El Rayo Vallecano sufrió un duro correctivo en su visita a Valladolid en un partido en el que los franjirrojos estuvieron siempre a merced de un equipo serio y eficiente en su juego. Jémez deberá buscar nuevas lecturas a su juego.

Ficha técnica:
Real Valladolid (6): Jaime, Rukavina, Jesús Rueda, Balenziaga, Sereno (Peña, minuto 77), Alvaro Rubio (A)(Baraja, minuto 81), Oscar, Bueno, Víctor Pérez, Omar (Ebert, minuto 62) y Manucho.
Rayo Vallecano (1): Rubén, Tito, Labaka (A), Amat, Javi Fuego, Adrián (A), Trashorras (Leo, minuto 60), Jose Carlos (A) (Piti, minuto 66), Lass, Chori Domínguez (Bille, minuto 74) y Delibasic.
Arbitro: Gil Manzano.
Goles: 0-1. Minuto 5. Chori Domínguez; 1-1. Minuto 9. Bueno; 2-1. Minuto 13. Manucho; 3-1. Minuto 20. Oscar; 4-1. Minuto 36. Rukavina; 5-1. Minuto 55. Oscar; 6-1. Minuto 85. Manucho.
El Rayo Vallecano se llevó una goleada escandalosa en su visita al Nuevo Zorrilla de Valladolid. El conjunto vallecano, que volvía a la defensa de tres, aunque con cambio de hombres, se vino abajo desde que se adelantó en el marcador y aunque gozó de la posesión de balón, recibió un duro correctivo.
El planteamiento inicial del Rayo Vallecano no sorprendió tanto por su dibujo, con la esperada defensa de tres, como por la presencia de jugadores menos habituados a ciertas posiciones y otros poco sacrificados en el trabajo de ayudas. Si a esto le sumamos el esfuerzo extra que debieron realizar otros hombres cubriendo los huecos de sus compañeros, el resultado no pudo ser más desastroso.
El conjunto dirigido por Jémez, que ‘castigó’ a Casado por su actuación ante el Real Madrid situando a Amat en el lateral zurdo y dejando al lateral zurdo en el banquillo, buscó la superioridad por el centro con una acumulación de jugadores que no sirvió para los propósitos planteados por el técnico franjirrojo. Javi Fuego se situaba por delante de Mikel Labaka que, con el desplazamiento de Amat a la banda, se convirtió en el único central de un equipo que pagó su osadía con una goleada en cuarenta y cinco minutos en los que dejó a las claras sus carencias defensivas cuando el bloque no trabaja conjuntado. Adrián y Trashorras eran los encargados de dirigir el juego del Rayo, mientras que Jose Carlos y Lass abrían el campo en las bandas para que el ‘Chori’ y Delibasic se encargaran de trabajar las acciones de ataque.
El partido arrancó movido y no paró hasta el descanso. Alberto Bueno, un hombre que al principio de temporada veía cómo se le cerraban las puertas del equipo, tuvo su oportunidad en el once titular ante la baja de Ebert, que apareció en el segundo periodo, y la aprovechó al máximo. Su primera llegada se convertiría en el primer aviso de un Valladolid que supo leer perfectamente el planteamiento del Rayo y que aprovechó de maravilla la endeblez defensiva de los franjirrojos. En el minuto 3 sería Lass el que buscaría adelantar a los suyos en el marcador, pero su intento se marchó fuera, sirviendo de previo al gol inicial de un Rayo que se las prometía muy felices cuando un envío a la espalda de los centrales era cazado por el ‘Chori que, de tiro cruzado, lograba el 0-1. Cinco minutos, dos ocasiones y un gol. El partido prometía…
El Rayo se descoumpuso en apenas cinco minutos y no supo sobreponerse
La alegría apenas le duró cuatro minutos a los vallecanos, el tiempo que tardó el Valladolid en descubrir un filón en la banda defendida a duras penas por Tito. Alberto Bueno se adelantaba a Javi Fuego y lograba empatar el partido, abriendo el camino de una goleada que nadie podía presagiar en apenas diez minutos de juego. Los de Djukic decidieron volcar su fútbol al costado derecho de la defensa vallecana, viendo cómo el lateral buscaba el centro en cada desmarque en diagonal dejando una autopista a su espalda. Así, tan solo cuatro minutos después del empate, una triangulación al primer toque despejaba el camino para que en la misma zona surgiera una ocasión rematada finalmente por Manucho al fondo de la portería defendida por Rubén, que finalmente había podido superar los problemas físicos que obligaron a Jémez a confeccionar una lista de 19 jugadores.
