RUEDA DE PRENSA

Iñigo Pérez tras el Rayo 1-3 Osasuna: «Debemos ver el partido juntos y con total honestidad»

Iñigo Pérez dijo que no tuvo la sensación de merecer ganar el partido y que la situación del equipo entra en "una esfera nueva"

Iñigo Pérez tras el Rayo 1-3 Osasuna: «Debemos ver el partido juntos y con total honestidad»
Iñigo Pérez en la banda del Estadio de Vallecas durante el Rayo 1-3 Osasuna (c) Pasión por el Rayo

Después del desenlace del partido, ¿qué sensación te queda? Y también, ¿qué opinión tienes sobre el estado del césped, después de que haya sido calificado como una vergüenza en televisión?

Sobre el tema del césped, imagino que será una pregunta recurrente en esta rueda de prensa. El otro día utilicé la victoria del equipo, una victoria muy importante en la que la autoestima de los jugadores, del cuerpo técnico y de todas las personas que viven alrededor de este grupo estaba alta. Estábamos con la confianza suficiente como para recibir ese tipo de opiniones, que además eran una realidad evidente y que se ha intentado solventar durante la semana, por lo que había consenso con lo que yo opiné. Pero cuando uno pierde como hemos perdido hoy, a mí me enseñaron que la ropa sucia se lava en casa. Hoy no es el día de hablar del césped. Cualquiera de mis jugadores tiene libertad de expresión absoluta para opinar y Pep ha dicho lo que ha dicho, pero para mí hoy no es el día de hablar de posibles problemas estructurales del club.

Ayer decías que al equipo le costaba mucho levantarse cuando recibía un gol. Hoy habéis empatado e incluso os podíais haber puesto por delante, pero otra vez no se ha conseguido sostener el resultado. ¿Qué explicación le das?

Estoy de acuerdo. Llevo dialogando con los jugadores desde hace un par de meses. Cuando analizas lo que hicimos el año pasado, donde tuvimos mucho éxito, y lo comparas con este año, ves que todos los parámetros —físicos, estadísticos, de entrenamiento, de juego y emocionales— son iguales o incluso superiores. Sin embargo, el resultado es peor. Hay que entender dos cosas. La primera, que el año pasado hubo un punto de azar y fortuna que este año no está. Y la segunda, que los equipos que se enfrentan al Rayo ahora vienen mejor preparados y con otras fortalezas. Además, lo que hicimos el año pasado, a mí el primero, este año no nos está dando. Cuando nos hacen gol no somos capaces de reponernos, nos está costando muchísimo. El año pasado remontábamos, este año no. Todo esto acaba convergiendo en la figura del entrenador y así es como recibo esta derrota. Hemos tenido opciones para marcar la diferencia y no lo hemos hecho, y al final volvemos a perder en casa. Soy el principal responsable y el primero que tiene que encontrar la solución.

¿Qué ha pasado en el descanso para que el equipo mejorara con los cambios, y por qué luego con el 1-1 no se ha podido sostener ese ritmo?

Hay pocas veces en las que un entrenador cambia radicalmente lo que sucede en el campo. Muchas veces el propio futbolista, tras una mala primera parte, mejora simplemente por el hecho de querer hacerlo mejor. Yo intento ayudar desde mi posición, pero no creo que hoy haya tenido mucho que ver.
No creo que hayamos jugado mejor la segunda parte que los primeros 25 minutos. Es verdad que los últimos 20 minutos del primer tiempo no fueron buenos. Luego el partido entra en una dinámica con el 1-1 en la que parece que el Rayo puede hacer el 2-1, con más energía y más llegadas que Osasuna, pero al final un gol que el año pasado quizá no entraba, este año entra, y acabamos recibiendo otro más. Hoy, a diferencia de otros partidos, no tengo la sensación de que hayamos merecido ganar. Dada la jornada, la clasificación y el partido que hemos hecho, entramos en una esfera nueva. No podemos sustentarnos en que hemos jugado bien o generado volumen. Hoy no hemos hecho bien la parte del proceso y además hemos perdido. Y desde el primer día acepté que esta iba a ser una temporada muy difícil.

Al equipo le está costando ganar en casa. ¿Le das importancia a eso? Y también, ¿qué te ha parecido el debut de Ilias?

El año pasado ganamos más partidos fuera que en casa y quedamos octavos. Las victorias son victorias en cualquier campo. Lo único diferente es el componente emocional de poder celebrarlo con nuestra afición, pero los puntos son los mismos. No creo mucho en eso de hacerse fuerte en casa y tirar lo de fuera; son tres puntos aquí o en cualquier sitio. Sobre Ilias, ya lo dije: es un jugador de un nivel muy alto. En cuanto ha entrado se ha visto todo lo que puede ofrecernos. Ahora tenemos que darle continuidad para que sus acciones de calidad ayuden al equipo.

El equipo remata mucho, pero solo ha ganado uno de los últimos once partidos. ¿Es normal que empiece a preocupar la clasificación y se hable de descenso?

Entiendo perfectamente que se produzcan esas conversaciones. El año pasado, con estadísticas similares, fuimos octavos, y este año, siendo incluso superiores en algunos parámetros, estamos pendientes del descenso. Es una realidad: este año podemos descender. No me alegra, pero nos coloca en nuestro sitio como club en una liga tan potente. A partir de ahí, unión, autocrítica y verdad. Es el único camino para sostenernos y lograr el objetivo. Entrar en excusas, quejas o psicosis no nos va a ayudar a meter las ocasiones que generamos.

Jozhua ha salido muy frustrado tras la acción del gol. ¿Cómo vas a gestionar esa situación esta semana?

Hay que diferenciar dos cosas. Una es la alineación, que los jugadores conocen bien. Elijo en función del rival y de lo que necesitamos. Hoy he optado por Pathe porque me ofrecía más fiabilidad, y luego he sacado a Jozhua porque confío en él en determinados momentos. La acción ha sido un resbalón. Le tocará aceptarlo y sobreponerse. Esto es el día a día del futbolista y del entrenador: convivir con la derrota y la victoria. Jozhua es muy autocrítico, revisará la acción y aprenderá. No es algo que deba culparse; la culpa pertenece a otros ámbitos de la vida.

¿Qué es lo primero que va a hacer el entrenador para intentar cambiar esta dinámica?

Ver el partido. Siempre lo hacemos, cuando estamos bien, desde una mirada objetiva y separándose un poco para que entiendan que cuando se juzga a un jugador es para su mejora, pero ahora debemos hacerlo todos juntos y con total honestidad. No tanto pensando en el proceso de crecimiento, sino en qué nos está pasando realmente. Lo que ha sucedido hoy es cruel, esta es la verdad. Cada uno debe hacer ese ejercicio de reflexión, aunque sea doloroso, porque es vital para el futuro de la competición.

En un momento como este, ¿pesa más el análisis futbolístico o el mental?

Van unidos. No se pueden separar. Siempre he dicho que prefiero jugar jueves y domingo porque una victoria cambia el estado emocional y eso se traslada al juego. Desde que no jugamos Conference estamos obteniendo peores resultados y todo se retroalimenta. El único modo de volver al camino que nos dio éxito es ir a la verdad: ver el vídeo colectivo, el individual, hablar con cada jugador y entender cómo se siente. Puede ser un problema futbolístico o mental, de confianza o autoestima. Hay que atender a ambas cosas porque están íntimamente relacionadas.