Los aficionados cordobesistas no dejaron de animar a los suyos y fueron poco a poco creyendo en las opciones de su equipo, que terminó remontando el choque en Vallecas.
El golazo de Raúl de Tomás en el primer tramo del partido fue un jarro de agua fría para la afición de un Córdoba que había disfrutado de la previa en los alrededores del Estadio de Vallecas. La buena relación de ambas aficiones facilitó un ambiente festivo que continuó dentro del recinto deportivo y que primero sonrió a los locales, para pasar posteriormente al bando contrario. Los cordobeses, desplazados en su mayoría desde la capital andaluza, protagonistas de la denominada ‘caravana de valientes’, irían poco a poco creyendo en las posibilidades de su equipo. La remontada final llevó la alegría definitiva a una grada que este año ha sufrido muchísimo y que ahora ve la luz al final del túnel. A la conclusión del choque gritaron «El Rayo es de Primera», con el correspondiente aplauso de la grada vallecana.
