Opinión. Hace unos meses, el Diario Marca tenía en el ‘punto de mira’ al Rayo. Ahora, con el equipo en Primera División, se deshacen en halagos. En Vallecas, algunos se alejan de la realidad.
Opinión. Sandoval y el diario Marca recortan sus distancias. No hay nada como un premio y un par de portadas para que todo funcione como la seda. Atrás quedan, ya en el olvido, todos aquellos roces durante los momentos más duros de la historia reciente del Rayo Vallecano, aquellos artículos desvelando sueldos, aquellas declaraciones de jugadores que ya no estaban en la disciplina franjirroja pero que, desde la distancia y con el altavoz de la ‘M’ roja, querían y hacían tanto daño. Atrás quedan las ruedas de prensa para desmentir una tras otra las informaciones ofrecidas y atrás queda el apoyo que se le brindó a la familia Ruiz-Mateos.
Ahora todo son sonrisas, buenas maneras, abrazos, entrevistas y halagos, ese tipo de halagos que en cualquier momento se tornan en puñaladas, porque aquí nadie debe nada a nadie, y la memoria es demasiado frágil. La postura de todas las partes es entendible. A Sandoval, al Rayo, al rayismo en general, no le viene bien estar a malas con uno de los diarios capaces de poner o quitar entrenadores en ciertos clubes, y al periódico no le viene mal recortar distancias con aquellos otros que se curran el día a día y que han seguido la actualidad del equipo vallecano desde el infierno a la Primera División, sin que les temblara el pulso. Nunca serán como los que siempre están con el Rayo y eso es algo que Sandoval y los suyos no deberían olvidar.
Mañana, ojalá ese mañana sea dentro de muchos años, llegará una nueva época en la que el Rayo volverá a verse rodeado de los suyos. Ese día Sandoval seguramente no estará por aquí, como ya no lo está Mel. Ese día, las ‘M’ rojas habrán vuelto a volar del Estadio de Vallecas y, entonces, quizá entonces, algunos recuperen la memoria. Las luces de los flashes y las cámaras de televisión a veces no sientan tan bien como nos creemos. Por Vallecas, más allá del propio Sandoval que está entre la espada y la pared y no le queda más remedio que rendirse al poder de la pluma con dinero, hay quien desprecia, malvende y critica a ciertos sectores del entorno rayista que no les ‘baila el agua’ como les gustaría o que quizá consideren sin la fuerza necesaria como para mover cimientos en el viejo estadio vallecano. Una cosa es cierta, el Marca es el Marca, pero hay vida más allá. Por eso luchamos.
