La falta de acierto evita la ‘matrícula de honor’ en Riazor

El Rayo Vallecano fue incapaz de sacar provecho a su gran superioridad ante el Deportivo de la Coruña. El partidazo de los de Jémez acabó en empate por la falta de acierto de cara a gol de un equipo que jugó a gran nivel.

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Ficha técnica:

Deportivo (0): Aranzubia, Silvio, Zé Castro (A), Marchena (A)(A), Ayoze, Assunçao (Juan Domínguez, minuto 65), Abel Aguilar, Bruno Gama (Nelson Oliveira, minuto 78), Valerón, Pizzi y Riki (Salomao, minuto 20).

Rayo Vallecano (0): Rubén, Tito, Gálvez (A), Amat (A), Casado (A), Trashorras, Javi Fuego (A) (Adrián, minuto 81), Piti, Lass, ‘Chori’ Domínguez (A) (Delibasic, minuto 73) y Leo Baptistao (Jose Carlos, minuto 68).

Árbitro: Hernández Hernández.


El Rayo Vallecano dejó escapar la victoria ante el Deportivo de la Coruña en un partido dominado de principio a fin por los franjirrojos, que acumularon infinidad de ocasiones de gol sin concretar ninguna de ellas. Partidazo de los vallecanos que vuelven a casa con la sensación de haber perdido dos puntos en Riazor.

El Rayo Vallecano esperaba un partido de guerrillas, un choque de encontronazo físico y de presión en todo el terreno de juego pero, en cambio, se encontró con un encuentro en el que el rival se echó atrás, cedió todo el campo y permitió a los de Jémez echar mano de su calidad para imponer el ritmo, para llegar con peligro y para demostrar la gran diferencia que la clasificación refleja entre unos y otros.

El técnico franjirrojo contó de inicio con Lass, de vuelta tras su partido de sanción ante el Valladolid, y el guineano sería el auténtico protagonista de una memorable primera mitad de los franjirrojos. Sus llegadas por la banda fueron constantes y sus acciones, siempre peligrosas, merecieron el gol una tras otra.

A los diez minutos, un envío largo de Gálvez a la frontal del área era recogido con pierna derecha por Lass que, solo ante Aranzubia, remataba fuera con la pierna izquierda cruzando en exceso el balón. Era el primer aviso de una serie de llegadas que se harían interminables para los defensores gallegos. Por la izquierda también se prodigó Casado. El lateral sevillano probó fortuna en el minuto 12 obligando a Aranzubia a despejar de puños. El Rayo movía, el Rayo creaba, se sentía superior y, sacando el balón controlado desde atrás, se mantenía con todas las opciones de lograr la victoria.

El Dépor siguió atrincherado atrás y confiando todo su ataque a las carreras de Riki o Pizzi, que lo tuvieron muy complicado ante Gálvez y Amat, velocísimos y muy seguros en todo momento. Precisamente sería una carrera de Riki, tras pase al hueco de Valerón, el primer acercamiento de los coruñeses, apabullados por el fútbol de los franjirrojos. Su remate intentando superar a Rubén en la salida no encontró portería.

Desde ese momento, minuto 13, hasta el final de la primera mitad, el dominio y las llegadas del Rayo se acentuaron y la avalancha no terminó en goleada por la falta de acierto en el remate final. El primero sería Trashorras que, tras una serie de rebotes dentro del área, buscó el gol, con Aranzubia enviando a córner. Varios minutos más tarde arrancaría el recital personal de Lass, que aprovechó al máximo la mayor fragilidad del Dépor, la banda izquierda defensiva de los locales. El remate del interior diestro se estrelló contra el palo de la portería gallega. En la siguiente acción, un envío de Piti era rematado de nuevo por Lass, aunque su intento, centrado y flojo, era despejado por el cancerbero local.

El Rayo seguía con su ofensiva en avalancha y dejaba en mínimos a un Deportivo superado por el fútbol control, de toque y profundo de los franjirrojos. Javi Fuego buscó sus opciones con un disparo enviado a córner de nuevo por Aranzubia, de lejos el mejor jugador de los de Vázquez en la tarde de hoy, en un partido que finalizaba en su primera mitad con otra gran acción de Lass. El joven jugador franjirrojo superó a dos defensores deportivistas y su disparo duro, y un poco desviado, no era rematado por Gálvez, completamente solo sobre la línea de gol.

Los de Jémez, incomprensiblemente, se marchaban al descanso sin haber conseguido un gol que merecieron en innumerables ocasiones, durante un primer tiempo que pudo finalizar mal para sus intereses si el colegiado Hernández Hernández hubiera expulsado a ‘Chori’ Domínguez por propinar una patada a Abel Aguilar, cuando ambos jugadores estaban tendidos sobre el terreno de juego por falta anterior del jugador blanquiazul.

Más remate, más ocasiones, más posesión… pero idéntico resultado

El arranque de la segunda mitad ofreció un cambio significativo en la actitud del equipo gallego. Su posicionamiento se adelantó varios metros, iniciando la presión en campo contrario e intentado evitar la circulación fluida y constante del balón de un Rayo que les había dado un repaso espectacular en la primera parte. El Rayo ‘se dejó querer’, retrasó un paso su situación sobre el césped, pero avisó nuevamente de sus intenciones. Lo haría apenas dos minutos después de iniciado el segundo tiempo. Tito llegaba por la banda derecha y el ‘Chori’ hacía malo su envío a la frontal, colocando muy mal el cuerpo en un remate que se marchaba muy alejado de la portería gallega.

El Dépor quería apurar sus escasas opciones de salvar la categoría y quería iniciar su remontada en un partido que no estaba sabiendo encarar. En el segundo período lo intentaría con mayor fe. El primero sería Salomao, que había entrado en la primera mitad por lesión de Riki, pero su remate con el exterior se marchó fuera, excesivamente cruzado. En apenas diez minutos, los locales generaron más ocasiones que en los cincuenta y cinco anteriores y, primero Valerón con un remate abajo que salvó Rubén, y posteriormente Abel Aguilar con un remate de cabeza alto, avisaron del cambio de actitud de los coruñeses.

En los últimos diez minutos, el Rayo Vallecano volvió a recomponerse, se volvió a adueñar del balón y siguió generando ocasiones de gol. Jose Carlos -se había incorporado en sustitución de Leo- tras un excepcional detalle técnico dejando clavado a un defensa en un palmo de terreno, remató fuera. Piti, con un centro que se ‘envenenó’ rozó el gol, obligando a Aranzubia a enviar a córner por encima del larguero y, tras la expulsión de Marchena a falta de cinco minutos, Jose Carlos y Tito se inventaron una gran jugada por la banda derecha, que no supo culminar Delibasic completamente solo ante el portero local.

El Rayo perdió una gran oportunidad de llevarse una nueva victoria a domicilio en un partido en el que fue tremendamente superior a su rival y en el que, únicamente la falta de acierto de cara a portería, le privó de conseguir los tres puntos.