El Rayo Vallecano se adelantó en el marcador en la primera mitad con gol de Mendy pero recibió el empate que ya no pudo remontar.
Ficha técnica
Competición: PRIMERA DIVISIÓN - Jornada 14
Fecha: 1 Diciembre 2025 - 21 horas
Estadio: Estadio de Vallecas
RAYO VALLECANO
1 - 1
VALENCIA
RAYO VALLECANO (1): Batalla, Ratiu, Lejeune, Mendy (Luiz Felipe, minuto 82), Chavarría, Oscar Valentín, Gumbau, Unai (Alemao, minuto 68) (A), De Frutos (Balliu, minuto 82), Fran Pérez (Pacha Espino, minuto 68) y Alvaro (Camello, minuto 90)
VALENCIA (1): Aguirrezabala, Thierry (A), Tarrega, Copete, Gaya, Pepelu (Santamaría, minuto 90), Javi Guerra (Danjuma, minuto 56), Diego López (Raba, minuto 90), Rioja (Ugrinic, minuto 73), Almeida y Hugo Duro (Beltrán, minuto 73)
Goles: 1-0. Minuto 37. Mendy; 1-1. Minuto 64. Diego López
Árbitro: Javier Alberola Rojas (Principal) - Pablo González Fuertes (VAR)
Sin tiempo para digerir el empate ante el Oviedo el Rayo se trajo de Eslovaquia su primer ‘revolcón’ europeo y, sin tiempo para lamerse las heridas tras los tres minutos fatídicos de Bratislava, los vallecanos afrontaban otro partido intenso e importante en liga ante el Valencia para, a renglón seguido, prepararse para la Copa en apenas tres días. Así está siendo el final del mes de noviembre y así será el último mes de un 2025 que pasará a la historia del club como el de su primera clasificación europea por méritos competitivos y por haber dejado atrás un centenario vivido con ilusión por su gente y abandonado con desprecio por el propio club.
El rival de los vallecanos esta noche era un Valencia que sigue viviendo de su gran nombre y pasado mientras busca su identidad y su sitio en una liga que en las últimas temporadas le está siendo esquiva, con excesivos coqueteos con los puestos de descenso en más de un momento. Los che llegaban a Vallecas con dudas y sin demasiadas buenas sensaciones y con su entrenador, Corberán, hablando de la intensidad del Rayo de Iñigo y de las dimensiones del terreno de juego de Vallecas. Todo un clásico, por otra parte.
Cuando echó a rodar el balón en Vallecas la noche era fría en lo meteorológico y gélida en lo futbolístico-ambiental, porque desde el fondo se escenificó durante los primeros 12 minutos de partido esa protesta que ya es habitual cuando el partido se juega en viernes o lunes. Cuando el ambiente quiso regresar costó enganchar, el partido era malo, desangelado y la animación no terminaba ni de insuflar calor al campo ni el equipo conseguía encender a la grada.
El Valencia salió más enchufado al partido, pero con escasa calidad no era capaz de inquietar a Augusto Batalla. El Rayo, que parecía seguir dándole vueltas a lo de Bratislava, tampoco era capaz de hacernos esbozar ni la más mínima sonrisa.
Los de Corberán lo intentaban desde la posesión y la parsimonia, mientras que los de Iñigo buscaban la velocidad de Alvaro por la izquierda para inquietar. Aunque el balón era de los levantinos, las ocasiones más claras serían para un Rayo que pudo haber marcado por mediación de Fran Pérez o de Gumbau, pero que encontró en Mendy a su inesperado goleador.
En un saque de esquina lanzado por el Rayo, Gumbau puso un buen balón para el remate del central. La explosión de alegría del defensa franjirrojo fue la prolongación del estallido de un estadio que durante más de media hora había languidecido mientras intentaba sacudirse el ‘frescor’ de la noche vallecana.

Nada más iniciarse la segunda mitad Alvaro, en una de sus cabalgadas pudo haber hecho el de la tranquilidad, y minutos después Gumbau también estuvo cerca. Ni uno ni otro lo lograrían, pero el Rayo seguía aguantando sin dificultad a un flojo Valencia que se libraría del segundo de milagro en un balón al segundo palo que Mendy no remató por poco.
El partido estaba más del gusto del Rayo que del Valencia, pero con el marcador tan corto podía pasar lo que terminó sucediendo. En un error en el despeje de un balón dentro del área, la segunda jugada valencianista acabó con un remate de Diego López que terminaría con mucha fortuna dentro de la portería de Batalla. 1-1 y tocaba volver a empezar.
El Rayo lo intentó por la derecha, con un remate de Ratiu que salió demasiado cruzado, mientras los che respiraban aliviados al ver como su búsqueda encontraba petróleo con un empate que con poca calidad y menos fe habían buscado. El 1-1 le dio calma al fútbol de los visitantes, que triangulaban con algo más de consistencia mientras el Rayo acusaba el golpe y trataba de recuperarse a toda costa.
Y así llegamos al momento de decidir si el punto era suficiente o si merecía la pena arriesgarlo para lograr la victoria que se había saboreado, pero ya no se tenía en el zurrón. Y el Rayo decidió hacerlo a medias, buscó la victoria pero sobre todo decidió que no era cuestión de perder el partido.
La lesión de Mendy (sustituido por Luiz Felipe) suponía otro jarro de agua fría para un Rayo que sentaba a De Frutos y daba entrada a Balliu en su último intento por refrescar a un bloque estaba tenso y que no quería sufrir en los minutos finales.
Ratiu estuvo cerca de reventar Vallecas con un gran remate que se estrelló en el lateral de la red de Aguirrezabala, poniendo punto final a un partido que empezó frío, tuvo poco brillo y acabó como empezó. A pensar en la Copa.
