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Partidazo

>© PXR. Vallecas, 4 Octubre 2009

Gran partido disputado de poder a poder entre dos rivales directos por lograr el ascenso a Primera División

© PXR. Vallecas, 4 Octubre 2009
Vibrante. Así fue el choque que nos brindaron Rayo Vallecano y Real Betis en una mañana espléndida en el Teresa Rivero, que volvió a ser una fiesta.

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Ficha técnica:

Rayo Vallecano: Cobeño, Edu Albacar, Pelegrín, Serrano, Coke, Quero, Movilla, Angel (Michel, min. 60) (A), Jofre (Pacheco, min. 78) (A), Aganzo (Piti, min. 31) y Rubén Castro.
R. Betis: Goitia, Melli, Fernando Vega, Rivas, Sergio García, Damiá (Odonkor, min. 71), Iriney, Emaná (Capi, min. 81), Nelson, Nacho y Juande (Caffa, min. 62).
Goles:0-1. Minuto 7. Juande; 1-1. Minuto 11. R. Castro; 1-2. Minuto 18. Rivas; 2-2. Minuto 36. Piti.
Arbitro: Ontanaya López.

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Las bajas de los béticos, Arzu, Carlos García y Pavone, como jugadores más importantes, obligaron al cambio de piezas a un Antonio Tapia que planteó el duelo con los vallecanos como si se estuvieran jugando media liga.

Por su parte el Rayo, que sabía del potencial de los verdiblancos, saltaba al césped con bastantes más dudas de las habituales y a punto estuvo de tirar en los primeros veinte minutos todas sus opciones de victoria. Pero el encuentro nos iba a deparar una de esas mañanas de fútbol-espectáculo que la grada de Vallecas, repleta como en las mejores ocasiones, supo agradecer.

Salió el Betis mucho más enchufado que su rival. Primero sería Damiá quien en el minuto tres avisaba con un remate que se marchaba alto. El segundo intento llegaría con un remate de Nacho que Coke salvaba ante el sobresalto de los aficionados locales, que veían como el Real Betis era el claro dominador del juego. El centro del campo sevillano se imponía a la dupla Movilla-Angel y con rápidas transiciones llegaban con relativa facilidad ante el área defendida por Cobeño.

Fruto de dicho dominio, y mejor juego, llegaría el primer golpe. Transitaba el partido por el minuto siete cuando, tras un saque de esquina, los béticos ponían en evidencia a la defensa rayista para regocijo de una hinchada, la bética, que pobló el ‘esquinazo’ de la grada de la Albufera. Juande remataba a bocajarro un balón por el que no pudo hacer nada Cobeño (0-1, minuto 7).

Y el partido se volvió loco. A partir del primer gol ambos equipos se lanzaron al ataque más desenfrenado, convirtiendo el encuentro en uno de esos que los entrenadores no quieren ver ni en pintura, pero al que los aficionados se abonarían durante toda la temporada. En la siguiente acción de ataque, Jofre, que volvió a destacar una jornada más con sus letales internadas por banda izquierda, cedió a Rubén Castro, que volvió a encontrar puerta superando a Goitia. (1-1, minuto 11)

Ya no había control del juego, los centrocampistas prácticamente desaparecieron y el encuentro se transformó en un constante ir y venir. Las ocasiones se iban sucediendo en una y otra área y en una de ellas sería Rivas quien de cabeza volvería a adelantar a los suyos (1-2, minuto 18). Tres goles en un cuarto de hora mostraban bien a las claras las intenciones ofensivas y alegres de dos equipos que querían reivindicar el título de ‘aspirantes y favoritos’ que todos les han colgado esta temporada.

A partir de ese momento, el Rayo se hizo con el control del juego y empezó a mandar, dejando al Betis la única opción del contragolpe, muy bien llevado por Emaná y Sergio García, que incordiaba continuamente a Serrano y Pelegrín. Los centrales tuvieron trabajo y lo solventaron con nota.

A la media hora de partido, y debido a la lesión de David Aganzo producida en un lance fortuito en el que intentó llegar a un balón suelto dentro del área pequeña de Goitia, llegaría la oportunidad de Piti. El delantero catalán empezó a moverse entre líneas y quebró la estabilidad defensiva de un Betis que prefirió instalarse cómodamente en su propio terreno de juego y esperó la sentencia definitiva en alguna de las llegadas de contragolpe que podría ir llegando.

Rubén Castro estuvo a punto de alcanzar a un balón puesto al hueco por Jofre y, posteriormente, intentó hacer el empate tras un remate en semifallo de Albacar, que terminó lanzando alto el jugador cedido por el Deportivo. Eran los mejores momentos del Rayo en una primera parte que estaba resultando interesante y llena de oportunidades por ambos bandos.

Sería Piti quien terminara aprovechando la fragilidad defensiva de los de Tapia y en un balón suelto dentro del área superó con facilidad a Goitia, para poner de nuevo las tablas en el marcador y hacer justicia a lo que estaba ocurriendo sobre el estupendo césped del Teresa Rivero. En plena racha, el propio Piti, antes del descanso, probó suerte ‘desde su casa’ lanzando con intención un balón que salió rozando el poste del portal verdiblanco.

Dominio vallecano en una segunda mitad con menor ritmo de juego

El segundo período arrancó de la misma manera que había concluido el primero. Piti intentaba sorprender a Goitia desde lejos, pero no encontró su premio. Eso sí, era el primer aviso de las intenciones del Rayo, controlar el balón, jugar ofensivo, abrir a banda y buscar la superioridad en campo contrario moviendo con rapidez y calidad el esférico. Y las cosas funcionaron.

El Rayo fue superior a un Betis que descaradamente esperaba a su rival e intentaba desequilibrar el encuentro a base de rápidas transiciones defensa-ataque.
Jofre lo intentó desde lejos en el minuto 50 y Rubén Castro estrelló su remate en el palo izquierdo de la portería andaluza instantes después. El juego se volcó hacia campo bético y el Rayo, convencido de sus posibilidades, se acercaba a la definición definitiva de un encuentro trepidante.

El carrusel de cambios en el que Angel y Pacheco por bando vallecano y Odonkor , Caffa y Capi, por los béticos, saltaban al campo, igualaría el partido y nos llevó a unos instantes finales en los que la tensión empezó a ser protagonista. Pacheco estuvo cerca de sentenciar y el Betis inquietó a Cobeño en las acciones en las que más sufre el conjunto vallecano, a balón parado.

Rayo y Betis se repartían finalmente los puntos en una mañana espléndida de fútbol en la que el Rayo puso más sobre el césped del Teresa Rivero, pero en la que los béticos demostraron su capacidad y gran potencial.

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!