Los desajustes defensivos del Rayo y su falta de identidad ante la Real Sociedad provocaron una nueva goleada para un equipo que volvió a sufrir un varapalo lejos de Vallecas.

Ficha técnica:
Real Sociedad (4): Bravo, Carlos Martínez, Mikel González, Iñigo, De la Bella, Rubén Pardo (Zurutuza, minuto 79), Illarra, Xavi Prieto, Chory Castro, Ifrán (A) (Markel, minuto 62) y Carlos Vela (Agirretxe, minuto 80).
Rayo Vallecano (0): Cobeño, Tito (A), Labaka, Gálvez (A), Casado (A) (Delibasic, minuto 45), Javi Fuego, Trashorras, José Carlos, Piti, Chori Domínguez (Lass, minuto 65) y Leo (Franco Vázquez, minuto 83).
Arbitro: Mateu Lahoz.
Goles: 1-0. Minuto 31. Vela; 2-0. Minuto 32. Vela; 3-0. Minuto 60. Mikel González; 4-0. Minuto 76. Chory Castro.
El Rayo Vallecano cayó amplia y justamente en su visita a Anoeta. Los donostiarras con un juego fácil y cómodo lograron igualar el marcador de la temporada pasada (4-0) y pudieron haber logrado una histórica goleada ante un equipo que no se pareció en nada al de otras ocasiones y que gracias a las grandes intervenciones de Cobeño se quedó en un marcador corto para los merecimientos de unos y otros.
Paco Jémez fue fiel a su ideario y, aprovechando la inercia de dos buenas actuaciones parciales de Alex Gálvez, decidió dejar en el banquillo al catalán Amat dando la oportunidad a un central que aparece y desaparece en la lucha del técnico por encontrar una pareja de garantías que rompa la racha de goles en contra que está lastrando a un equipo con potencial y creencias ofensivas, pero con un ‘coladero’ defensivo difícil de neutralizar.
El partido ante la Real llegaba en plena trayectoria ascendente de los franjirrojos que, tras sus victorias ante Málaga y Celta, aterrizaba en Anoeta soñando con alargar su euforia y situarse a la altura de malagueños y béticos en zona de puestos europeos. Enfrente se encontraba una Real Sociedad que, inmerso en sus dudas, intentaba sacar la cabeza tras su victoria en La Rosaleda. El técnico francés de los donostiarras recuperaba a jugadores importantes como Bravo y Carlos Vela, que sería fundamental en un partido que, en su primera mitad, rápidamente se volcaba hacia campo franjirrojo.
El Rayo quería tener el balón pero era la Real quien con sus fulgurantes salidas y con su mayor estabilidad emocional tomaba las riendas de un partido que, de no ser por Cobeño, podría haber finalizado en goleada en una primera mitad que parecía controlada, pero que, una vez más, volvía a descontrolarse por las lagunas defensivas del equipo vallecano.
En el minuto dos, el colegiado anulaba un gol a Ifrán por posibles manos en el control dentro del área. El jugador blanquiazul superaba a Cobeño tras quedarse solo en el cara a cara con el guardameta mostoleño, pero Mateu Lahoz anulaba el tanto. El de la Real decía que había controlado con el hombro, mientras que el colegiado indicaba que lo había hecho con la mano. Este primer aviso sirvió para que la Real siguiera con su empuje y con mucha más presencia en todas las parcelas del terreno de juego. El balón apenas duraba en las botas de los jugadores del Rayo que, tan solo en acciones individuales de Leo, apenas inquietó la meta defendida por Bravo. El brasileño realizó dos grandes acciones individuales antes de la primera media hora, pero no finalizó las jugadas con remate y sus pases se perdieron entre la defensa donostiarra. Ahí se acabó el ataque de un Rayo que, en apenas un minuto, se hundió irremediablemente producto de sus desajustes defensivos.
Un error en cadena de la defensa, primero de Gálvez, y posteriormente de Labaka y Casado, permitió al mejicano Carlos Vela rematar un balón que no pudo tapar Cobeño. Apenas un minuto después, sería de nuevo Casado, que perdió su posición al irse al centro, el que permitió la llegada de Vela por la banda derecha del ataque txuri-urdin para lograr el 2-0.
El Rayo se tambaleó y perdió definitivamente su sitio, todos salvo Cobeño. En el 35 un centro-chut de Rubén Pardo fue salvado por el portero, que un minuto más tarde realizaba la parada de la noche para despejar un gran remate de cabeza de Illarra. Un nuevo remate a bocajarro despejado a córner con una mano abajo de Cobeño cerraba una serie de remates de la Real que en tan solo cinco minutos pudo sentenciar definitivamente el partido.
De nuevo defensa de tres y de nuevo goleada en contra para un Rayo que sufrió en exceso
Tras el descanso, Paco Jémez decidió arriesgar para situar defensa de tres, dejando en el vestuario a un Casado que había participado en todas las acciones negativas de su equipo en la primera mitad y que cedía su sitio a Andrija Delibasic. El Rayo adelantó varios metros su posición en el campo y empezó a tener protagonismo con el balón en los pies. Piti, en dos ocasiones, y Javi Fuego, intentaron lo que no habían logrado en la primera parte, pero sus intentos se marcharon siempre directamente fuera.
La Real pareció conformarse con lo que sucedía sobre el césped de Anoeta y se atrincheró atrás para intentar aprovechar algún lanzamiento largo que pudieran ‘cazar’ sus hombres de ataque. La consigna de los jugadores del Rayo era clara, había que buscar la portería contraria. Leo lo intentó desde lejos, pero también disparó fuera, mientras sus compañeros seguían trabajando en la presión y en la salida rápida con el balón controlado. El primer cuarto de hora fue totalmente opuesto a los cuarenta y cinco minutos anteriores, con un Rayo intentando meterse de la manera que fuera posible en un partido que se había puesto cuesta arriba en apenas un minuto.
Pero estaba claro que hoy no era la noche del Rayo. Mikel González ponía la puntilla al partido con el 3-0, mientras Gálvez continuaba vagando por la defensa y rompiendo todas las acciones de fuera de juego, ante la mirada de un Labaka que tampoco supo solucionar los evidentes problemas que sigue evidenciando la defensa de un equipo que continua rompiéndose por atrás.
El Rayo sufría en defensa y Paco Jémez intentaba refrescar la zona de ataque con la entrada de Lass en sustitución del ‘Chori’ Domínguez, mientras Montanier quitaba a Ifrán, sustituido por Markel Bergara -un cambio recibido con ‘pitos’ desde la grada-. El conjunto vallecano intentó recortar distancias, pero el gol anotado por Delibasic era anulado por fuera de juego. Con esa acción se acabaron definitivamente las escasas opciones de un equipo que siguió quedando en evidencia y que recibió un duro correctivo. Chory Castro lograba el cuarto tras un nuevo error de Labaka en el despeje, permitiendo que superase con facilidad a Tito y rematara a placer para superar a Cobeño.
Zurutuza, con una gran acción individual, Bergara con un remate al larguero, Delibasic con un intento de vaselina salvado por Bravo y Agirretxe con un gran remate que obligaba a Cobeño a lucirse de nuevo, pusieron el colofón a un partido en el que el Rayo apenas mostró nada de su fútbol y en el que los vallecanos volvían a encajar una nueva goleada.
