El Rayo Vallecano ha bajado por primera vez en la presente temporada de los 12.000 espectadores de media. Hasta la fecha conservaba uno de los porcentajes más altos de asistencia en sus partidos como local pero el desastre de Butarque contra el Atlético de Madrid (5335 asistentes) se ha llevado por delante su buen promedio para convertirlo en uno más del montón.
Hasta la fecha, los franjirrojos tenían una presencia de asistentes por encima de los 12.500 aficionados en los 10 partidos que habían disputado como locales (incluyendo Barcelona, Madrid, Betis…). Sin embargo la falta de previsión con la que se acometió el cambio de césped no solo va a afectar a la entrada que se registre en el futuro Rayo – Oviedo (si es que se juega) sino también motivó una de las peores entradas de un partido de primera división que se recuerden.

Más de 8000 abonados decidieron no acudir a ver a los suyos lejos de Vallecas debido al caos organizativo causado por un Rayo Vallecano que decidió maquillar las cifras de asistencia regalando cientos de entradas en su zona de «hospitality». Pese a ello el estadio de Butarque apenas registró un tercio de su entrada y la asistencia media de los franjirrojos ya está por debajo de los 12.000 asistentes, concretamente 11972.
Estos datos dejan claro que cada 15 días más de 2700 asientos quedan vacíos en el estadio de Vallecas lo que supone un 20% con respecto al aforo completo del feudo franjirrojo.