El primer cuarto de hora fue un suplicio para el Rayo, que era un coladero defensivo de dimensiones inimaginables. En ataque surgían pocas opciones. Un envío de Jose Carlos con el exterior del pie no fue rematado por Delibasic en una de las esporádicas llegadas de un equipo que siguió sufriendo en cada llegada de su rival. En el minuto 20 fue Oscar el que se consiguió ‘colar’ entre los defensores vallecanos para, con un toque sutil, batir a Rubén y situar el 3-1. Jémez lo sufría en la banda y la afición vallecana desplazada a Pucela hacía lo propio en las gradas del José Zorrilla, a pesar de lo cual siguieron cantando en apoyo a su equipo.
Alcanzada la media sería Bueno de nuevo, previo intento de Jose Carlos en lanzamiento de falta directa, el que obligaría a Rubén a realizar la mejor parada del partido. El disparo duro del jugador blanquivioleta mereció convertirse en el cuarto de la tarde para los castellanos, algo que conseguirían en el minuto 36 cuando, un error de Trashorras en el centro del campo, permitió una nueva llegada en tromba aprovechada por Rukavina para hacer el 4-1.
El Rayo había intentado tener el balón pero ni Trashorras ni Adrián consiguieron que el equipo funcionase ni, lo que es peor, ayudaron a Javi Fuego y a los tres defensas a parar las llegadas de contraataque de su rival. Con los dos medio centros viéndolas venir, la opción era que Jose Carlos y Lass ayudaran por banda, pero tampoco esto funcionó y el Rayo no tuvo más remedio que rendirse a la evidencia de la superioridad de su rival.
Mejoró algo la cara en cuanto a posesión de balón, pero el Valladolid redondeó la goleada
En la segunda mitad, los vallecanos tuvieron más protagonismo con el balón, ayudaron algo más los centrocampistas y el equipo pareció jugar un poco más a lo que es habitual, a ser protagonista. A pesar de esto, el desastroso partido de Adrián y Trashorras, permitió que los pucelanos siguieran creando peligro en cada acción ofensiva. Precisamente sería Trashorras el protagonista de la primera acción de ataque de la continuación. Un gran disparo suyo desde la frontal era detenido por Jaime, dando paso al sexto gol de la tarde. Un error de ‘Chori’ Domínguez en el centro del campo fue aprovechado por Manucho y por Oscar para inventarse el 5-1. El Rayo se tambaleaba por momentos y no encontraba las vías de escape para salir con dignidad de un partido en el que buscaba reencontrarse con la victoria tras los derbis y del que estaba saliendo muy dañado en su moral y en su imagen.
El desánimo generalizado fue la expresión más palpable de un equipo que de resquebrajó de manera lamentable y que nunca encontró ni la superioridad por el centro, ni las llegadas por banda, ni el control sobre el juego del rival. Trashorras, Jose Carlos y ‘Chori’ Domínguez dejaron su sitio a Leo, Piti y Bille, pero ya no había mucho más que hacer. Lass lo intentó con un disparo desde el lado izquierdo que se marchó directamente fuera y el Valladolid, que bajó tremendamente la velocidad de sus contragolpes, se limitó a intentar aprovechar algún que otro regalo de su rival. El sexto llegó a falta de cinco minutos por mediación de Manucho, junto con Oscar uno de los grandes destacados de su equipo en la goleada de un Valladolid que dejó en evidencia al Rayo Vallecano que, a partir de esta goleada, deberá plantearse el papel de varios de sus futbolistas dentro del esquema del técnico.
