«Mi corazón será rayista siempre»

David Aganzo salió por la ‘puerta de atrás’ del Rayo. Sin opciones para despedirse de su afición y con muchas cosas por explicar, el ariete ha decidido decir ‘hasta pronto’ a través de PxR.

Aganzo es historia en el Rayo Vallecano. El delantero dice no haber asimilado aún que ya no forma parte de un equipo al que ha demostrado todo su cariño y del que habla en primera persona. Dolido y triste por su precipitada salida del club franjirrojo, Aganzo ha aprovechado la oportunidad que le brinda PxR para despedirse de los aficionados del Rayo.

David, han pasado algunas semanas desde tu salida del club ¿cómo te encuentras?

Bien, dentro del sufrimiento que hemos pasado todos, lo difícil que fue la temporada y lo larga que ha sido la pretemporada en el Rayo y con todas las cosas que hemos vivido, ahora estoy un poco más tranquilo y pensando en mi futuro lejos del Rayo Vallecano. Estoy triste, por supuesto, porque me he ido de una manera extraña, por circunstancias bastante más extrañas todavía y con ganas de que todo salga bien y que el Rayo esté en Primera División muchos años.

Estás entrenando en solitario y pensando en elegir la mejor opción de cara a la próxima temporada.

Por supuesto. Tengo que decidir ya, porque he aguantado demasiadas ofertas y, al final, se van a cansar de esperar. Todavía no me creo que esté fuera del Rayo Vallecano. A veces lo pienso más, cuando vienen los críos a que les firme autógrafos, que todavía salgo en los cromos del Rayo Vallecano y me felicitan por el empate con el Atlhetic, la gente no me tiene todavía muy ubicado. Estoy meditando sobre mi futuro, pensando qué es lo mejor y ver qué decisión tomo.

¿Qué ha pasado? ¿Por qué has terminado de esta manera después de tres temporadas y después de lo sufrido el año pasado?

Quizá no sea la persona más indicada para explicarlo. A mí me ha pasado lo que a todos mis compañeros y con el paso del tiempo te das cuenta de muchas cosas. Ha habido muchas mentiras, la gente que manda en el club todavía no sabe muy bien por dónde van los tiros, ha habido un montón de comentarios falsos. El clima no era bueno, veníamos de mucho tiempo sufriendo, además sabes que yo las mentiras no las aguanto y, aunque debería tener un poco más de mano izquierda, también es verdad que cuando siempre eres tú el que cede llega un momento en que no puedes más. A mí me han enseñado que la educación y el respeto hacia las personas es algo primordial y yo, muchas veces, me he sentido engañado. Los problemas que había en el Rayo Vallecano eran por mi alta ficha y yo he dicho un montón de veces que me bajaba el sueldo igual que mis compañeros pero, claro, que no me pidieran que me bajara el que más, porque no tenía mucho sentido. Yo quería ser igual que todos, quería que me pagaran mis atrasos como le pagaron a mis compañeros y que el porcentaje fuese el mismo para todos. Lo que no entraba en mi cabeza era que hubieran pagado casi dos años a algunos compañeros, estando en concurso, y a mí me quitaran el 70% de mi ficha. Los que mandaban hacían así las cosas, intentaban favorecer a unos y perjudicar a otros y, entonces, decidimos entre ambas partes llegar a un acuerdo. Yo no quería tampoco más historias, porque si voy a malas se hubiera perjudicado al Rayo Vallecano, lo mismo no se hubiera podido inscribir en Primera División y, pensando en mí y en todo lo que habíamos superado el año pasado, decidí desligarme del club con mucha pena, porque, como te digo, todavía me siento jugador del Rayo Vallecano. Ahora sufro mucho en la distancia y le deseo lo mejor a mis compañeros.

Una pena. Después de lo ocurrido estos años, con lo que has vivido en toda tu carrera deportiva y ante la posibilidad de jugar en Primera con el ‘Rayito’, terminar así…

A día de hoy todavía no estoy fuera, de corazón, aunque evidentemente en lo deportivo tendré que buscar otro destino. Han sido momentos muy intensos, vivencias bonitas, hemos sufrido mucho en años anteriores. El primer año fue duro, el segundo casi bajamos y el tercero conseguimos el ascenso. Ha habido de todo, momentos buenos, lesiones, goles… me quedo, por supuesto, con lo bueno, con la gente, con los amigos que he hecho y con la afición, que es de ’20’. Lo que más pena me da es haber salido del Rayo y no haber podido despedirme bien de mi afición, que creo que se merece el respeto y la admiración de todos los futbolistas que estamos allí. Todavía hay aficionados que me siguen mandando mensajes y continúan apoyándome y eso para un futbolista es algo muy importante.

¿Te marchas dolido con alguna persona o personas del club?

Me voy dolido con la mala suerte que he tenido con las lesiones, de no haber estado en algún momento importante, sobre todo cuando nos estábamos jugando el descenso, y en esos partidos en los que había que aportar cosas, porque íbamos a descender, y no poder estar ahí por tener el menisco roto. Mi cabeza siempre ha dado todo lo posible. Quisiera dar las gracias al doctor, que ha estado mucho tiempo cuidándome y es una gran persona. Rencor ninguno, al revés, me quedo con lo bueno siempre y lo malo lo intento dejar para la gente que quiere hace daño. Yo quiero felicidad en mi vida, cosas positivas, y no voy a perder nada de tiempo en el rencor y en intentar hacer daño porque me lo hayan hecho a mí.

En PxR te brindamos la oportunidad de dirigirte a esa afición del Rayo de la que te hubiera gustado despedirte, para que les digas ‘a corazón abierto’ lo que sientes.

Me han ofrecido hacer cartas e historias, pero bueno… Tengo muchas cosas que decir. Mi corazón será rayista siempre, he vivido momentos muy bonitos, además, en la etapa de entre los 27 y los 31 años, que es cuando un futbolista tiene más madurez y más vive el fútbol, he tenido la suerte de estar en este equipo. Quisiera darle las gracias a la afición por el trato que han tenido hacia David Aganzo. Ya sé que hay mucha gente que no entendía mi juego, y otros muchos que lo alababan, como en todos los sitios, porque a todo el mundo uno no le puede gustar, por supuesto. He intentado ser una persona muy normal, con mis virtudes y mis defectos. Darle las gracias, de verdad, a esa gente y que luchen por el equipo, porque merece la pena. Aquí tendrán a otro rayista más y esto no es un adiós, espero que sea un hasta luego, porque el mundo del fútbol da muchas vueltas y no sabemos en qué momentos te puedes volver a encontrar. Desde aquí, daros un abrazo fuerte a todos, que luchéis por el equipo, que se va a dejar el alma, porque yo conozco a la mayoría de la gente que está ahí dentro y sé que viven de manera especial al Rayo Vallecano. He estado solamente tres años, me hubiera gustado estar mucho más tiempo en ese club y me voy con muchísima pena, sobre todo sabiendo que están buscando un delantero y que el club necesita más gol y gente implicada que sepa lo que es el Rayo Vallecano, pero, como te digo, las circunstancias son así y no he podido hacer nada más. He luchado, he intentado rebajarme el sueldo, que me pagaran lo que me debían, y no ha sido posible, porque la deuda era dura. Han intentado hacer lo imposible para que saliera de aquí y ya es mi vida, mi familia, tengo que aportar muchas cosas a mi gente, que ya no podía seguir sufriendo más. Lo siento mucho por no estar ahí, a la gente que confía en mí le doy las gracias y les pido que intenten comprender por qué no estoy en el Rayo Vallecano y siempre, esté donde esté, seré un seguidor más del Rayo.