El Rayo Vallecano recibirá esta noche (Estadio de Vallecas, 20 horas) a un Getafe que llega con la intención de recuperar la buena racha rota con su derrota ante el Valencia en la última jornada del año. Lo extradeportivo marcará el choque.
La vida del Rayo Vallecano podría ser maravillosa. Situados en mitad de tabla, sustancialmente distanciados de los puestos en los que se reparten las papeletas del descenso a Segunda División, y con un porvenir deportivo todavía por resolver, pero que ilusiona por el barrio de Vallecas, los franjirrojos viven plácidamente una temporada marcada, una vez más, por los acontecimientos extradeportivos que envuelven una semana tras otra la actualidad de este club. Está claro que en el Rayo, tranquilidad, en el amplio sentido de la palabra, hay muy poca. Cuando no son los abonos, son los días del club, y si no los horarios, pero siempre hay algo que reivindicar, por lo que luchar, por lo que pelear y por lo que estar sumidos en un auténtico bucle del que la afición rayista, o al menos parte de ella, no parece poder salir. La Plataforma ADRV continúa con su lucha encarnizada contra la directiva del club vallecano y su último argumento les lleva a acusar a los directivos de la entidad de amenazar veladamente y de censurar a la plantilla, evitando de esta manera que los jugadores firmen un comunicado de apoyo a la afición y en contra del abuso que los seguidores vallecanos están sufriendo en relación a los horarios de la liga. Para llegar a este punto han sido varias las reuniones mantenidas por representantes de este órgano aglutinador de peñas, grupos y aficionados particulares, con jugadores, técnico y presidente, sin que al final se haya llegado a un punto de coincidencia sustancial que evite el malestar de los primeros y las consecuencias que sufrirán el resto. De momento, nueva huelga de animación -aunque recortada en el tiempo- y nuevas protestas contra el palco, unas protestas que no hacen que Martín Presa se inmute lo más mínimo, al menos de puertas para afuera.
Con este ambiente enrarecido arranca el 2013, un año en el que el Rayo pretende consumar cuanto antes su objetivo de salvación, con la idea de poder aspirar a otros sueños, aunque siempre con la experiencia de lo sucedido la temporada anterior. Los de Jémez se han ejercitado con varias jornadas de doble sesión para recibir a un Getafe que contará con bajas sustanciales, pero que intentará llevarse tres puntos que les permitan continuar con su progresión y con sus aspiraciones europeas.
Para frenar al conjunto azulón Paco Jémez podrá contar con toda su plantilla disponible, a excepción de Mikel Labaka que se lesionó en un tobillo durante la semana. Jose Carlos ha podido completar las últimas jornadas al ritmo de sus compañeros y podría ser una de las grandes novedades de una lista de convocados en la que, en principio, no se espera la presencia de Jordi Figueras, reciente fichaje para el resto de temporada y que en palabras de su técnico necesita más tiempo de adaptación y aprendizaje de sus objetivos futbolísticos. Con la ausencia de Labaka y Figueras, tanto Amat como Gálvez apuntan a titulares, con Tito por el costado derecho y la duda que semana a semana plantea Jémez en el lateral zurdo, alternando a Nacho y Casado en función de las condiciones del rival.
El resto del equipo es bastante probable que presente pocas novedades, con la intención de prolongar la buena imagen mostrada ante el Levante, aprovechando además la conexión Chori-Piti-Leo, que tan buenos resultados ha dado a lo largo de la primera vuelta del campeonato.
Enfrente estará un Getafe que llega a Vallecas tras sucumbir en el mismo estadio en el que el Rayo lograba una victoria histórica, Mestalla. Los de Luis García perdieron 4-2 frente al Valencia, rompiendo la mejor racha de la temporada, tras lograr encadenar cinco partidos consecutivos sin perder, con tres victorias seguidas (Valladolid, Espanyol y Málaga) y dos empates (R. Sociedad y Osasuna).
Un punto separa a ambos equipos, dos entidades que con presupuestos y objetivos muy diferentes volverán a luchar una temporada más por demostrar al de enfrente cuál es el tercer equipo de Madrid. El año pasado, los dos enfrentamientos directos cayeron de lado franjirrojo.
