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CRÓNICA

Rayo Vallecano 1-1 Alavés: El Rayo solo juega de local en Vallecas

El Rayo jugó su primer partido como local en el Estadio de Butarque después de varios días en los que intentó que se jugara en Vallecas o que no se jugara

Rayo Vallecano 1-1 Alavés: El Rayo solo juega de local en Vallecas
Celebración del gol de Camello que suponía el 1-0 ante el Alavés en Butarque (c) Laliga

El Rayo Vallecano dejó escapar dos puntos ante el Alavés en un partido en el que mereció la victoria y en el que pudo incluso perder en los minutos finales.

Ficha técnica

Competición: PRIMERA DIVISIÓN - Jornada 2

Fecha: 20 Agosto 2026 - 21 horas

Estadio: Estadio Municipal de Butarque (Leganés)

Escudo local RAYO VALLECANO 1 - 1 ALAVÉS Escudo visitante

RAYO VALLECANO (1): Batalla (Cárdenas, minuto 53); Ratiu, Lejeune, Pelayo (Oscar Valentín, minuto 53), Jozhua, Pathe Ciss, Unai López, De Frutos, Fran Pérez (Alvaro, minuto 53), Isi (Nteka, minuto 15) y Camello (A).

ALAVÉS (1): Sivera, Angel (Aleña, minuto 80), Otto (Youssef, minuto 70), Tenaglia, Koski (Valentini, minuto 80) (A), Rebbach, Blanco, Ibáñez, Rodríguez (Denis Suárez, minuto 62), Lucas Boyé (Mariano, minuto 62) y T. Martínez.

Goles: 1-0. Minuto 47. Camello; 1-1. Minuto 84. Mariano.

Árbitro: Jose Luis Munuera (Principal) / Iván Caparrós (VAR)

Jugador MVP Redpiso : Camello

Dice la Real Academia de la Lengua que destierro es aquella «pena que consiste en expulsar a una persona de lugar o territorio determinado, para que, temporal o perpetuamente, resida fuera de él». Esta acepción, en idioma vallecano, significa la «pena que debe sufrir cada seguidor del Rayo al ser expulsado de su estadio y su barrio para que, temporal o perpetuamente (nunca se sabe), anime a su equipo fuera de él». Pero la afición del Rayo ha decidido rebelarse y no cumplir tal castigo, cumple otro, el de no disfrutar de un partido por el que ya ha pagado de antemano, pero no el del destierro. Así ha quedado demostrado hoy, día del vergonzoso esperpento en el que el Rayo ha convertido la liga española, porque, aunque el equipo esté en Leganés o donde sea, el Rayo solo juega de local de Vallecas. El Rayo – Alavés, emulando a aquel también vergonzante Rayo – At. Madrid disputado en el mismo lugar, bien podría haberse jugado en Dubai o en Estambul, porque el rayismo lo tiene claro, el Rayo solo es de Vallecas.

Podría seguir dándole vueltas a todo lo extradeportivo que envolvía el Rayo – Alavés de hoy, pero supongo que si has llegado hasta aquí, también te interese algo de lo que sucedió sobre el césped de Butarque, inmaculado, por cierto. Será que en Leganés no hay palomas, no lo sé, pero lo que sí sé es que suciedad no hay, tampoco debe ser tan difícil. Que quien tiene todo perfecto vaya tomando nota de los sitios que le toca visitar.

Para otro partido de la vergüenza, porque ya son varios en la reciente historia del Rayo, Beñat San José decidió dar una vuelta a su once inicial moviendo fichas en todas sus líneas. En defensa introdujo a Pelayo y Jozhua, en el centro del campo a Pathe Ciss, en la banda izquierda a Fran Pérez y en la punta de ataque a Camello. Varios cambios de nombres y alguna variación de posición para evitar que Quique Sánchez-Flores y su Alavés se sintieran cómodos no sólo con la forma de jugar del equipo, sino tampoco con las peculiaridades de sus futbolistas.

