Méritos alejados de resultados

El Rayo Vallecano dejó pasar una nueva oportunidad de victoria al empatar ante un Racing de Santander inoperante y falto de voracidad. Los de Sandoval pecaron de conformismo en algunos momentos.

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Ficha técnica: 

Racing de Santander (1): Toño, Francis, Álvaro (A), Bernardo, Cristian, Jairo (Arana, minuto 74), Diop, Tziolis (Adrián, minuto 45), Serrano, Munitis y Ariel (Serrano, minuto 62).

Rayo Vallecano (1): Dani Giménez, Tito (A), Arribas (Rafa García, minuto 45) (A), Jordi Figueras, Casado (A), Movilla, Javi Fuego, Michu, Botelho (A), Lass (Piti, minuto 54) y Tamudo (Michel, minuto 62).

Goles: 0-1. Minuto 20. Tamudo; 1-1. Minuto 61. Adrián.

Arbitro: Mateu Lahoz


Los merecimientos no ganan partidos, no suponen puntos, no dejan totalmente satisfecho a un Rayo Vallecano que sigue con la sensación de poder estar mucho más arriba de lo que actualmente refleja la clasificación de Primera División. Si ante Athletic en San Mamés o Zaragoza en Vallecas, los de Sandoval terminaron con la sensación de haber dejado escapar a sus rivales, lo que queda tras enfrentarse al Racing de Santander es un regusto a oportunidad perdida. El empate ante los cántabros dejó por el camino algunos conatos de roce entre jugadores y una apatía y actitud negativa durante varias fases del encuentro que no fueron el reflejo de un equipo que puso contra las cuerdas al Real Madrid en el Bernabéu.

Sandoval apostó una semana más por el ‘once ideal’ aunque en esta ocasión, tras el partido de sanción cumplido ante el Madrid, Botelho regresaba al equipo dejando a Piti en el banquillo por primera vez en lo que va de temporada. El catalán, al que el año pasado le costó entrar en los planes del técnico madrileño, no había faltado nunca a su cita con el equipo inicial hasta que esta semana Sandoval optó por dejarle fuera para volver a dar entrada a Botelho y continuidad a Lass, que terminó la primera parte enfrentado con su compañero Tamudo.

El Racing de Santander demostró una vez más las dificultades futbolísticas que atraviesa y desde el primer instante cedió toda iniciativa a los visitantes, que suelen sentirse cómodos con el balón y el manejo directo de los partidos. Con este planteamiento inicial arrancó un partido que en principio no despertó demasiadas pasiones. Ambos equipos asumieron rápidamente sus respectivos roles y mientras los vallecanos tocaban el balón, los cántabros esperaban el error que les hiciera salir victoriosos.

El infructuoso dominio territorial de los franjirrojos (hoy con una nueva equipación roja con franja negra) fue dando paso a una mayor presencia en campo contrario y, poco a poco, a la generación de ocasiones que culminaría con una acción de Raúl Tamudo que partió en fuera de juego para ganar la partida a su defensor y con un toque sutil y de gran calidad superar al cancerbero Toño en su salida. El Rayo se adelantaba en el marcador y aumentó las revoluciones de un partido que parecía dirigirse a una victoria visitante, principalmente por la inoperancia ofensiva de los de Cúper.

El segundo período arrancaría con un Rayo conservador y demasiado tranquilo. Sin velocidad en su juego, los vallecanos se convirtieron en una presa fácil para un Racing que vio la oportunidad de voltear el marcador ante un rival que les estaba permitiendo crecer y meterse de lleno en el partido. Adrián lo aprovechó y el partido entró en un peligroso toma y daca en el que destacó de nuevo Michu pero que bien pudo haber terminado también en derrota vallecana.

El centrocampista asturiano remató al larguero y buscó, con varios remates de cabeza, superar a un Toño que tuvo trabajo y que reaccionó bien, salvando a su equipo ante la insistencia de Michu. Piti, que entró en el segundo período sustituyendo a Lass y dando mayor mordiente al equipo, buscó un remate que salvó el cancerbero cántabro, mientras que los locales pusieron a prueba a Dani con un par de balones bombeados al área y con un remate que pudo atajar el vigués.

El debut de Rafa García y la lesión de Alejandro Arribas antes del descanso fueron dos de las notas destacadas de un partido en el que el Rayo volvió a dejar buenas sensaciones para sumar un nuevo punto que les aleja de los sueños de grandeza que refleja su fútbol de salón con resultados de taberna.