Los primeros meses de 2012 se ‘jugaron’ en los despachos (I)

Aquí iniciamos nuestra habitual serie de repaso a lo sucedido durante el año. Los cuatro primeros meses de 2012 dieron para mucho. Goleadas a favor, derrotas abultadas y mucho movimiento de despachos.

Enero. El año 2012 arrancaba con la despedida de algunos de los jugadores que formaron parte del equipo que logró el ascenso a Primera División y que en los meses previos apenas habían entrado en los planes del entrenador José Ramón Sandoval. El primero en tener que salir del club era Néstor Susaeta, que lo haría rumbo a la liga Suiza. Entre tanto, el club buscaba un defensa, un delantero y un jugador de banda para reforzar la plantilla.

Deportivamente el nuevo año comenzaba con una gran sonrisa, fruto de la victoria ante el Sevilla de Coke y Negredo, mientras otros jugadores iban haciendo hueco para la llegada de los refuerzos. Los siguientes en salir serían el brasileño Pedro Botelho y el catalán Jordi Figueras. La marcha de éste último, que dejó beneficios económicos al club, enfadó al técnico, que se quedaba sin una de sus piezas fundamentales en la línea defensiva.

Según avanzaba la competición los jugadores empezaban a protestar por el lamentable estado del terreno de juego del Estadio de Vallecas, lo que no favorecía en nada al estilo de juego que intentaba imponer el club franjirrojo.

En Enero llegaron los refuerzos del mercado invernal -el período de fichajes finalizaba el último día del mes- y la llegada de Diego Costa, Pulido, Joel y Armenteros despertaba nuevamente la ilusión de la afición, aunque Llorente se empeñara en destrozar el ánimo de la grada de Vallecas y el Rayo sufriera una profunda crisis de capitanes.

Febrero. Febrero daría paso a la guerra de la Plataforma ADRV y el club en torno a los días de ayuda económica, aunque deportivamente seguían llegando buenas noticas, con una espectacular victoria en Zaragoza, a pesar de seguir sufriendo en casa por culpa del maltrecho césped.

El Rayo explicaba públicamente su posición en relación a los días del club y algunos aficionados respondían con pintadas y carteles en contra de Raúl Martín Presa y su directiva.

Una nueva goleada ante el Levante servía de preámbulo para la genialidad de Cristiano Ronaldo, que dejó al Rayo sin premio en un derbi disputado de poder a poder y en el que el club vallecano reivindicó su posición en la liga.

Marzo. En Marzo resaltamos el indiscutible valor de Javi Fuego y el Rayo celebraba una junta de accionistas en la que quedaba claro que las pretensiones de los dirigentes era ‘hacer caja’ a toda costa. Aquel fue el mes de la gran victoria ante el Betis y, por supuesto, el del fin de semana del rayismo, unas jornadas que fueron un rotundo éxito de participación.

Abril. En Abril el Rayo sufría una abultada y dolorosa derrota en Anoeta ante la Real Sociedad, para posteriormente certificar de manera virtual la permanencia goleando a Osasuna. Por su parte, los administradores concursales iniciaban su serie de demandas. La primera contra Sandoval y Movilla.

Además, aparte de lo movida que estaba la realidad extradeportiva del club, en la parcela deportiva se producía una de las peores noticias del año. Javi Fuego se lesionaba hasta final de temporada, dejando al equipo huérfano en una posición muy importante dentro del esquema de Sandoval. A partir de ese momento empezaron a llegar las derrotas, primero en Mestalla, después en Vallecas, ante el Atlético de Madrid, con gol de Radamel Falcao y posteriormente contra el F.C. Barcelona.

En el apartado institucional, el director general, Antonio Fernández Monterrubio seguía sin aparecer públicamente y los administradores concursales cerraban el capítulo de demandas denunciando a los jugadores que habían logrado el ascenso. Por último, Javier Tebas, esperando un final de temporada turbio, anunciaba que se perseguiría a los tramposos.