De los tres fichajes del mercado invernal Jordi Figueras ya se estrenado, aunque ahora es suplente, Arbilla podría tener su oportunidad el domingo y Raúl Tamudo ya se entrena con el grupo. Habrá que esperar.
El Rayo Vallecano se ha movido en el mercado de invierno con mucho sufrimiento, con operaciones que parecía que podían llegar a salir y que se iban al traste al minuto siguiente y con otras que estaban muy complicadas pero que, finalmente, terminaron por concretarse. Al final, un central, un lateral y un delantero para cubrir los huecos desaprovechados por jugadores que no han entrado en los planes de Paco Jémez. También un «pero», el medio centro defensivo que hiciera la vida más difícil a Javi Fuego se quedó en el tintero.
Ha llegado el momento de empezar a ver si las incorporaciones realizadas por el Rayo Vallecano en el mercado invernal son capaces de potenciar el actual grupo. Por el momento, el primero en llegar se estrenó rápidamente pero ha quedado en un segundo plano. Jordi Figueras tuvo sus primeros minutos en la segunda parte del partido de La Catedral. Allí, al descanso, y viendo que Amat podía tener dificultades ante Aduriz, Jémez decidió que era el momento del regreso de Figueras al equipo y en Granada volvió a contar siendo titular. Fue un visto y no visto, porque desde entonces no ha vuelto a aparecer. Ante Betis y Sevilla, a la sombra.
Las otras dos incorporaciones podrían empezar a tener sus primeros minutos en breve. Anaitz Arbilla podría debutar el domingo ante el Atlético de Madrid por la ausencia obligada de Tito en el lateral derecho. El ex de Hércules y Salamanca ha llegado con ganas y nada más aterrizar en Vallecas viajó con el equipo hasta Sevilla, aunque tuvo que ver la derrota de los suyos desde el banquillo. El domingo podría ser su oportunidad.
Raúl Tamudo ha sido el último en llegar y, por tanto, es presumible que su entrada en el equipo se retrase algo más. Así lo anunció Paco Jémez, que ni antes, ni durante, ni después de la llegada del delantero catalán había tenido conversación alguna con él para explicarle qué es lo que espera de un hombre que llega, como dijo Raúl Martín Presa, a «retirarse» en el Rayo. Miñambres dijo en su presentación que «esperamos que ayude, que sume, que sea un futbolista de equipo y un ejemplo para todos». A la menor duda se quedará fuera. Ya lo dijo Jémez en la previa del encuentro ante el Sevilla al afirmar que esperaba que «venga a ayudar al grupo, porque todos los que han venido lo han hecho sabiendo cuál es la situación actual del equipo y que aquí el que quiera algo se lo tiene que ganar», añadiendo que «habrá que esperar a ver cuándo está al mismo ritmo que el resto y entonces tendrá que ganarse el puesto y demostrar que vale más que el resto. Si lo demuestra jugará y si no, no jugará». Con esto el míster vallecano dejó bien claro que el nombre, la experiencia y un remate salvador en el último segundo solo sirven para la historia, pero no para el presente. De momento, hoy se ha incorporado por primera vez a la dinámica del grupo y su trabajo ha sido intenso.
Tres fichajes de perfil totalmente diferente, tres hombres con ganas de demostrar cosas, tres posiciones reforzadas que deberán empezar a dar los resultados deseados más pronto que tarde, porque queda menos de una vuelta para demostrar las razones de la confianza depositada en ellos por la dupla Jémez-Miñambres.
