No era un desplazamiento cómodo, tampoco barato, pero «los de siempre» no quisieron dejar solo al Rayo en su viaje a Sevilla. La vuelta, marcada por la decepción de un marcador adverso y abultado, fue peor, pero seguro que el futuro les compensará.
__________________________________________________________________________________
Tienen un mérito tremendo. Son casi siempre los mismos, pero ni en éstas fallaron. Pongámonos en antecedentes: partido domingo por la mañana (toca madrugar), televisado en directo por Canal Plus, precio de la entradas elevado (mas el viaje), ver el partido y a casa. Con este panorama no parece muy apetecible hacer más de 500 kilómetros en autocar para ver un partido de fútbol, pero «los de siempre» allí estuvieron.
Silenciados por los goles de los verdiblancos, pero sobretodo por los cánticos de cerca de 40.000 béticos que se hicieron notar en el Benito Villamarín, los vallecanos fueron un pequeño islote dentro del mar de seguidores andaluces que estaban disfrutando de lo que ocurría en el partido.
Seguro que el fútbol y el Rayo son justos con ellos y como en otras ocasiones, tanto ellos como los que estuvieron en Sevilla viajando por su cuenta y mascullando en un regreso horrible la derrota de los suyos, encuentran en un futuro muy cercano el premio a su esfuerzo, gustoso, pero esfuerzo al fin y al cabo.
___________________________________________________________________________________
