El técnico del Recreativo de Huelva, Carlos Ríos, se mostraba totalmente contrariado por la resolución del partido y por lo que calificó como que les habían «quitado tres puntos». El gaditano aclaró que en ningún momento quiso agredir al colegiado al final del choque, a pesar de su energía.
¿Qué opinas del partido?
Hemos hecho una primera parte fabulosa en la que el marcador fue incluso corto y una segunda en la que quizá hemos notado el desgaste de la primera. Ellos han tenido el balón pero han tirado una vez fuera y la del gol, no nos han creado ninguna ocasión. Hemos intentado refrescar para hacer el 2-0, no lo hemos podido hacer, pero nos hemos defendido con bastante orden y si no es por lo que es, el resultado hubiese sido 1-0.
Has cumplido una vuelta entera como entrenador del Recreativo y nunca te había visto así.
Soy una persona que defiendo lo mío a muerte si hace falta. No concibo hacer una cosa si no le dedico lo máximo y si me apuras, me juego la vida si hace falta. Sabes que me gustan mucho los toros y en los toros la gente se juega la vida y si hace falta me la juego. Lo tengo clarísimo, no voy a estar ahí sentado viéndolas venir cuando claramente nos han quitado tres puntos que nos habíamos ganado, tras una primera parte sensacional y otra no tan vistosa pero de buen trabajo defensivo. No voy a pasar desapercibido por la vida.
¿Eso te puede perjudicar a ti?
Me da igual, me da exactamente igual. Cada uno es como es para bien y para mal. Cuando yo iba de pequeño al colegio mi abuelo me decía: ‘No le pegues a ningún niño, pero si uno te pega, defiéndete’, y eso es lo que hago en la vida. Soy una persona bastante tranquila, educada, trato bien a todo el mundo pero cuando alguien quiere jugar con el sentimiento al que yo defiendo más mis propios intereses personales, me juego lo que haga falta. Lo digo aquí, en Utrera o en Bruselas.
Pero el que tiene el pito es el que manda.
Sí, además tiene un segundo trabajo. La diferencia es que algunos nos jugamos el pan de nuestra familia y para otros esto es un hobby porque tienen otro trabajo. Aquí deberíamos estar todo el mundo en igualdad de condiciones. Hoy aquí me puedo estar jugando mi puesto y mañana estar en la lista del paro, otros no se lo juegan y tendríamos que estar en igualda de condiciones.
Cuando ha acabado el partido estabas alteradísimo, ¿qué te hubiera gustado decirle?
Me hubiese gustado decirle que ha jugado con el sentimiento de siete mil espectadores, con veintitantos jugadores, con el cuerpo técnico, con las limpiadoras, con la gente de mantenimiento, con la gente que está ahí en la garita, con vosotros mismos que no es lo mismo ser periodista de tercera que de segunda B. Eso es lo que me hubiera gustado decirle. Por supuesto que esto es un juego, un deporte, un sentimiento, pero a la vez hay muchísimas personas, muchas de ellas que no salen en las fotos, que se están jugando el pan de sus familias.
¿Qué te ha parecido la actuación del arbitro en general?
Parece que está de moda no enseñar tarjetas amarillas, no pitar faltas como en el fútbol inglés, pero es que esto es el fútbol español, ojalá fuese fútbol inglés en cuanto a cómo se toma la gente las cosas.
¿Por qué te ha echado?
No lo sé. Supongo que por que saltamos, pero debería haber echado al banquillo entero. En ese momento no le digo nada, si no te lo diría.
¿Temes que te caiga algo más de un partido?
No le he dicho nada y ya está. Es un momento de energía y cuando te paran en ese momento para que le fueras a pegar, pero yo qué le iba a pegar hombre, faltaría más, pegar no. Cuando se defiende la verdad con palabras no hace falta mostrar ninguna agresividad, lo que pasa es que cuando te paras y hay tantos nervios, en ese momento intentas soltarte y yo tengo muchas energías y soy capaz de coger el estadio y tirarselo a alguien a la cabeza, pues imagínate en ese momento.
Al Recre le ha faltado matar el partido en la segunda parte.
Lo hemos podido hacer en la primera y en la segunda siempre ha sido nuestra intención. Incluso hemos sacado a Fidel para ver si teníamos esa frescura en ataque y defender con el balón.
La falta ha sido determinante pero enfrente también había un rival fuerte y vosotros os habéis metido un poco atrás.
Enfrente estaba el líder, que te aprieta y del que te tienes que defender. No puede estar el balón en el centro del campo y estar con la defensa adelantada, tienes que ir retrocediendo, replegándote y más a falta de pocos minutos. Ellos se van desordenando y dejando jugadores por delante. Hemos intentado defendernos teniendo el balón y creo que lo hemos hecho bien, lo que pasa es que esa jugada es determinante, porque si la pita te refrescas, el contrario se ve casi abajo porque cada un minuto, se juega en corto en esa zona de banda y se pierde ese minuto.