Después de la bronca de los aficionados desplazados a Butarque hacia el palco de Martín Presa, arrancó el partido con el Rayo con intenciones de dominio y control y con un disparo de Camello que se marchó desviado de la portería defendida por Sivera. El Alavés se dejaba dominar y quería salir a la contra para hacer sufrir en las transiciones a Ratiu y Jozhua, pero era de nuevo el Rayo, por mediación de Unai el que volvía a generar peligro. Gran disparo del centrocampista franjirrojo que envió a corner Sivera junto a la cepa del poste. El partido arrancaba bien para los de Beñat San José, aunque sufría por la banda derecha de Ratiu.

Isi lo intentó con dos ocasiones consecutivas antes de tener que abandonar el terreno de juego por problemas físicos. Si Butarque estaba mudo, se quedó congelado viendo cómo el capitán rayista tenía que marcharse prematuramente dando entrada a Randy Nteka, que fue titular en Sevilla y que hoy sería el primer recambio, desplazando a Camello a la media punta.

El Rayo seguía percutiendo y buscando el gol que ya merecía sobradamente mediada la primera mitad. Ratiu en un remate de cabeza en el segundo palo volvía a estar tan cerca como Camello, Unai o Isi anteriormente, pero el resultado volvía a ser el mismo. Incomprensiblemente el marcador todavía no se movía en favor de un Rayo que apenas sufría en defensa y que era dueño del partido, pero que se llevó un susto de muerte cuando Angel rompió por derecha y T. Martínez remató en el primer palo. Los pocos alavesistas presentes en Butarque cantaron gol, pero el balón se estrelló en la red lateral de la portería de Batalla.

Llegábamos a la media hora y todo seguía igual. El Rayo dominaba y generaba, el Alavés llegaba con cuentagotas, pero todo seguía igual. Y eso que Camello se empeñó en seguir agrandando la estadística de ocasiones de gol, porque Sivera evitó que su disparo se colara entre los tres palos. El juego estaba completamente volcado hacia el campo de un Alavés, que seguía esperando su momento y que tenía serias dificultades para hilvanar fútbol desde atrás.

Y tanto iría el cántaro a la fuente que Pelayo terminaría por romperlo. En un saque de esquina en el que los jugadores del Alavés pidieron falta, el central remató para el hacer el merecido 1-0 en el minuto 35, pero su gozo (y el de todos los rayistas) caería en un profundo pozo cuando el colegiado Jose Luis Munuera atendió la llamada de Iván Caparrós desde el VAR. La revisión dio como resultado gol anulado por mano, tocaba seguir remando.

La segunda mitad no pudo arrancar mejor para los intereses del Rayo. Tras una buena llegada por la derecha de Ratiu el balón le iba a llegar a Sergio Camello que con un pequeño eslalon dentro del área remató cruzado para hacer el 1-0, que ahora sí iba a subir al marcador. La justicia llegaba, más tarde de lo deseado, pero llegaba.

Tras el tanto, Beñat San José movía ficha y lo hacía por partida doble. Pelayo y Fran Pérez dejaban su sitio a Oscar Valentín y Alvaro, lo que obligaba a Pathe Ciss a retrasar unos metros su posición para volver a actuar de central lo que quedaba de un partido que tendría parones obligatorios en los siguientes minutos. Batalla se convirtió en el segundo damnificado del partido, teniendo que salir en camilla tras una acción de juego. El duelo estaba raro, porque había jugadores en la banda cumpliendo la norma del minuto por atención médica y porque cuando el Rayo lo necesitaba no tenía detrás el aliento de Vallecas (lógicamente).

El Alavés, que había crecido en el partido, quería y no podía y ahora era el Rayo el que intercambiaba los papeles para intentar golpear a la contra. Pero ni unos ni otros conseguían inquietar a Cárdenas o Sivera superado el ecuador del segundo tiempo.

El último cuarto de hora cambiaría las tornas, y aunque Alvaro estuvo cerca de hacer el 2-0, sería Mariano el autor del gol que devolvía un punto a los de Vitoria y enfriaba más el ambiente de Butarque, que volvió a enmudecer con una ocasión clarísima marrada por el Alavés en los minutos finales. El Rayo solo juega de local en Vallecas..