El Rayo Vallecano rendirá visita al Sevilla F.C. con la intención de hacer olvidar la pésima imagen del año pasado. Los andaluces llegan al choque tras caer en el Caldereón en la ida de las ‘semis’ coperas.
El Rayo Vallecano regresa esta semana a uno de los lugares donde se consumó la mayor división interna de la pasada temporada. En el Sánchez-Pizjuán los nervios acumulados en la recta final del campeonato salieron a borbotones y amenazaron con resquebrajar de manera definitiva la cubierta de un barco que empezaba a hacer aguas y que parecía abocado al desastre más absoluto, después de haber coqueteado con Europa y con varios de sus jugadores asomando la cabeza entre los importantes de la liga. En Sevilla, con el apoyo de cientos de vallecanos desplazados a la capital andaluza, el Rayo recibió uno de esos ‘meneos’ que hacen daño, uno de esos resultados que te dejan marcado y que te devuelven a la realidad más absoluta. En el hotel de concentración se vivieron los momentos más espectaculares y emotivos de un año que terminaría rematando Tamudo en el último aliento de vida de un equipo que, por aquel entonces aún no lo sabía, empezaba a decir adiós a Primera División precisamente allí. Con varios centenares de aficionados franjirrojos apostados a las puertas del hotel y con el intento fallido de un ‘corteo’ hasta Nervión daba inicio una jornada en la que Cobeño y los suyos recibieron cinco goles de los Kanouté y compañía.
Por aquel entonces Míchel estaba en entredicho, como lo ha estado prácticamente durante toda su estancia en el club hispalense, y Sandoval, que había vivido plácidamente durante toda la temporada la buena marcha de su equipo, también empezaba a ver tambalearse su proyecto. Hoy, ni uno ni otro estarán en los banquillos de dos equipos que llegan a este partido en situación clasificatoria diferente. Los andaluces han encontrado en Unai Emery el director que parecían necesitar en la banda, porque desde la llegada del ex del Valencia, el cuadro sevillano ha mejorado notablemente sus prestaciones. A un paso de la final de la Copa del Rey (con desventaja de 2-1 ante el Atlético, pero con el partido de vuelta en casa) y tras haber derrotado ampliamente al Granada en su última aparición liguera, los nervionenses ven el encuentro ante el Rayo como el punto de partida de su ansiada recuperación. Para ello confían en la aportación goleadora del vallecano Negredo, en la explosión de Kondogbia, en la verticalidad de Navas o Reyes y en la solvencia defensiva de un equipo que ha sido capaz de mantener su portería a cero en seis partidos.
Desde el seno del propio club, su presidente, José María del Nido, ha tomado las riendas de la situación afirmando que «nuestra finalísima próxima es el Rayo Vallecano el domingo, que sólo nos lleva ocho puntos, lo cual indica el magnífico campeonato liguero que está haciendo el Rayo y el malísimo que está haciendo el Sevilla FC. Nosotros vamos a centrar los cinco sentidos en ese durísimo partido contra el Rayo, y dejar los tres puntos en casa, que eso sí que sería volver a ubicar al equipo en la senda de los éxitos».
Se espera una gran entrada (ya se han agotado las localidades de varias zonas del campo) para recibir a un Rayo Vallecano que llega en un estado de forma y de moral inmejorable.
Los de Paco Jémez están completando un campeonato sobresaliente. La victoria del pasado fin de semana ante el Betis tuvo doble valor. Por un lado, sirvió para restañar las heridas de la derrota en Los Cármenes ante el Granada, mientras que por otro permitía afrontar la terna Sevilla, Atlético y Real Madrid, con la garantía y la tranquilidad de los treinta y cuatro puntos sumados hasta la fecha.
Además, a la buena marcha deportiva se empiezan a sumar otras noticias alentadoras de cara a la recta final del campeonato. Tanto Nacho como Leo se han reincorporado al grupo, con lo que tanto solo Mikel Labaka se mantiene al margen en su proceso de recuperación. Pero las buenas nuevas no quedan ahí, el mercado de invierno, que ya dejó por Vallecas el regreso de Jordi Figueras, ha permitido la llegada de Arbilla, con experiencia contrastada en Segunda División, y ha devuelto a la franja roja al héroe de la salvación del año anterior. Raúl Tamudo, no sin dificultades, se convirtió en el último fichaje de un Rayo que dejó por el camino a jugadores descartables por Jémez, como Arana, Sueliton, Nicki Bille o Abu, todos ellos sin ninguna presencia hasta la fecha en los planes del técnico.
El equipo franjirrojo realizará hoy su última sesión de entrenamiento antes del desplazamiento a Sevilla, tras la que el míster ofrecerá la primera lista post-mercado invernal.
