Ayer se produjeron muchas situaciones dignas de mención en el estreno liguero del Rayo Vallecano ante el Girona. El primer gol de la liga para un Jorge de Frutos en estado de gracia, las pifias y la expulsión de Gazzaniga que facilitó la victoria rayista y otras situaciones de juego como que el propio De Frutos fuese el delantero de un Rayo que estuvo en líneas generales a un gran nivel.
En lo particular del encuentro, hubo una jugada que en otras circunstancias podría haber sido determinante, pero que con el 1-3 que reflejaba el marcador en el minuto en el que se produjo bien pudo pasar desapercibida, aunque conviene rescatarla.
En los últimos instantes del encuentro, con el Girona de Míchel buscando apretar el marcador, el conjunto vallecano lanzó una fulgurante contra liderada por Pep Chavarría, que transitaba con la compañía de Nteka por la derecha y Pathé Ciss por la izquierda. Las circunstancias del momento puntual de encuentro propiciaban un 3 contra 1 que sólo podía acabar de una manera: en gol del Rayo.
Chavarría aguantó la progresión, pero sus dos compañeros de viaje eligieron mal y en el momento del pase ambos estaban ligeramente adelantados sobre la posición del único hombre al que debían vigilar y con el que emparejarse. El envío de Pep para Ciss acabó con el cuarto gol del Rayo, que sería anulado por la posición adelantada del centrocampista. Así finalizaba una clara ocasión, sin influencia en la victoria rayista, pero que escenificaba la peor manera de culminar un 3 contra 1 en los instantes finales del encuentro.
