PASIÓN POR LA COPA

Opinión: La Copa mola pero…

Los rayistas suman ya 4 temporadas sin poder disfrutar con los suyos de una eliminatoria en el estadio de Vallecas.

Opinión: La Copa mola pero…
Foto del Rayo Vallecano en Copa del Rey (c) Pasión por el Rayo

El 26 de abril de 2026 dos aficiones de nuestro país vivirán la gran fiesta del fútbol español con la disputa de la final de la Copa del Rey. Sin embargo, un año más, no será el rayismo quien la disfrute. Dos semifinales en 101 años de historia contemplan al Rayo Vallecano en una competición que se ha vuelto fetiche para sus aficionados. Ellos han sido los primeros en interiorizar un sueño latente que siempre había estado ahí y pocas veces se había hecho público. ¿Por qué el Rayo no puede llegar a una final? Algo que se ha traducido en mensajes como Locos por la Copa, nuestro Pasión por la Copa y hasta el oficial La Copa mola…

Pero, ¿realmente mola tanto la Copa? Desde luego en Pasión por el Rayo Radio la respuesta es sí. El nuevo formato nos ha dado la oportunidad de descubrir múltiples equipos con orígenes más humildes que los nuestros y recibir de ellos cariño y toneladas de ingenio para que nuestras condiciones a la hora de hacer lo que más nos gusta, la radio con el Rayo, salga de la mejor manera posible. Viajar, conocer nuevos estadios y aficiones…

Pasión por el Rayo
Imagen del Lugones – Rayo Vallecano de copa del rey del año pasado

Sin embargo, el formato parece estar siendo muy cuestionado por los múltiples condicionantes que han acompañado a la competición desde que la Supercopa de España se juega en Oriente Medio y el botín del tesoro interesa a los mayores piratas del fútbol español. Esos que se mueven solo al olor del dinero y a quienes les regalan varias rondas mientras los demás se baten el cobre en igualdad de condiciones (más o menos). Por si ello no fuera suficiente, hasta los cuartos de final suelen llegar sin medirse a un primera dando la ‘oportunidad’ a los más pequeños de recibir en sus campos a los transatlánticos del fútbol español. En realidad no hay nada de honorable en el formato sino más bien un salvoconducto para que el negocio de la Supercopa siga engordando.

¿Por qué no hacerlo más justo? ¿Por qué no adoptar el modelo inglés que combina la posibilidad de los modestos de jugar contra un gigante (sea en casa o fuera, repartiendo el premio económico) con un sorteo puro desde la primera eliminatoria? ¿Por qué no puede haber un enfrentamiento entre dos grandes o dos pequeños para que se queden a las primeras de cambio o superen rondas? La respuesta es sencilla: porque lo que prima es el negocio. Porque la Copa mola pero solo si se puede hacer caja.

Pasión por el Rayo
Imagen del partido de Copa del Rey que enfrentó al Saguntino y al Rayo Vallecano

El Barcelona y el Atlético de Madrid están en cuartos tras superar a Guadalajara y Racing de Santander y a Atlético Baleares y a Deportivo de la Coruña. El Albacete, para llegar allí, ha encontrado en su camino a San Fernando, Leganés, Celta de Vigo y Real Madrid. Con menor presupuesto, menos plantilla, menos apoyo de aficionados, menos tiempo para descansar… podría tener que jugar en casa de Barcelona, Atlético, Athletic o Real Sociedad para llegar a semis. Y por si ello no fuera suficiente, tendrá que jugar a doble partido las semifinales.

Los hinchas de los equipos ‘grandes’ tienen casi garantizados que al menos una vez al año van a ver a los suyos compitiendo por la Copa del Rey en su estadio. Los rayistas suman ya 4 temporadas sin poder disfrutar con los suyos de una eliminatoria en el estadio de Vallecas. Y mientras, miran con preocupación como visitan estadios medio vacíos por una disparatada política de precios