Opinión. En un nuevo artículo de opinión ponemos nuestro particular punto de mira en el nuevo Málaga de Al-Thani y Pellegrini, próxima rival del Rayo Vallecano en liga.
Hartos estamos de oír que el dinero no da la felicidad, pero bien sabemos que por lo menos contribuye a generar ilusión. En Málaga, hasta el momento, no han sido muy felices deportivamente hablando pero ahora, por obra y gracia del jeque Abdulá bin Naser Al-Thani, están muy ilusionados con su futuro. Y creo que tienen sólidas razones para ello.
Cuando apenas acababa de desembarcar en la Costa del Sol, a alguien le preguntaban sobre las buenas intenciones del mecenas árabe del equipo. El interpelado no quiso entonces pronunciarse y se limitó a responder: “hágame esa pregunta dentro de dos o tres años”. Era lógico. Han llegado tantos y tantos salvadores a equipos que luego se han ido por la puerta de atrás después de liarla parda… (¿se acuerdan de Peterman?). Ahora parece que podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que este jeque va en serio, absolutamente en serio.
Después de la salida de Juan Ramón Muñiz lo intentó con Jesualdo Ferreira como técnico y, al no funcionar el portugués se decidió, con muy buen criterio creo yo, por Manuel Pellegrini. El chileno es un entrenador que ha destacado sobremanera en su etapa en España; llevó al Villarreal a sus más altas cotas y en el Real Madrid cuajó unos números de lujo… pero claro, se topó con el mejor Barça y eso, la prensa deportiva madrileña no se lo perdonó y le trató injusta, muy injustamente. Ahora, afortunadamente, le volvemos a tener entre nosotros y creo que Málaga es el sitio ideal para él, igual que antes lo fue el Submarino Amarillo.
El equipo de la Costa del Sol quiere crecer y para ello tiene dinero, mucho dinero. Sin embargo no debe precipitarse, no debe actuar con la prepotencia de un nuevo rico, porque las ansias nunca conducen a nada. Pellegrini sabe que crecer lleva tiempo, que no hay que ponerse nervioso, que es necesario conservar la calma. Tanto él como el club la tuvieron en el tramo final de la última liga, cuando el equipo estaba en una situación comprometida y, al final, lograron una salvación más que cómoda. Ese es el camino a seguir.
Este verano el Málaga ha sido el auténtico dinamizador del mercado, con incorporaciones de lujo como Van Nistelroy, Joaquín, Buonanotte o Cazorla, lo que ha disparado la ilusión entre el aficionado. Pellegrini sigue al frente y, además, han fichado a Hierro, un hombre con sobrada experiencia, como director general. Lo están haciendo bien y, desde aquí, nos alegramos. Sólo esperamos que sigan teniendo paciencia hasta que lleguen los resultados y, mientras tanto, que la ilusión siga tomando el sol en Málaga.
