Lluvia de goles en Vallecas… y primeros puntos que vuelan

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RAYO VALLECANO 3 – XEREZ C.D. 3

Rayo Vallecano y Xerez empataron a tres goles en un partido trepidante, rápido, con alternancia en el marcador y con goles, muchos goles, en una segunda parte loca de las que no gustan demasido a los entrenadores y en la que el Xerez por dos veces consiguió levantar el marcador.

El Xerez llegó a Vallecas con la intención de ir a por el partido. Bien plantados atrás, con orden defensivo y con verticalidad, sorprendieron en la primera parte a un Rayo que en media hora no había conseguido acercarse al portal visitante. La primera llegada de los azulinos, y prácticamente única del primer acto, suponía el 0-1. A partir de ahí el Xerez tiró de manual de equipo veterano y se dedicó a dejar pasar los minutos, exasperando a la parroquia vallecana con sus continuas pausas y pérdidas de tiempo.

En la segunda parte se rompió el partido

Pero llegó la segunda mitad y con ella la locura más absoluta. Pepe Mel decidió sentar a Coke, y retocó la línea derecha enviando al lateral a Collantes y manteniendo a Albiol. Entró Jofre que sería el que abriría la lata jerezana en una segunda parte en la que el Rayo salió decidido a llevarse por delante a los andaluces (1-1). También se marchó Piti dando entrada a Pachón, y con él empezó el espectáculo. En el minuto 75 llegaría el gol de Pachón, primero de su cuenta particular (2-1 y a seguir jugando), y el Xerez respondía dos minutos después con el empate a 2 goles. El Rayo lejos de amilanarse siguió empujando, apretando y subiendo el ritmo para entrar en una dinámica de toma y daca en la que el cuadro jerezano no parecía encontrarse desubicado.

En otro arranque de furia de Pachón se conseguía el 3-2 que parecía definitivo. Pero no, el choque estaba diseñado para compaginar alegrías y tristezas, y así en la siguiente jugada el cuadro andaluz volvía a anotar para llevar la decepción a la grada de Vallecas.

En definitiva, los dos primeros puntos que vuelan del Teresa Rivero, en una tarde gris en la que la lluvia apareció en la segunda mitad y trajo con ella una avalancha de goles que desde la grada siempre son agradecidos.

Intensidad, entrega y lucha en la segunda parte después de una primera mitad en la que el Xerez no había permitido desplegar su juego al cuadro de Pepe Mel.

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeon!