«La entrada de González Sobrino no iba a solucionar nada»

Salva ha vuelto a reencontrarse con los compañeros. El central, que lleva toda la temporada lesionado, comentaba que «si todo va bien, espero estar la próxima semana entrenando con el grupo». Su maltrecha rodilla no le ha permitido debutar en un año marcado por lo extradeportivo.

 

Salva, ¿cómo te has encontrado en tu reencuentro con el balón?

Estamos dando pasos a la desesperada y hemos decidido saltarnos el trámite de la carrera y saltar al campo. Se inflamó como siempre pero en menor cantidad que cuando estaba corriendo, con lo que, dentro de lo malo, parece que ha aguantado un poco mejor. Habrá que ver cómo estamos después del trabajo que he metido hoy.

Esto te anima, imagino.

Sí, está claro. Lo que pasa es que tengo los pies en el suelo y sé que si siempre que haga una sesión va a salir algo de líquido, tarde o temprano voy a tener que parar, así que lo que hay que ver es si llega un momento en el que la rodilla se acostumbra al deporte.

El equipo está sufriendo en la posición de central, mucho más desde la baja de Borja Gómez.

La salida de Borja dejó el equipo un poco cojo en esa posición. Es una decisión que tomó la dirección deportiva, o en este caso yo creo que fue más la presidencia, y ahí no podemos hacer nada.

El sábado viene el Albacete, ¿cómo afronta el equipo ese partido?

El equipo es consciente que éste, al igual que el resto, será un partido difícil. Ahora que llega la recta final todos los equipos se están jugando la temporada, y al Albacete le quedan pocas balas para intentar salir del descenso. Ellos vendrán con la intención de sacar algo positivo de aquí, imagino que se cerrarán, y esos partidos a nosotros siempre se nos complican, como por ejemplo nos pasó con el Recreativo.

No has podido ser protagonista durante toda la temporada en el plano deportivo, pero como integrante de esta plantilla estás sufriendo también todos los acontecimientos que están envolviendo al Rayo,  ¿en qué medida te está afectando a ti?

Unos tienen más dificultades que otros, depende también de los gastos que tiene cada uno o de lo que haya podido ahorrar en el fútbol. Yo, por fortuna, de momento no tengo la necesidad, como tienen otros compañeros, de tener que pedir a las familias, pero también es verdad que si esto continúa así tarde o temprano iremos cayendo todos.

¿Cómo estáis viviendo los últimos días? Precontratos que no salen adelante, venta o no venta, declaraciones fuera de lugar…

Yo, me entero por vosotros, no te puedo decir más, lo leo en la prensa y nada más. Está claro que la entrada de González Sobrino tampoco iba a solucionar nada porque, según tengo entendido, venía solo con 300 o 400 mil euros de inicio y si va a entrar alguien que realmente solucione algo, bienvenido sea, pero si vamos a estar en las mismas no arreglamos nada.

Cuando Javier Ruiz-Mateos ha dicho en la prensa que las reivindicaciones de los jugadores no están basadas en la realidad, ¿cómo lo habéis encajado?

Yo tengo claro lo que se me ha pagado y lo que se me ha dejado de pagar y yo no voy a entrar al juego que quizá quiere Javier Ruiz-Mateos para que entremos cada uno a la guerra con ellos. Cada miembro de la plantilla sabemos lo que se nos ha pagado y lo que se nos adeuda y hasta ahí te puedo decir.

Está todo muy complicado.

Nadie va a entrar sin asegurarse el ascenso. Creo que es primordial para nosotros el poder conseguirlo porque cuanto antes parezca que lo tenemos en la mano o se consiga matemáticamente más fácil será que entre alguien.

¿Ese es uno de los puntos que comentáis en el vestuario, que la clave pasa principalmente por el ascenso?

No es que lo comentemos, es lo que yo veo como solución. Yo creo que la intención de todos los que quieren entrar es hacerlo estando en Primera División y eso es lo único que nosotros, deportivamente, podemos hacer.

¿Un mensaje para esa afición que sigue con vosotros y que está muy desconcertada?

Mi mensaje solo puede ser que, pase lo que pase, nosotros vamos a seguir entrenando y dándolo todo cada domingo, como lo están haciendo los compañeros, es el único mensaje que les podemos dar, aparte que también les necesitamos.