Rubén, que anoche encajó cinco goles ante el Barcelona, afirmaba en la zona mixta que «no hay que volverse locos» acusando a la defensa y que el Rayo merece «más respeto» de los árbitros.
El cancerbero del Rayo Vallecano, Rubén, comentaba en la zona mixta a la conclusión del encuentro ante el Barcelona, que el primer gol no les desestabilizó y que el partido quedó sentenciado con el tercer tanto blaugrana. «Teníamos el partido encaminado, disputando la pelota a todo un Barcelona y jugando muy bien. Hemos tenido la desgracia de ese gol y aunque nos hemos repuesto bien, aun yendo por debajo en el marcador, en la segunda parte han metido rápido el segundo, nos ha costado entrar en el partido y el tercero ha sentenciado el choque».
Rubén justificó los cinco goles destacando el potencial del rival y descargando de esta manera la responsabilidad de la defensa franjirroja. «Hay que tener en cuenta que nos han metido cinco, pero que ha sido el Barcelona. Otros equipos han encajado cinco goles y con la defensa atrás, no vamos a volvernos locos y a decir que es por tener la defensa muy adelantada. Creo que hasta ahora nos han salido partidos buenos, otros peores, pero este es el Barcelona y cabe la posibilidad de que metan cinco», comentaba.
Cuestionado sobre las diferencias de trato desde el estamento arbitral y el gran número de expulsados y penaltis señalados en contra del Rayo, Rubén no quiso entrar en muchos detalles, aunque habló de la necesidad de valorar por igual a todos los rivales. «Yo cuando me preguntan del árbitro, suelo decir que no quiero decir nada, que unas veces te perjudican, otras te benefician, pero ya se está haciendo difícil morderse la lengua, porque para un equipo humilde, ciertos errores son muy perjudiciales. Prefiero no entrar en detalles y dejarlo ahí en el aire, no entrando a valorar cada jugada conflictiva del partido, porque estaríamos aquí una hora. Por lo menos un poco más de respeto nos deberían tener, porque alguna jugada se podría haber pitado, eso sí, por ser humildes merecemos el mismo respeto que los demás, sean grandes o pequeños, el mismo respeto», concluía.
