista este galardón y ha precisado que no suele ser un asiduo a estos actos: «Muchas gracias por esta consideración. Es cierto que intento permanecer un poco aislado de los medios pero soy lector de la revista desde hace tiempo y reconozco que me ha hecho ilusión que pensárais en mí para este premio. Gracias y estoy abierto a vuestras preguntas. No voy a estar en muchas galas. Aprovechad que tenéis donde preguntar esta semana».
Pero desde la publicación no han querido hacer mucha más sangre de todo lo que ya está pasando el cuerpo técnico del primer equipo del Rayo Vallecano: «Son 90 partidos que he disfrutado al máximo: tanto las victorias como las derrotas que hacen daño. Disfruto mucho más de entrenador que de jugador. Tiene que ver con mi forma de ser. Pensaba demasiado y actuaba poco y me reprochaba todo. De entrenador está el volumen y la capacidad y es la que es. Y me aislo de los medios así que no sufro mucho. Me aislo y lo disfruto. 90 partidos en el Rayo son muchos. Tenemos problemas y cosas que solventar como todos los equipos pero aún así me gusta».
Esos sabores agridulces que le da el banquillo rayista son un aliciente para Íñigo Pérez: «En mis primeras estrategias utilicé la ventaja de haber sido ya segundo entrenador de un gran grupo a nivel futbolístico y humano. Ya conocía el lugar y al grupo y tenía que convertir cualquier dificultad en virtud. Lo han hecho y han creído en el mensaje y han visto el resultado. Los problemas intentamos revertirlos y lo solucionamos para seguir avanzando. Aunque siempre hay quien me dice que ya está bien…«.
El entrenador franjirrojo ha confesado que pese a ello, le motiva hacer mejores a sus jugadores: «Desde que he empezado como entrenador quiero que mis equipos piensen. No quiero que lleguen, ejecuten y se vayan a casa hasta la siguiente vez. Sino que piensen que estamos aquí por algo diferente».
