‘Que el Rayo se viniera arriba ha asustado al equipo’

Paco Herrera, técnico del Celta, asumió la responsabilidad de no haber sabido transmitir a sus jugadores la capacidad para aguantar el 0-2 con el que se marcharon al descanso.

Hemos visto dos partidos en uno, con un final infeliz para vosotros.

Sí, la primera parte hemos sido mejores y en la segunda, ellos, con uno más, han sido mejores.

La expulsión del Celta ha marcado el partido.

Sí, lo ha marcado. Llevamos cuatro semanas con jugador expulsado por partido y me parece que no es merecedora de esa situación, creo que hay que hacer algo más para que eso pase. En otra jugada Piti tiene tarjeta, le da el balón en la mano y no es expulsado. En esas decisiones no estamos teniendo suerte, a la hora de tomar esas decisiones siempre se nos pasa factura a nosotros y al rival no. También hay que decir que nosotros, en la segunda parte, hemos defendido mal y eso es nuestra culpa. No quiero que nadie pueda pensar que ese hecho es suficiente, hemos hecho las cosas mal, es cierto que jugamos con más dificultades, como nos pasó en el partido ante el Depor. La gestión del partido en la segunda parte ha sido mala, hemos defendido muy atrás y solo cuando hemos recibido el tercero hemos ido para arriba.

¿Por qué el equipo ha decidido defender tan atrás?

La primera parte ha sido nuestra, no ha habido un Celta reservón, hemos jugado toda la primera parte igual hasta que nos hemos quedado con diez, que ahí el equipo ha cambiado. Hay que valorar en nuestra contra que hemos gestionado mal el partido con diez, podíamos haber sido más ofensivos, pero nos ha debido dar miedo ir para arriba y el rival ha metido tanta gente arriba que nos hacía estar más atrás. No hemos salido bien con la pelota y la segunda parte está en ese tipo de situaciones.

El Rayo ha creado peligro por fuera.

Nosotros lo hemos provocado así. Les hemos regalado las bandas porque creíamos que podíamos crear peligro por dentro, como ha sucedido. Hemos pensado que podríamos tener beneficio asumiendo ese riesgo. En la segunda parte, a medida que veía que el equipo se iba para atrás, he tratado de tapar las bandas, he sacado dos hombres de banda, que era la solución que me quedaba. El problema es que estamos muy justos en algunas posiciones, no nos quedan defensas, no tenemos hombres de banda específicos y solo nos quedaban esas opciones. La idea era poner dos líneas de cuatro, tapar las bandas, defender el resultado y salir a la contra. Creo que las dos cosas las hemos visto y en la primera parte nos ha salido bien y en la segunda, aunque hemos tapado las bandas, no ha sido suficiente como para aguantar el resultado.

¿Crees que es necesario que el equipo se refuerce en el mercado de invierno?

No es una cuestión que yo pueda contestar ahora. Es algo que el club tendrá que decidir si entra dentro de sus posibilidades y, si no, como este club por convicción propia utiliza mucho la cantera, echaré mano de la cantera y a pelear. Honestamente tengo que decir que estoy preocupado porque no somos fuertes, contundentes, nos falta mucha más solidez, que no la consigo. Eso entiendo que es cosa mía y no de los jugadores, porque no consigo transmitir esa solidez. Defender dos goles con línea de cuatro debe ser suficiente como para no perder el partido.

El Rayo ha terminado «viviendo» en el campo del Celta.

Con tirar mucha gente arriba ha sido suficiente como para que el equipo se asustara y, de una manera o de otra, defienda un resultado de 0-2 pensando que podía ser suficiente. No es lo que me gusta, se ha dado así y tengo que aceptarlo. Tengo que apoyar a mi gente, a mis jugadores, porque lo han intentado pero no es suficiente, porque con dos goles y poniendo dos bloques teníamos que haber acabado 0-2.

Ha habido un incidente con los aficionados de detrás del banquillo.

Estoy tan pendiente del partido que, aunque he recibido agua y algún ‘escupitajo’, no lo he valorado. Me he girado y he mirado al señor como diciéndole que tuviera algo más de educación, pero bastantes problemas tenía ya como para estar pendiente de eso. Mi trabajo es, aunque haya algún ‘indocumentado’, respetar esa situación y no meterme en ella. A veces los aficionados no pagan para eso, pero hacen eso y  nosotros que estamos dentro, debemos aceptarlo. Desde mi puesto, lo acepto, no me gusta pero lo acepto y no lo critico ni lo valoro de ninguna manera. Si ha pasado algo con Gudelj no lo sé.