Los errores y la falta de ritmo sentencian al Rayo

El Rayo Vallecano fue superado por el Real Valladolid en un partido marcado por los errores defensivos de los de Jémez. Una mala gestión de un lanzamiento frontal y un error en la salida del balón les pasarían factura.

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Ficha técnica:

Rayo Vallecano (1): Rubén, Tito, Gálvez, Amat, Casado (Delibasic, minuto 81), Trashorras, Javi Fuego (Tamudo, minuto 86), Piti, José Carlos (Franco Vázquez, minuto 67), ‘Chori’ Domínguez y Leo Baptistao.

Real Valladolid (2): Dani, Manucho (Javi Guerra, minuto 89), Rukavina, Sereno, Jesús Rueda, Larsson, Omar, Bueno (Baraja, minuto 85), Sastre, Alvaro Rubio y Balenziaga.

Árbitro: Pérez Montero.

Goles: 0-1. Minuto 70. Jordi Amat, en propia puerta.; 1-1. Minuto 71. Jordi Amat; 1-2. Minuto 79. Manucho.


El Rayo Vallecano cayó derrotado ante el Real Valladolid (1-2) en un partido en el que los franjirrojos volvieron a tener posesión de balón pero en el que, sin embargo, imprimieron un ritmo mucho más bajo del habitual ante un rival que se atrincheró atrás, y que demostró su oportunismo para aprovechar los errores de bulto de la defensa franjirroja.

Jémez, como había anunciado en la previa, situó a Amat en el centro de la defensa vallecana acompañando a Gálvez y en sustitución de Jordi Figueras, que se tuvo que conformar con ver el partido desde el banquillo. El central catalán, que recobraba su sitio tras quedar fuera del derbi del Bernabéu, fue protagonista directo de un encuentro en el que el Rayo no supo imprimir la intensidad necesaria para arrinconar a su rival.

El Valladolid, con paciencia y con extrema inteligencia, cedió el balón, dificultó la movilidad de los franjirrojos y esperó que llegara su momento. Entre tanto, el Rayo perdía excesivo tiempo en la construcción de su fútbol, el centro del campo apenas ofrecía variantes y la delantera se reducía a las carreras de ‘Chori’ Domínguez y a los infructuosos intentos de Leo por desestabilizar a una defensa bien plantada y seria durante los noventa minutos.

La mejor ocasión de los primeros cuarenta y cinco minutos sería para los pucelanos que, con un remate al larguero de la portería de Rubén, darían un serio aviso a un equipo falto de movilidad y con grandes problemas para moverse entre unas líneas muy densas y compactas. Antes, Piti había estado cerca de inaugurar el marcador, pero su remate de falta directa no encontró la portería del ex-rayista Dani Hernández.

La segunda mitad apenas varió el escenario en el que se desarrollaba el encuentro. El Rayo seguía siendo la viva imagen de un equipo que quería y no podía, mientras el Valladolid vivía con relativa tranquilidad el paso de los minutos, viendo que los locales no encontraban las vías de penetración que les llevaran a inquietar el portal visitante.

La entrada de Franco Vázquez no ayudó demasiado a un cambio de rumbo, aunque suya fue la primera gran ocasión del Rayo en la continuación. Su remate se encontró con una buena intervención de Dani, que tuvo que repetir ante el disparo de Tito en el rechace. El partido parecía encaminarse al empate sin goles, pero los errores defensivos del Rayo terminarían por decantarlo. El primero llegaría con un lanzamiento frontal. Rubén se precipitó en la salida y, sin llegar a contactar con el esférico, veía como éste se introducía en la portería, peinado por Amat.

El Rayo no tuvo tiempo de sufrir el golpe,  ni el Valladolid de disfrutarlo, puesto que el propio Amat, un minuto más tarde, se inventó un gol que bien merecía un premio que finalmente no consiguió su equipo (para las estadísticas quedó que es el 600 del Rayo en Primera División). El central, viendo adelantado a Dani, decidió rematar a portería desde la línea del medio del campo, logrando el gol de la jornada y uno de los goles de la temporada. Ahí pareció resurgir el espíritu de un equipo mucho más gris de lo habitual. Trashorras, que se había perdido en la maraña de los de Djukic, tocó más balón, las carreras de ‘Chori’ tuvieron más sentido y  las llegadas por banda fueron más precisas e inquietantes.

Pero todo se vendría abajo con el segundo error de la mañana. Durante todo el encuentro, la línea defensiva había exagerado el toque y arriesgado demasiados balones ante la tímida presión de Manucho, y Gálvez, en esa línea de riesgo excesivo, intentó dar un pase al centro que no llegó a su destino, y Manucho, totalmente libre de marca, apuntilló al Rayo cuando parecía despertar de su letargo.

Con la entrada de Deli y la marcha de Casado, Jémez apostaba por la defensa de tres, pero sin resultado. El Valladolid pudo sentenciar con un remate al palo de Bueno a falta de siete minutos, mientras que el Rayo dispuso de la última del partido con un gran remate de cabeza de Tamudo, que entró en los últimos instantes del choque, al que respondió de manera excepcional Dani enviando a córner.

El Rayo dejaba volar tres puntos del Estadio de Vallecas ante un Valladolid con oficio y con recursos para desatascar el partido, facilitados por los errores defensivos locales.