«No hay un entrenador tan orgulloso de su plantilla como yo»

José Ramón Sandoval ensalzó la labor de su equipo y afirmó que el Rayo fue superior al Málaga cuando los andaluces eran once y también cuando se quedaron con un hombre menos.

¿Hemos visto por fin en Vallecas el Rayo que quiere Sandoval?

Sí, el día del Zaragoza también vimos a un buen Rayo aunque el resultado no nos acompañó. Si me alegro por alguien es por la afición, que se merecía que su equipo hiciera un partido así. Cuando aquí se canta «La vida pirata» es porque las cosas van bien. Esta afición nos lleva en volandas y estábamos en deuda con ellos, os lo dije cuando perdimos con el Espanyol, pero también dije que había que tener paciencia con este equipo. Este equipo tiene fe y cree en lo que hace, lo que pasa es que no siempre van a salir las cosas, aparte de que jugamos contra equipos de gran entidad y si hoy tiene mérito la victoria es porque hemos ganado a uno de los grandes. Creo que ganar al Málaga de la manera que se ha ganado y cómo se le ha ganado es mérito del Rayo Vallecano. Hay que tener los pies en el suelo, lo importante es sumar tres puntos pero saber que si el Rayo no está seremos vulgares, hay que seguir estando. Creo que la derrota ante el Espanyol nos hizo más bien que mal, porque este equipo tiene rabia y compromiso y creo que dará muchas alegrías a su afición. Somos el equipo más humilde y a estos jugadores hay que dejarles trabajar con paciencia, porque se van a dejar la vida por el escudo, eso que nadie lo dude.

Hoy se ha tirado mucho a puerta, ¿había alguna consigna especial en este sentido?

De los errores se aprende y creo que el día del Espanyol no nos podíamos ir de Vallecas sin tirar a portería. Podemos jugar mejor o peor, pero por lo menos hay que intentar tirar a portería. Se ha trabajo mucho el empuje y ejercicios de mentalización porque el equipo lo tiene y esta victoria es de los jugadores. No hay un entrenador que esté tan orgulloso de su plantilla como yo. Estos jugadores lo dan todo, piden perdón cuando se equivocan, como ocurrió el día del Espanyol. Hay que tener paciencia porque aquí hay joyas.

Pellegrini no ha querido quitar mérito a la victoria del Rayo pero ha hablado de dos claves, la expulsión de Eliseu y la estrechez del terreno de juego.

Pellegrini es un gran entrenador, pero si somos justos el Rayo fue mejor cuando estábamos once contra once y fue mejor cuando había once contra diez. Los primeros diez minutos que se han visto en Vallecas es difícil que se vean en Primera División, con tantas ocasiones claras. El portero las paraba con la cara, con el pecho, ha sido un acoso total y, después, con la expulsión, creo que ha sido cuando se han visto los peores momentos del Rayo. Cuando un equipo es mejor contra once y contra diez, no hay excusas, hoy ha ganado el equipo al que le han salido mejor las cosas.

Ofensivamente el Rayo ha sido un vendaval y defensivamente se ha evitado que el Málaga tirase a portería.

Esa es la clave de este Rayo Vallecano, tener al equipo rival lo más lejos posible de nuestra portería. Hemos estrechado muy bien el centro del campo, porque ellos tenían mucho juego interior con Cazorla y con Joaquín, nos hemos juntado muy bien, hemos dejado las bandas y por las bandas ganábamos con nuestros interiores porque les dábamos metros y ellos se sentían ahogados. Cobeño lo máximo que ha hecho ha sido un blocaje, y eso para un equipo tan humilde como este es un gran bagaje. Cuando defensivamente se está bien, es porque la gente de arriba también hace ese trabajo, presionar, se pierde el balón y ya hay tres o cuatro jugadores presionando para no dejar pensar. El esfuerzo de mis jugadores ha sido bestial, después de venir de hacer otro gran esfuerzo contra el Betis en un campo grandísimo, y sin que apenas haya habido recuperación. Es digno de alabar lo que estos jugadores pueden hacer y la fe y la confianza que tienen en conservar la categoría.

¿Este triunfo ante un grande como el Málaga es el del ‘Matagigantes’ que se ha coreado desde la grada?

Este triunfo es fruto del trabajo, de la creencia, de la fe que tienen estos jugadores. Cuando no hay alma dentro del campo se nota y hoy el público ha estado muy bien, ha ganado medio partido. Esta afición hace que estos jugadores se lo crean más y ellos, cada vez que pisan este campo, se sienten como en deuda con esta gente. Este es un barrio humilde y aquí vienen ocho, nueve, diez mil personas que no paran de cantar y cuando un jugador tiene que hacer una basculación, público le está llevando. Lo de ‘Matagigantes’ todavía nos lo tenemos que ganar, hemos ganado solo tres partidos y todavía no somos nadie y tenemos que empezar a creerse que podemos estar ahí, pero para ganarnos ese título honorífico creo que hay que seguir trabajando y creciendo.