Paco Jémez reivindicó la manera de jugar valiente y ofensiva del Rayo Vallecano «más allá de los resultados obtenidos». El técnico valoró el trabajo de su equipo para lograr derrotar al Málaga.
El equipo ha jugado un gran partido ante un Málaga al que alababas en la previa indicando que era uno de los conjuntos que mejor fútbol hacen.
Más allá del resultado este ha sido, junto con el del Betis, el partido que mejor hemos jugado. Este es el tipo de equipo que yo quiero ver, ya sé que es difícil, pero estas tienen que ser nuestras exigencias. Nosotros hacemos las cosas como las hacemos, más allá de que haya gente que cuando las cosas no salen bien siempre están ahí para poner ‘la puntillita’. A nosotros no nos interesa eso, nos interesa seguir creciendo, partidos como este nos hacen venirnos arriba, nos dan alas y confianza en nuestro trabajo y esa es nuestra idea. Nosotros seguimos siendo un equipo muy humilde, que intenta jugar buen fútbol cuando puede y no vamos a renunciar a eso mientras yo sea entrenador.
¿Le ha sorprendido el Málaga hoy?
Muchas veces, cuando los equipos no juegan bien, puede ser por dos cosas, por deméritos de ellos mismos o por méritos del rival. Yo creo que hoy hemos estado tan bien, que no creo que haya sido demérito de ellos, que a lo mejor no han hecho un partido tan espectacular, pero buena parte de culpa de eso la tienen mis jugadores que han estado encima, que han presionado, que han corrido y no les han puesto las cosas fáciles. Muchas veces no hay que ir al demérito del rival, sino a lo que ha hecho el equipo que ha vencido.
¿Esperabas que tras el empate del Málaga, el Rayo se volviese a hacer con el dominio del juego?
Esa es la valentía de la que yo hablo. Nosotros sabíamos que el Málaga tiene mucho potencial y que era normal que nos pudiera empatar el partido, pero la consigna cuando hemos salido era que necesitábamos el 0-2, es decir, no estábamos pensando en defender el 0-1, ni mucho menos. Nos han hecho el empate, el equipo no lo ha notado, ha seguido jugando cómodo, lo ha hecho bien, y de ahí que hayamos tenido alguna ocasión más para haber hecho algún otro gol, incluso. Ese es el tipo de mentalidad y valentía que yo quiero que ellos adquieran y demuestren en el campo, porque creo que vamos a ganar mucho más de lo que vamos a perder jugando así.
Los partidos se empiezan en el vestuario, ¿qué formula ha encontrado?
Muchas veces la imagen de un equipo nos lleva a los resultados. Nosotros no pudimos ganarle al Barcelona, tampoco al Espanyol, que nos ganó en el último suspiro, pero para nosotros la manera de interpretar el fútbol casi siempre es la misma y no quiero que cambie. Si eso se refrenda con resultados, la confianza del equipo y de los jugadores crece muchísimo. Por eso comentaba que este partido, por el rival que es -que aquí no había ganado nadie-, en el momento en el que llega, nos hará mirar al futuro con la idea que yo quiero. Nosotros tenemos que jugar así, para bien o para mal somos el Rayo y vamos a competir así y cuando salga bien nos halagarán y cuando no, nos darán palos, que también es lógico y normal. No tenemos que estar cambiando la forma de hacer las cosas en función de los resultados que estemos obteniendo. Tenemos que ser nosotros mismos, porque cuando nos lo creemos somos capaces de hacer esa propuesta y de hacerla muy bien.
¿Cómo ha vivido el partido desde el palco? Ahora que no se pueden utilizar los ‘pinganillos’ han optado por el teléfono móvil.
Yo no he utilizado el móvil porque creo que está prohibido, pero tenía gente al lado que ve lo mismo que yo y que podía transmitirlo al banquillo. Te puedo asegurar que voy a hacer todo lo posible para que no me vuelvan a expulsar, porque no sabes lo mal que se pasa ahí arriba, me puede dar un infarto en cualquier momento. Se vive mal, porque si en el banquillo no tienes casi posibilidades de hacer nada, allí arriba, imagínate. Además, arriba es mucho peor, porque se ve mejor el fútbol. Ves en cada momento lo que necesita el equipo, y no puedes transmitirlo. Es complicado. La verdad es que es difícil ver un partido ahí arriba, sobre todo cuando tienes un carácter fuerte, porque te gustaría estar más cerca para transmitir muchas cosas. Pero sí es cierto que desde arriba se ve infinitamente mejor que desde abajo.
Sigues buscando el equipo ideal y hoy Cobeño ha estado espectacular y Trashorras lo ha hecho muy bien. ¿Más cerca del equipo que tú quieres?
Siempre intento poner a quién se lo merece y al que creo que es más adecuado para jugar cada partido. Dentro de esa idea, a mí me gusta que juegue todo el mundo. Tenemos una plantilla para utilizarla y no soy un entrenador de los que hacen jugar siempre a los mismos. Indudablemente siempre hay gente que juega más y otra que lo hace menos, pero somos un equipo que necesita que todo el mundo esté bien y para eso tienen que jugar. No sé si jugarán los mismos la próxima semana, no queremos que nadie se sienta desplazado dentro de un equipo en el que vamos a ser necesarios todos.
