La memoria colectiva les ‘borra’ en apenas dos partidos

Dos partidos, dos victorias, buenas sensaciones y el rayismo ha borrado de su memoria colectiva a ciertos jugadores que empezaron la temporada con el equipo y que salieron por la puerta de atrás.

La temporada es implacable y no da un segundo de respiro. Jornada a jornada, partido tras partido, el Rayo Vallecano sigue sumando en busca de su objetivo de permanencia en Primera División y, tras el mercado de invierno, con mejores sensaciones incluso que antes de él.

La salida de Jordi Figueras, sin duda una de las grandes sensaciones del club vallecano en la primera vuelta, parecía ser un lastre demasiado pesado para un equipo necesitado de estabilidad y que contaba con el central catalán para sumar esfuerzos de cara a la salvación. Su último partido, disputado en el estadio de Los Cármenes de Granada, fue la antesala de dos derrotas consecutivas -ambas en casa- ante Mallorca y Ath. Bilbao. Esto hizo caer algo más en el pesimismo general por la endeblez de una línea defensiva que, principalmente de local, suponía una auténtica ‘sangría’ de puntos. El Rayo decidió apuntalar la línea defensiva con la llegada de Pulido, titular en Zaragoza y ante el Getafe el pasado fin de semana, y tras su irrupción en la titularidad, el cuadro de Sandoval ha encadenado dos victorias. Casualidad o no, ahora pocos se acuerdan de Jordi Figueras.

Este era, sin duda, el caso más complicado que tenía que solucionar el técnico franjirrojo, que se quejó amargamente por la salida del jugador. El resto fueron decisiones claramente propuestas por el propio Sandoval. Ni Botelho, ni Susaeta, ni Rafa García, ni, por supuesto, Koke, han dejado una marca imborrable en los últimos meses en un Rayo Vallecano que con el regreso de Armenteros y con la irrupción de una incógnita, totalmente despejada, llamada Diego Costa, parece estar más que satisfecho.

Koke pasa por tres equipos desde su salida de Vallecas y termina en Azerbaiyán

La rocambolesca historia de Koke en los últimos meses tiene su principio y casi final en Grecia, aunque, ‘in extremis’ su destino será el Baku de la liga de Azerbaiyán. El ex-jugador del Aris de Salónica abandonó Grecia para jugar en la liga americana. Tras su paso por Estados Unidos, donde no encontró su sitio, recaló en el Rayo Vallecano, club con el que tampoco pudo triunfar. Tras su salida de Vallecas su destino parecía ser el Aris de nuevo -las conversaciones estuvieron muy avanzadas- pero el jugador terminaría decantándose por el Legia de Varsovia. Estando ya en Polonia, Koke recibió una última llamada del Aris griego que le convenció para regresar a la liga helena. Finalmente los problemas económicos que atravesaba el conjunto amarillo le impidieron realizar la contratación y Koke se vio de la noche a la mañana sin equipo al que sumarse. Entonces surgió la posibilidad del Baku de Azerbaiyán, club con el que ya firmó y en el que empezará a jugar en breve.

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