El Rayo Vallecano cayó derrotado en su visita al Madrigal en un partido dominado de principio a fin por los franjirrojos que no encontraron el camino del gol.

Ficha técnica:
Villarreal (2): Diego (A), Zapata, Gonzalo, Musacchio, Catalá (A), Senna (M. Gaspar, minuto 48), Soriano, De Guzmán, Borja Valero, Cani (Camuñas, minuto 23) y Marco Rubén.
Rayo Vallecano (0): Cobeño, Tito (Pacheco, minuto 66), Arribas (A), Jordi Figueras, Casado, Movilla (Trashorras, minuto 58), Javi Fuego (A), Michu (A), Lass, Piti (A) y Tamudo (Koke, minuto 20).
Goles: 1-0. Minuto 19. Soriano; 2-0. Minuto 66. Borja Valero.
Arbitro: Turienzo Alvarez.
Afrontaba el Rayo Vallecano su choque ante el Villarreal con la tranquilidad que le otorgaba la clasificación y con la serenidad lograda tras sus dos últimas victorias. Quiso desesperar al equipo de Garrido, intentó que los castellonenses perdieran los nervios, se agobiaran y terminaran cometiendo errores, pero la estrategia esta vez no funcionó.
El conjunto vallecano arrancó el choque con el mismo once de jornadas precedentes, salvo por la obligada sustitución de Botelho por Casado que, tras su partido de sanción ante el Málaga, recuperaba su sitio en el lateral izquierdo. El técnico vallecano optó por dar entrada a Lass, a pesar de sus limitaciones físicas, y el guineano apenas entró en juego. Un par de carreras finalizadas con pases fallidos fueron toda la aportación de un jugador que estaba deslumbrando en las últimas semanas. Tampoco destacó Piti, ni siquiera Michu y para más desconcierto Tamudo se tenía que retirar lesionado a los veinte minutos de juego.
Entre tanto, el fútbol era plano. Los locales intentaron apretar durante los diez primeros minutos, momentos en los que sacaron varios córners de manera consecutiva, mientras el Rayo tocaba, tocaba y tocaba, sin profundidad y de manera tan horizontal que no inquietó durante toda la primera mitad a un Villarreal que se encontró de manera inesperada con un gol y un penalti a favor que bien pudo haber hecho más profunda la herida de un Rayo sin rumbo hacia la portería de Diego López.
Borja Valero se movía con soltura entre líneas y un lanzamiento suyo de falta lateral encontró la cabeza de Soriano para batir a Cobeño. Un desajuste defensivo permitía al jugador amarillo adelantar a los suyos. Apenas habían acumulado méritos, pero el gol servía para ponerles por delante.
Para acrecentar los problemas del Rayo, Tamudo se retiraba lesionado a los veinte minutos, dejando su sitio a Koke y el colegiado Turienzo Alvarez se inventaba un penalti de Javi Fuego sobre De Guzmán que detuvo Cobeño a Senna para mantener vivo al Rayo. En ataque el conjunto de Sandoval no encontraba las vías para superar a los de Garrido que, con el marcador a favor, se parapetaron en defensa y buscaron las salidas rápidas a la contra para sentenciar. Koke no tocó un solo balón, Piti estuvo desconectado y Lass tampoco tenía su tarde.
Un ‘zarpazo’ de Borja Valero sentenció al Rayo Vallecano en la segunda mitad
El comienzo de la segunda mitad cambió algo las tornas y el Rayo empezó a carburar. De momento ya intentó rematar a puerta. Lass buscaba un lanzamiento lejano que se marchaba alto. Posteriormente sería Javi Fuego el que tras otra buena acción de ataque remataría alejado de la portería de Diego. El Villarreal no se sentía tan cómodo y Garrido decidía realizar un cambio defensivo sentando a Senna y dando entrada a Mario Gaspar, retrasando metros y permitiendo que la presión de los franjirrojos fuese más efectiva. Además, Marco Rubén, lesionado, también se marchaba en los primeros instantes de la reanudación.
El Rayo continuaba con su discurso de posesión aplastante, aunque en esta ocasión los balones ya sí rondaban el área local, ante la desesperación de la grada de El Madrigal que veía como su equipo lo confiaba todo a la contra. La tranquilidad del primer período se transformaba en mucha más verticalidad y en llegadas más dinámicas y frescas. Trashorras se incorporó al juego para acompañar a Javi Fuego en sustitución de un Movilla que había realizado un buen trabajo, aunque no tan efectivo como en jornadas anteriores. Trashorras buscaba Michu al cuarto de hora pero su envío entre los dos centrales no fue controlado por el jugador asturiano.
Poco a poco el partido se fue enfriando y el empuje inicial de los vallecanos decaía. Los laterales no apenas acompañaban en ataque y los interiores tampoco participaban en el juego. En el bando contrario Borja Valero se inventó la jugada del partido, se paseó sin oposición por la frontal del área y con un buen disparo sorprendió a Cobeño junto al poste izquierdo de la portería del Rayo (2-0, minuto 66). La respuesta de los franjirrojos llegó con un buen disparo de Michu que obligó a Diego a despejar a una mano. El partido se abrió en el juego, justo cuando se cerraba en el marcador para los de Sandoval.
Piti tuvo en sus botas el 2-1 con una buena acción individual, pero tras salir de un recorte de gran calidad remató fuera. Catalá también buscó el suyo y Cobeño volvía a lucirse, mientras pasaban los minutos y el Rayo se desesperaba siendo consciente de lo complicado que estaba el partido.
Los últimos instantes, con varios intentos de Piti, no cambiaron el rumbo de un partido marcado por la poca profundidad del Rayo y por dos acciones aisladas de un Villarreal que se quedó con tres puntos sin demasiados alardes.
