En un nuevo artículo de opinión, PXR te ofrece su punto de vista sobre algunos de los aspectos de la actualidad del Rayo Vallecano. Mercado de fichajes, jugadores que faltan o sobran, afición y una cita con el futuro en la fría grada de Los Pajaritos, junto a los que se suben al carro.
Opinión. Quedan seis días, seis. El próximo 31 de enero se cerrará el casi siempre emocionante mercado de invierno. Ese en el que la mayoría de equipos buscan entre los descartes del resto, para encontrar el mago que permita que sus males desaparezcan. Ese en el que todos miran alrededor si suena un teléfono, a la espera de un guiño o una nota, en el bullicio de una grada repleta, con el nombre del que será su ‘salvador’ durante la segunda vuelta.
Quedan seis días, seis, y seguimos sin noticias del Rayo. Bueno, perdón, corregimos, noticias hay, y buenas noticias, pero de fichajes nada de nada. Evidentemente las denuncias ayudan a no poder fichar, faltaría más, además Sandoval dice contar con todo lo que tiene y tener todo lo que quiere, aunque la realidad demuestra que tiene menos de lo que le gustaría y no cuenta con alguno de los que tiene. Así las cosas, lo próximo que podría llegar será alguna salida de último momento, aunque las opciones se hayan complicado en las últimas horas, y es que no está el mercado para demasiados alardes. Aquí cada uno tira para su lado, los equipos tensan la cuerda, buscando que los jugadores rebajen pretensiones, mientras que los futbolistas tensan la cuerda, a la espera de un movimiento a la desesperada. La que termina sufriendo, siempre, siempre, es la cuerda, y más de uno se queda por el camino sin encontrar lo que esperaba.
Quedan seis días, seis, y el Rayo deberá jugar toda una segunda vuelta con un solo lateral izquierdo, de eso se encarga el técnico, sin un delantero de garantías, para eso están las lesiones de Aganzo y el poco acierto de Delibasic -se salvó un día, eso sí, y espero que no sea el último- y sin un medio centro ofensivo de los de verdad, porque Movilla suple sus carencias con ganas y lo está haciendo muy bien, pero para subir a Primera quizá haga falta algo más que intención y ganas.
Quedan seis días, seis, y el mejor fichaje para este equipo se llama afición. De traca. Para alguien que ha viajado con más o menos asiduidad con la afición, para alguien que sabe que «los de siempre», siempre estarán ahí, para alguien que disfruta viendo a su gente disfrutar, lo de Salamanca, lo de Barcelona o la que se avecina en Soria -bendito momento- hacen que ese sentimiento rayista aflore con todo su esplendor. El mérito de esta gente es increíble. ¿Crisis? No será de sentimiento, porque de eso, en Vallecas, tenemos para dar y regalar, ¿alguien quiere?.
Quedan seis días, seis, y unos pocos meses más para saber el veredicto que esta liga de las futuras estrellas nos tiene preparado. Habrá emoción, habrá play-offs, habrá polémica arbitral, habrá primas a terceros, a segundos, a primeros y a sextos, pero sobretodo habrá FÚTBOL, y eso quiero escribirlo con mayúsculas, porque, queden seis días o seis años, me resisto a permitir que el dinero, la crisis, la televisión o una valla que me separa de los jugadores de mi Rayo, me quite la ilusión cada fin de semana. Y, por cierto, a los que en tiempos de bonanza deportiva se suben al carro, ¡bienvenidos! (espero que no os marchéis nunca más). He dicho.
