OPINIÓN

Rayo Femenino: Adiós a su época más oscura

Luis y Óscar tienen mucho trabajo por delante. Esperamos que en su vestuario no tengan a nadie que vaya a torpedear su labor

Rayo Femenino: Adiós a su época más oscura
Imagen del Rayo Femenino (c) Pasión por el Rayo

El Rayo Femenino se puso en marcha a comienzos de esta primera semana del mes de agosto y lo ha hecho con importantes novedades con respecto a la anterior campaña. Lo primero que sorprenderá a quien haya seguido la actualidad de este equipo durante los últimos 3 años y medio es que no encontrará por ningún lado mención alguna al antiguo entrenador del primer equipo. No es algo casual.

El club franjirrojo ha optado por mantener un perfil bajo durante las últimas semanas conscientes del enorme error cometido al llevar a la sección más laureada hacia su época más oscura. Una era en la que se han acumulado dos descensos consecutivos de categoría y se ha estado a punto de coleccionar un tercero.

Pasión por el Rayo
11 del Rayo Femenino contra el Pradejón

Desde que se conoció su nombramiento y la polémica por sus vomitivos audios de Whatsapp (en plural, ya que eran varios aunque solo trascendiera uno) en Pasión por el Rayo tomamos la decisión de informar del Rayo Vallecano Femenino sin hablar de su cuerpo técnico (principal responsable de esas palabras) ni de las futbolistas (jugadoras que respaldaron al técnico en todo momento: y esto no es algo que digamos nosotros sino que el propio presidente de la entidad, Raúl Martín Presa, lo ha dicho en varias juntas de accionistas).

Una vez que se ha producido su cese, dimisión o salida por la puerta de atrás no vamos a cambiar esa decisión. Desde hace 3 años y medio esas personas no existen para nosotros ni existirán hasta que no pidan perdón públicamente y reconozcan el daño hecho a la entidad. Desde hace dos décadas el Rayo Femenino era ejemplo en el fútbol femenino gracias a su unión con su hinchada. Cuerpo técnico y futbolistas dinamitaron esa unión.

La gran mayoría de culpables han tenido que tomar las de Villadiego con las orejas gachas porque la gran mayoría (siempre hay hueco para un Komando Lamebotas) eran rechazadxs por la afición a la que dieron la espalda una y otra vez y arrastraron el escudo y los valores de la ADRV temporada tras temporada.

Mención especial merece la salida de la capitana los últimos años como último vestigio de un Rayo Femenino que se amotinó contra su entrenador para traer un ‘amiguete’ (sin multas, sin exigencia física, sin idea de juego…) que nos ha hecho descender de Primera División a Segunda RFEF. Por el camino se negaron a jugar en el estadio de Vallecas, se amotinaron contra su antiguo técnico, Miguel Ángel Quejigo, pidiendo su cese a Presa y respaldaron al alineador contratado pese a sus palabras sobre las mujeres diciéndoles a los aficionados que ellas se «centraban en lo deportivo».

A todas ellas y a todos ellos les deseamos que jamás vuelvan a poner un pie en el Rayo Femenino. Y aunque aún quedan restos en el actual equipo, ha llegado el momento de empezar a reconstruir lo que un día fue el orgullo de Vallecas. Luis y Óscar tienen mucho trabajo por delante. Esperamos que en su vestuario no tengan a nadie que vaya a torpedear su labor. Adiós al oscurantismo del Rayo Femenino que por fin ha abierto las ventanas para que entre aire y salga el olor a rancio.