Piti debería volver al primer plano

Opinión. ¿Debería jugar Piti? Nadie en el entorno del Rayo parece dudar de la calidad y la capacidad del atacante catalán, pero con Sandoval, Piti, ni siquiera está siendo «uno más». __________________________________________________________________________________

Piti se merece estar en el equipo. Se lo merece por cómo está entrenando, por el alto grado de compromiso adquirido durante años con este escudo y con esta camiseta con la que quiere jugar en Primera División y porque, a pesar de las ‘tonterías’ que haya podido cometer, que las ha hecho, Piti es sin lugar a dudas uno de los hombres con más calidad de la plantilla.

Desconozco las razones que tendrá Sandoval para no hacerle jugar, para a pesar de revolucionar partidos seguir dejándole en el banquillo o para mandarle a la fría grada durante dos semanas. Las desconozco, aunque siga viendo, por mucho que el propio técnico lo niegue, una especie de ‘toque’ a ciertos jugadores con los que no ha terminado de tener el ‘feeling’ apropiado.

Alguien, osado sin duda, se atrevió a escribir en pretemporada que la Ponferradina se había marcado como objetivo el fichaje del catalán. Sin menospreciar al rival del próximo sábado, las aspiraciones de Piti siempre han sido otras. Este fin de semana los destinos de uno y otros se cruzarán y, probablemente, supondrán el momento cumbre de un jugador que no ha encontrado la continuidad necesaria para demostrar lo que durante estos años atrás ha dado al equipo: fútbol de alta escuela.

No voy a negar mi debilidad por jugadores como él, como Juli, como Trejo, como Borja García… capaces de inventar cosas, de provocar el asombro en la grada, de mantener la esperanza de un regate, un disparo, una genialidad. Me da pena ver cómo se han desperdiciado doce jornadas sin poder ver al mejor Piti, a ese que estoy convencido podremos ver este sábado. ¿Habrá llegado su día? Creo que sí. Creo que es el momento de hacerle jugar, de confiar en él y, después de doce partidos, con 238 minutos acumulados -cien menos que el viajero Delibasic-, darle la oportunidad para reivindicarse sería todo un acierto.

Si juega y le sale bien habrá quien ensalce la «estrategia» del míster, si le sale mal, muchos verán la razón por la que no juega. Yo, en un caso o en otro, le daría una nueva oportunidad. Sin continuidad es imposible y, en ocasiones, el imposible es muy fácil de evitar. Solo hay que querer.
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