El de anoche en Vallecas fue un partido muy especial para Mikel Labaka. Titular por segunda ocasión en la temporada, se enfrentaba al equipo de toda su vida, la Real Sociedad.
Al defensa central del Rayo Vallecano, Mikel Labaka, se le hacía complicado valorar lo ocurrido sobre el terreno de juego del Estadio de Vallecas. Toda su vida vinculado a la Real Sociedad, anoche se enfrentaba por primera vez a los que fueron sus compañeros y amigos los últimos años.
Labaka comentaba en relación al partido que «el planteamiento que ellos traían se les ha caído en apenas diez minutos. Te encuentras con dos lesionados, un penalti y un expulsado y eso condiciona todo».
Sin duda, aparte de lo futbolístico, para Labaka había un condicionante emocional muy fuerte. «Para mí emocionalmente era un partido especial y te cuesta centrarte un poco, aunque una vez comienza el partido tienes que centrarte en lo tuyo. Reconozco que para mí ha sido un partido especial, pero también es verdad que el partido ha sido raro para todos en general». El jugador franjirrojo insistía en que «es difícil. A parte del escudo, son muchos amigos y compañeros con los que he compartido muchas cosas. Te tienes que mentalizar, sabes que esto es fútbol profesional y me tocaba trabajar por el Rayo Vallecano, hacerlo lo mejor posible y ganarle a la Real Sociedad».
El Rayo, con la victoria sobre la Real Sociedad, suma quince puntos, algo que el central franjirrojo valoraba afirmando «está muy bien porque somos un equipo recién ascendido. Nosotros siempre comentamos que es muy importante hacernos fuertes en casa y llevamos dos victorias consecutivas en Vallecas. Estamos en el camino. Todo es mejorable, hay que tener los pies en el suelo y saber que hay semanas que vendrán con partidos muy difíciles y que será complicado puntuar, pero nosotros no renunciamos a nada. Hay que seguir paso a paso, tener los pies en el suelo y con humildad seguir trabajando».
