Si había un hombre feliz en los prolegómenos del encuentro entre el Rayo Vallecano y el Espanyol, ese era Mario. El canterano del club franjirrojo estrenaba convocatoria con el primer equipo, aunque finalmente no jugó.
Mario vio cumplido el primero de sus sueños, ser convocado con el primer equipo del Rayo Vallecano para un partido oficial de Primera División. El segundo está por venir, debutar con la camiseta del club franjirrojo en esa categoría. Ayer, su felicidad fue plena al poder disfrutar de su primera aparición como jugador de la primera plantilla rayista. Finalmente no debutó, puesto que Jémez optó por la pareja de centrales formada por Galeano y Arbilla, pero Mario esperará una nueva oportunidad mientras sigue trabajando con el filial en busca de los éxitos que le hagan regresar al Estadio de Vallecas en un futuro.
