Rayo Vallecano y Athletic disputarán el próximo viernes un ‘partido de Champions’. Los bilbaínos llegan con la intención de rubricar su clasificación para la máxima competición europea y los rayistas en busca de engrandecer su trayectoria.
Faltará la grandiosidad de la gran mayoría de los estadios de Champions, faltará el himno y las autoridades en el palco, faltará el título, el nombre y el prestigio, pero no faltará la animación ni el fútbol de más alto nivel. Porque el viernes, llega la Champions a Vallecas. Puede sonar presuntuoso, exagerado y, evidentemente, alejado de la realidad, pero la visita del Athletic a Vallecas tiene una serie de condicionantes que hacen de este partido uno de los más importantes de la temporada. Importante por lo que esperan conseguir los visitantes e importante porque los locales, con su trayectoria de los últimos meses, han sido mejores que la gran mayoría de equipos de la liga y, eso, en Vallecas, es mucho.
El Athletic aterriza en Vallecas con la maleta casi hecha para emprender vuelos internacionales ‘Vip’ la próxima temporada. Su victoria la pasada jornada ante el Sevilla, que pretendía poner en aprietos a los bilbaínos, les selló medio pasaporte para la Champions y su idea es lograr la otra mitad en su visita a un Rayo Vallecano al que ya nadie subestima.
Los de Valverde contarán con la baja de Iker Muniain, uno de sus hombres fundamentales en la zona de ataque, pero en cambio contarán con el resto de jugadores que les ha llevado a ser la alternativa al poder, a ser los líderes de ‘la otra liga’, dejando aparte a Atlético, Madrid y Barcelona. Esa es la realidad, el Athletic se ha hecho con el título honorífico de campeón de la liga del resto, esa que deja un puesto Champions y tres de Europa League para un total de diecisiete equipos. Ellos, convirtiendo el Nuevo Estadio de San Mamés en plaza casi inexpugnable, donde tan solo el Espanyol y el Atlético de Madrid han sido capaces de ganar en todo el año (Valencia, Elche y Real Madrid lograron empatar), han sido los mejores.
En la primera vuelta, el Athletic venció al Rayo (2-1), con un golazo de chilena de Alberto Bueno. Por aquel entonces la situación de ambos equipos era bien distinta. El Rayo seguía buscando el equilibrio entre una defensa que hacía aguas por demasiados sitios y un ataque que iba encontrando el camino que tan buen resultado ha dado finalmente. Los goles de San José en la primera mitad, y de Mikel Rico a falta de un cuarto de hora, terminaron por doblegar a los de Paco Jémez.
El viernes, en el Estadio de Vallecas se espera una nueva invasión de seguidores rojiblancos, que en apenas unas horas agotaron las más de mil entradas facilitadas por el Rayo Vallecano y que, además, han adquirido un buen número de ellas directamente en el resto de puntos de venta.
El Rayo, con trayectoria de Champions, no facilitará las cosas a los rojiblancos
La imparable trayectoria del Rayo Vallecano sigue asombrando al universo fútbol. El conjunto de Paco Jémez, que ahora recoge todos los halagos que llegaron hace meses disfrazados de críticas, quejas y lamentos, ha logrado un saco de puntos tal, que ya no se preocupa de mirar atrás. La pelea por el descenso, un año más, quedará para otros, que no pudieron o no supieron hacer sus deberes a tiempo. Los vallecanos presionan al Valencia, que mañana tendrá una batalla infernal en la Europa League ante el Sevilla, que tiene apenas dos puntos más, ocupando el octavo lugar. Un ‘manjar’ tan apetecible no pasará desapercibido para un equipo con mucho hambre.
Para el viernes habrá que ver la evolución de un Alberto Bueno que se probó y jugó en Granada, aunque no estuvo tan fino como en otras ocasiones, y de Rocina, que hoy se ha retirado con molestias en uno de sus tobillos. Por su parte, tanto Jonathan Viera como José Carlos continúan fuera del grupo, recuperándose de sus respectivas dolencias.
El conjunto vallecano aspira a igualar su mejor racha de partidos sin perder de la presente temporada. Las cinco victorias anteriores a la visita al Bernabéu y las cuatro posteriores han deparado veintitrés puntos a los rayistas, disparándoles en la tabla.
El Rayo disputará su penúltimo partido de liga como local esta temporada buscando derrotar a un aspirante a ‘Champions’, para rubricar una segunda vuelta de ensueño. Que la Europa League esté a nueve puntos, con nueve en juego, es pura anécdota… (el Villarreal venció en Vallecas por 2-5).
