CRÓNICA

Rayo Vallecano 1-0 Espanyol: Cárdenas y Camello alejan el miedo de Vallecas

Cárdenas detuvo un penalti y estuvo sobresaliente y Camello marcó a pase de Ilias para 'regalar' tres puntos vitales al Rayo de un exultante Iñigo Pérez

Rayo Vallecano 1-0 Espanyol: Cárdenas y Camello alejan el miedo de Vallecas
Camello celebrando su gol ante el Espanyol (c) Pasión por el Rayo

Rayo Vallecano y Espanyol tuvieron más miedo a perder que voluntad que ganar durante casi una hora de un partido que enloqueció en el tramo final y pudo caer de cualquier lado

Ficha técnica

Competición: Jornada 33 de Liga

Fecha: 23 de abril de 2026

Estadio: Estadio de Vallecas

Escudo local RAYO VALLECANO 1 - 0 ESPANYOL Escudo visitante

RAYO VALLECANO (1): Cárdenas, Ratiu, Ciss (A), Vertrouwd (Mumin, minuto 80), Pep Chavarría, Óscar Valentín (Unai López, minuto 76), Pedro Díaz (Camello, minuto 80), De Frutos, Isi, Pacha Espino (Ilias, minuto 58) y Alemao (Gumbau, minuto 76)

ESPANYOL (0): Dmitrovic, Calero (Riedel, minuto78), Cabrera (A), El Hilali, Romero, Pere Milla (A) (Miguel Rubio, minuto 90+3), Dolan (Ngonge (A) minuto 78), Edu Expósito, Pol Lozano (A) (Pickel, minuto 46), Kike García y Roberto (Ramón Terrats, minuto 67)

Goles: 1-0. Minuto 89. Camello.

Árbitro: Adrián Cordero Vega (campo) / Jorge Figueroa Vázquez (VAR)

Jugador MVP Redpiso : Cárdenas

El miedo es libre. Y el pánico, la consecuencia lógica de no saber cómo gestionar ese miedo. Porque la segunda división acecha y es una realidad muy palpable para los dos equipos que salieron al césped del estadio de Vallecas en este ilógico 23 de abril en el que se disputó la jornada 33 entre rayistas y periquitos. Los dos conjuntos tuvieron más miedo a perder que voluntad que ganar durante casi una hora con acercamientos muy esporádicos que impedían la continuidad del buen juego y de un fútbol con el que combatir la tensión lógica de asomarse al abismo.

La dinámica de los dos equipos no era nada positiva. El Rayo llegaba muy dolido tras la contundente derrota en Mallorca y muy mermado por las bajas causadas por las sanciones (Lejeune y Mendy) y las lesiones (Batalla, Luiz Felipe y Álvaro García). Por ello optó por ‘rellenar’ los huecos con los futbolistas más similares a las funciones que pedía la posición. El Espanyol, por su parte, con una racha de todo el 2026 sin conocer la victoria. Una de esas estadísticas que invitan a romperse en el feudo vallecano.

Los primeros minutos dejaron claro que el equipo rayista quería mandar y hacer daño a un conjunto blanquiazul herido tras la pésima segunda vuelta. Si el fútbol hubiera sido justo con los franjirrojos (no lo ha sido durante todo el año) los catalanes tenían que haberse quedado con uno menos antes del cuarto de hora por doble amarilla de Pere Milla. Los rayistas corrían y encontraban espacios para hacer daño a la espalda de los laterales. Manolo González no sabía cómo redirigir a los suyos.

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Oscar Valentín ante el Espanyol (c) Pasión por el Rayo

Un zapatazo de Edu Expósito iba a despertar al Espanyol que hasta ese momento no había pasado de medio campo. El vuelo sin motor de Dani Cárdenas evitó lo inevitable. Iba a ser la única intervención del guardameta rayista hasta el segundo acto cuando volvió a salvar a su equipo en un momento clave del encuentro. El Rayo tomó el nota del zarpazo e intentó irse a por los 3 puntos. Alemao fue quien más cerca estuvo de lograrlo en un cabezazo que detuvo Dmitrovic abajo sin más problemas.

Los primeros 45 minutos no dieron para más con dos equipos que tenían miedo a perder el puntito que les alejaba algo del descenso a la segunda división. Tras el paso por vestuarios, Manolo González sustituía a Pol Lozano con tarjeta consciente de que su equipo podía quedarse con uno menos en cualquier momento en las rápidas transiciones rayistas. En una de ellas iba a llegar la mejor ocasión del partido en un cabezazo de Isi a bocajarro tras aparecer por sorpresa que el cancerbero perico sacó milagrosamente.

El miedo cambiaba entonces de bando con los mejores minutos de la franja. Los centros laterales al área eran un filón para el Rayo que remataba a placer. Pero el tercer cabezazo en la frontal del área pequeña, obra de Alemao, también se iba a encontrar con el guardameta visitante. Los de Vallecas querían el gol. Los de Vallecas merecían el gol. Y lo que recibieron fue, probablemente, el mayor susto de la temporada: penalti en contra por mano de Óscar Valentín en un disparo sin peligro desde la frontal que repelió con el brazo arriba al darse la vuelta.

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Cárdenas, uno de los héroes del partido ante el Espanyol (c) Pasión por el Rayo

Era el minuto 74 y el destino en primera división del Rayo Vallecano estaba en las botas de Kike García y en los guantes de Dani Cárdenas. Como en una sinfonía clásica, ambos se encontraron para alegría rayista y para desesperación perica. El disparo potente ajustado al lado derecho del cancerbero salió repelido por las manos del portero que puso en pie Vallecas. La alegría se desbordó en las gradas del feudo franjirrojo que siguió sufriendo en los minutos siguientes a la pena máxima ante el ímpetu espanyolista.

Quedaban menos de 10 minutos y el baile de cambios espoleó a un Rayo que decidió salir de la habitación del pánico y enfrentarse cara a cara con sus demonios. Y en el intercambio de golpes iba a salir triunfador. La cabalgada individual de Ilias Akhomach sorteando rivales y su posterior pase entre líneas dejó a Camello mano a mano con el central al que esquivó con un sutil autopase para despues batir entre las piernas a un Dmitrovic que demostró ser humano en el peor momento.

Un gol que significaba media salvación. Un gol que reivindicaba la profundidad y el valor de esta plantilla. Un gol que aleja el miedo de Vallecas y permite soñar con algo muy grande tanto en Liga como en la Conference League. Porque el miedo y el pánico son enemigos acérrimos de este equipo y de este barrio.