El Rayo Vallecano empató en su visita al Carlos Tartiere de Oviedo en un partido marcado por la expulsión de un jugador local y por el penalti errado por Isi en el segundo tiempo.
Ficha técnica
Competición: PRIMERA DIVISIÓN - Jornada 13
Fecha: 23 Noviembre 2025 - 14 horas
Estadio: Carlos Tartiere
REAL OVIEDO (0): Aarón, Costas, Ilyas (R), Cazorla (Hassan, m)inuto 60), Viñas , Colombatto, David Carmo, Dendoncker (Reina, minuto 78), Nacho V. (A), Rondón (Agudín, minuto 60) y Javi López (Rahim, minuto) (Forés, minuto
RAYO VALLECANO (0): Batalla, Andrei, Lejeune, Mendy (A) (Pathe Ciss, minuto 56) (R), Chavarría, Oscar V. (Gumbau, minuto ), Unai López, Alvaro, De Frutos, Isi (A) (Fran Pérez, minuto 85) y Camello (Alemao, minuto 70).
Goles: -
Árbitro: Alejandro Quintero
Decía Iñigo Pérez en la previa que el Oviedo – Rayo Vallecano de hoy se debía jugar desde el control de las emociones y precisamente fueron eso, las emociones, las que iban a marcar los prolegómenos en un Carlos Tartiere que debía gestionar lo mejor posible la ansiedad de su equipo por la presión clasificatoria y las ganas de conseguir una victoria de reconciliación con los suyos.
Porque si emocionante fue el himno de Melendy, no lo fue menos el himno oficial del Oviedo ni el minuto de silencio previo en memoria de los mineros fallecidos este fin de semana y de todas las mujeres asesinadas por la lacra de la violencia machista. El impresionante aplauso del Carlos Tartiere fue para todas ellas y ellos, aparte del que recibió Alemao cuando su nombre sonó por la megafonía y que nada tuvo que envidiar al que también recibiría el ídolo local, Santi Cazorla.
Con Alemao entre algodones, Iñigo Pérez se inclinó por incluir en punta de ataque a Sergio Camello custodiado por Isi, Alvaro y De Frutos y con la pareja Oscar Valentín-Unai López tan preocupada por organizar su ataque como por desorganizar el de los carbayones.
Los primeros compases mostraron a dos equipos con dibujos calcados y con intenciones idénticas. La presión para recuperar era asfixiante y los errores, de uno y otro lado, constantes. Lo mejor, que el Rayo aplacaba la presión de la grada; lo peor, que no hacía apenas daño con el balón. El primer tramo de partido ‘volaba’ sin mucho que contar.
En un desajuste defensivo, que se veía venir por las constantes subidas sin cobertura de Ratiu por banda derecha, iba a llegar el primer remate a placer de Rondón tras parada de Batalla. El balón besaba las mallas, pero el tanto no subiría al marcador por fuera de juego del delantero centro oviedista. El primer aviso estaba dado, el Rayo debía aprender del error sin consecuencias para no enganchar al Oviedo en su caza por la victoria.

La respuesta de Alvaro sería inmediata tras un buen centro de Chavarría por la izquierda. Los de Iñigo contestaban para marcar terreno y mostrar sus intenciones de sacar adelante un partido que, hasta el momento, era flojo.
De repente apareció el mago Cazorla para estrellar un libre directo en el larguero y el Oviedo se desató en ataque tras ver cómo Mendy la sacaba bajo palos. Batalla salvó a los suyos de encajar el 1-0 con una gran estirada a disparo de Ilyan y el Tartiere disfrutó de los mejores minutos de su equipo a la media hora de un choque que tenía tensión y las emociones a flor de piel.

Superado el momento del ‘susto o muerte’ el Rayo quiso jugar en campo contrario, pero las imprecisiones acababan desbaratando cualquier atisbo de incomodar a Aarón, llegando al descanso con alguna trifulca de más y bastante fútbol de menos.
La tarde estaba gris en lo meteorológico pero iba a empezar a aclararse en lo futbolístico cuando tras una dura entrada de Ilyas sobre Isi, el Oviedo se iba a quedar con un hombre menos con cuarenta minutos por delante. La roja directa no tuvo discusión y, pese a las protestas de jugadores y aficionados oviedistas, no hubo vuelta atrás en la decisión del colegiado. El ensordecedor rugido de la grada no sirvió para mucho. El Rayo tenía que gestionar a partir de ese momento la emoción de verse en ventaja numérica y en la obligación de ir con todo a por su rival.

El partido estaba en el alambre para un Oviedo que iba a tirar de corazón para salvar los muebles tras un penalti cometido sobre Jorge De Frutos que Isi no acertaría a embocar. Tocaba seguir remando, porque el Rayo ya empezaba a merecer la victoria que no tuvo de cara en el primer acto.

De Frutos de nuevo se revolvería dentro del área para rematar a las manos del que ya era héroe del partido para el Oviedo, el portero Aarón, mientras sus compañeros seguían fieles a lo emocional en busca de la victoria ante un Rayo que dominaba el balón a placer y que se iba a topar con el larguero en un gran disparo lejano de Unai. La superioridad del Rayo se estrellaba de bruces con la defensa local y con la portería de un Oviedo que, pese a todo, seguía sin perderle la cara al partido.
En un saque de esquina a favor, con el tiempo cumplido, Pathe Ciss sería expulsado por roja directa en un enmarañado final de encuentro en el que los intentos finales de unos y otros no terminaron por desnivelar un empate de emociones a flor de piel que dejó contentos a todos y a ninguno por partes iguales. El Rayo a seguir con su maratón de partidos.
