RUEDA DE PRENSA

Iñigo Pérez tras el Real Madrid 2-1 Rayo: «Estoy muy, muy, muy dolido porque hemos perdido»

El entrenador del Rayo afirmó que "creo que este año hemos estado a un nivel muy alto y, sin embargo, estamos muy atrás en la tabla"

Iñigo Pérez tras el Real Madrid 2-1 Rayo: «Estoy muy, muy, muy dolido porque hemos perdido»
Iñigo Pérez hablando con Ratiu durante el partido de hoy en el Bernabéu (c) Pasión por el Rayo

El Rayo ha ofrecido una buena imagen ante el Real Madrid.

La realidad es que hemos perdido. Podemos hablar de muchas cosas. De algunas sabéis que no hablo para que no perdáis el turno de la pregunta. La realidad es que hemos perdido y, sí, muchas cosas bien, muchas cosas excelentes para nosotros, en un campo… todo lo que queramos decir hoy se sostiene. Hoy no tengo que hacer malabares para elogiar al equipo, al fútbol, a lo que ha sucedido. Pero no soy el típico entrenador que, porque nos hayan hecho un gol en el 90, se vaya contento o esboce una sonrisa. No soy ese entrenador. Estoy muy, muy, muy dolido porque hemos perdido.

Orgullo pese a no poder estar contento.

Sí, estoy de acuerdo, sobre todo por los jugadores, y esto es una constante. Igual este año no estamos obteniendo puntos, pero ha habido —creo que son tres o cuatro partidos los que tengo en la cabeza— en los que puedo exigir un poco más. No me sorprende el partido que ha hecho el Rayo Vallecano hoy, no me sorprende que podamos optar a ganarle a este equipo, pero la realidad es que hemos perdido. Y no hay paños calientes: hay que mejorar, hay situaciones que debemos mejorar y hay que venir aquí otro año e intentar ganar. Y todo lo que no sea esto, o esta mentalidad de “hemos estado bien”, es mediocridad, y detesto la mediocridad.

¿Cuál es el matiz para ganar o perder en el Bernabéu?

Once contra once creo que hemos sido superiores. Creo que nos ha faltado lo que el Real Madrid tiene, que es determinación en el área: querer hacer gol, querer marcar e ir a celebrarlo. Impone la camiseta del Real Madrid, impone el escenario del Bernabéu. En esos metros finales. En el resto de metros del campo, creo que once contra once hemos sido superiores y hemos estado cerca de ganar. Después, cuando te quedas diez contra once, no hay absolutamente nada que reprochar. Pueden jugar, pueden generar ocasiones… ya es difícil once contra once, imagínate con uno menos. Pero si tengo que decir algo que tenga ahora fresco en mi cabeza es que en las ocasiones que hemos tenido, en las que tienes que dañar al rival y desnivelar el marcador, nos ha podido un poco esa sensación de lo que tienen ellos. Determinación, llámalo como quieras.

¿La roja de Pathé crees que era evitable?

Evitable. Si no va, reciben y te juegan. Pathé es un jugador que es vital para nosotros. A veces el exceso de energía, el exceso de generosidad, el exceso de identidad —que es el Rayo Vallecano, presionar continuamente— te lleva a este tipo de situaciones. Prefiero que Pathé sea expulsado por esto que por otro tipo de situaciones. Y sí, me reafirmo: creo que once contra once hemos sido mejores que el Real Madrid, pero, como he dicho al principio, esto a mí no me genera consuelo.

Fueron claves las fases psicológicas del partido y hasta que os quedáis con diez estáis con opciones de ganar.

Me parece una pregunta muy acertada porque está íntimamente relacionada con mi charla prepartido. Yo he venido aquí como jugador y la camiseta del Real Madrid impone; el jugador que la porta te impone incluso cuando está defendiendo mal una acción y tú no te atreves a atacarlo. Mi mensaje ha sido que si haces eso, ellos lo detectan, lo huelen, porque están acostumbrados a detectar el miedo de los rivales por el escenario, por su superioridad, por su historia. Eso el jugador que viene aquí lo sabe, está en el inconsciente. La idea era quitarnos eso, desinhibirnos, jugar. Lo han hecho bien en la primera parte, pero quizá han pecado de un exceso de temor, y en el descanso hablamos de que, con unas pautas tácticas que veníamos trabajando toda la semana y soltando un poco ese freno, podíamos estar cerca de la victoria, sabiendo que ellos en cualquier momento te pueden hacer daño. Creo que ha sucedido así y la pena es no haber visto cómo habría concluido el partido once contra once. Estoy totalmente de acuerdo en que han sido fases psicológicas esperadas y planeadas, y cuando vienes al Bernabéu tienes que saber que existen, porque es una historia muy potente que todos hemos visto desde pequeños. Eso te genera cierto temor y hay que quitárselo si quieres ganar.

Preocupación por la situación en la tabla.

Me preocupa de una manera acuciante porque creo que este año… no me gusta hablar de merecimientos, pero creo que hemos estado a un nivel muy alto y, sin embargo, estamos muy atrás en la tabla. Cuando uno obtiene una respuesta clara de qué es lo que sucede, sabe en qué tiene que incidir. Este año me sucede que no encuentro respuestas tan claras, quizá sea por mi capacidad, y entonces tengo que seguir pensando y pensando para intentar salir de esta situación.

¿Cómo valoras al Real Madrid y las diferencias con el de Ancelotti?

Sobre la comparativa de ambos entrenadores, si me lo permites, voy a abstenerme de responder. Creo que siempre el aficionado del Real Madrid o el propio jugador del Real Madrid dice que el Rayo se motiva contra el Real Madrid, pero eso no es suficiente, porque solo con motivación o con la ilusión de ganar en un escenario como este o en Vallecas no se gana. Creo que hay una combinación de ambas cosas: la excitación que produce jugar contra un equipo grande y el trabajo que hacen los jugadores para estar cerca de ganar, empatar; a veces ganar y a veces perder. El marcador ajustado es una combinación de todo. Como decía ayer, el partido tiene que ser casi excelente para poder obtener algo.

Los nueve minutos de añadido y la ausencia de la afición del Rayo.

Sí, la afición. Cuando no está, se la echa de menos y ya sabemos por qué no están. Son problemas extradeportivos en los que yo, más allá de mostrar mi opinión, no puedo intervenir para solucionarlos. Y si te soy sincero, cuando dieron nueve minutos esperaba un alargue extenso, pero tampoco, no voy a decir que no estuviera nervioso por sostener el partido, pero veía al equipo bastante bien defendiendo el área y sin esa sensación de que nos iban a marcar en cualquier momento. Otras veces sí la he tenido, por ejemplo, en el Metropolitano, donde también perdimos al final. Hoy estaba un poco más sereno, sabiendo que con tanta aglomeración en el área, tantos centros, cualquier acción puede suceder, como ha sucedido.