El partido respondió a las expectativas de dos de los equipos menos goleadores de la categoría: sin ocasiones, planteamiento defensivo, muchas imprecisiones…
Ficha técnica
Competición: Jornada 18 - LaLiga
Fecha: 2 de enero de 2026
Estadio: Estadio de Vallecas
RAYO VALLECANO
1 - 1
GETAFE
RAYO VALLECANO (1): Batalla, Ratiu (A), Lejeune, Luiz Felipe (Mendy, minuto 40), Pep Chavarría, Unai López (A) (Gumbau, minuto 81), Óscar Valentín, De Frutos (Pacha Espino, minuto 67), Isi (Pedro Díaz, minuto 81), Alvaro García y Camello (Fran Pérez (A), minuto 67)
GETAFE (1): David Soria (A), Iglesias (A) (Álex, minuto 58 (Joselu, minuto 82)), Domingos Duarte (A), Djené (A), Rico, Milla, Javi Muñoz (Mestanza, minuto 82), Arambarri, Kiko Femenía, Liso (Da Costa, minuto 67) y Mario Martín (Juanmi, minuto 58)
Goles: 1-0. Minuto 45+1. De Frutos. 1-1. Minuto 90+1. Arambarri
Árbitro: Miguel Ángel Ortiz Arias (árbitro principal) / Javier Iglesias Villanueva (árbitro VOR)
El primer partido del año entre dos de los tres equipos menos goleadores del presente campeonato de Liga no decepcionó: prometía ser un encuentro cerrado, con pocos goles, con pocas ocasiones y con poco fútbol y fue exactamente como hemos descrito. De poco sirvió que Íñigo Pérez saliera al terreno de juego con sus mejores futbolistas, incluyendo un De Frutos recuperado milagrosamente de la rodilla que iba a marcar el choque, ante el planteamiento en bloque bajo de un Getafe consciente de sus debilidades y que aprovechó al máximo sus virtudes.
Entre ellas, presionar a un Rayo Vallecano al que le faltó claridad en el juego desde los primeros minutos. Unai López y Óscar Valentín no conseguían conectar con De Frutos, Álvaro García, Isi y Camello. La zona ofensiva del conjunto franjirrojo se mostraba muy voluntariosa: abría espacios, venía a recibir, buscaba la transición rápida… pero no conseguía que el juego fluyera. Camello y Lejeune lo intentaron desde la larga distancia pero sin éxito.
El Getafe, con un equipo de circunstancias por sus bajas y su mala planificación deportiva, esperaba a los de la Albufera con dos líneas muy juntas en su propio campo y solo rompía esa disciplina cuando veía clara una presión zonal con posibilidades de robo. La lentitud del juego rayista desesperaba a un Íñigo Pérez que pedía a los suyos intensidad para desbloquear un partido que se encaminaba hacia el descanso con el resultado gafas.

Sin embargo, el Rayo Vallecano pisó el acelerador cuando recibió el primer susto de los de Bordalás. El disparo de Liso tras una jugada individual lo sacó Batalla obrando uno de sus habituales milagros. Casi sin pisar el área local, los visitantes estuvieron a punto de ponerse por delante en el marcador. Fue el aviso que necesitaron los franjirrojos para meterle una marcha más a su fútbol.
Su mejoría iba a llegar con una mala noticia para la enfermería rayista: la lesión de Luiz Felipe. El central fue al suelo junto a la banda y tras ser trastabillado por el ataque azulón tenía que retirarse. El brasileño se iba a perder el zurdazo de Óscar Valentín tras pase de Álvaro García que se fue lamiendo la escuadra y el regalo que David Soria iba a hacerle al Rayo cual rey mago en un voleón cruzado de De Frutos que parecía no revestir peligro pero que se envenenó. El de Navares de Enmedio volvía tras su lesión y lo hacía a lo grande. Gol para abrir el marcador justo antes de enfilar el túnel de vestuarios.
La segunda mitad vio a un Getafe que abandonó su pasividad y ausencia de fútbol ofensivo yendo a por un punto que no había merecido durante los primeros 45 minutos. Las pocas ocasiones que generó el equipo azulón acabaron en disparos alejados o en los guantes de un Augusto Batalla que volvió a mostrarse muy seguro durante 90 minutos (hasta que le fue imposible en el descuento).

El Rayo Vallecano intentó aprovechar los huecos que los azulones empezaban a dejar a su espalda con sus futbolistas más veloces. El baile de cambios (Pacha Espino, Fran Pérez, Pedro Díaz, Gerard Gumbau…) permitió que los de Vallecas empezaran a transitar generando inseguridad en la zaga getafense pero una vez más los de la Albufera demostraron que tienen una falta de pegada que esperamos que pueda resolver el mercado invernal ya inaugurado.
Porque para colmo de males de un Rayo carente de gol volvió a sufrir en el balón parado. Tras una innecesaria falta de Mendy iba a llegar el gol de la igualada en el tiempo de descuento. Balón colgado por Milla que Arambarri envió de cabeza a la red de un Batalla que solo pudo acompañar con la mirada el balón igual que los casi 12500 rayistas que no se creían cómo habían volado dos puntos otra vez de Vallecas.
La vida pirata tendrá que seguir esperando y Vallecas tendrá que seguir sufriendo con los suyos que parecen haberse quedado en 2025 al volver a reeditar todos los errores del pasado en el nuevo año.
