Rayo Vallecano de Colombia: Vallecas late en Sudamérica

Existe un Rayo Vallecano más allá del barrio de Vallecas, un Rayo Vallecano como escuela de fútbol humilde, como lucha contra la desigualdad y como punto de referencia para muchos niños con problemas.

El fútbol es un embajador de ilusiones, un medio de transporte para que la imaginación, los sueños, los sentimientos lleguen a cualquier rincón del mundo. Así es el fútbol y así, también, es el Rayo Vallecano. Lejos de Vallecas, en Colombia, hay una escuela de fútbol que lleva el nombre y la franja del Rayo como estandarte y como bandera y que siente la emoción y los goles que se marcan en Vallecas como suyos propios. El artífice de una aventura tan bonita e ilusionante como ardua y complicada es Alberto Cuesta, un ex-futbolista del Deportivo de Cali -jugó a las órdenes de técnicos de la talla de Bilardo o Carlos Portela-, que un día llegó al barrio de Vallecas, conoció el estadio del Rayo, conoció al equipo y a la afición… y se enamoró perdidamente de este sentimiento que cada quince días inunda nuestras calles.

A su vuelta a Colombia, este abogado apasionado del fútbol, fundó su propia escuela para que los niños de su país tuvieran un referente en el mundo del fútbol y decidió darle el nombre del equipo que le había encandilado: Rayo Vallecano de Colombia.

Alberto Cuesta nos cuenta cómo surgió la idea de crear una escuela. «En nuestro país el deporte del futbol se vive con gran pasión como en toda Suramérica. Nuestros niños, todos, de cualquier clase social (en especial los menos favorecidos) quieren seguir los pasos de jugadores como Fabián Vargas, Amaranto Perea, Abel Aguilar,  Iván Ramiro Córdoba, Falcao, Rodallegas, Marco Pérez, Edixon Perea,  José Julián Cuesta, y en especial para nuestros niños y niñas Brayan Angulo, que el año pasado jugara en el Rayo». Cuesta nos habla con pasión de su país. «En Colombia carecemos de unas políticas claras y eficientes para que el deporte a nivel competitivo tenga unas bases fuertes que soporten unos verdaderos procesos de formación deportiva de alta competitividad, a pesar de que nuestro amado futbol ha venido ganando espacio. Por tal motivo nos motivamos para emprender este duro camino de formar deportistas de alta competencia con la ambición de propiciarles espacios al alcance de todos, buscando que todos los niños que se acerquen a Rayo Vallecano tengan una oportunidad de la práctica del futbol y puedan utilizar el tiempo alterno al estudio de forma productiva y competente», nos cuenta.

Con_la_camiseta_de_la_pea_rayista_PitiLa historia del Rayo Vallecano de Colombia es curiosa y se escribe desde el amor a un equipo que no te deja indiferente. «La historia del Rayo Vallecano en Colombia se inicia cuando, en el 2000, me voy a España a realizar mis proyectos de profesionalización en derecho, más exactamente a Madrid, y me radico en el Barrio de Vallecas. Allí conozco el estadio del Rayo Vallecano y la sede administrativa que se encuentra en el mismo estadio. Veo entonces la camiseta con la abejita pica pica… el impacto fue muy agradable, hasta  tal punto que me enamoré del Rayo Vallecano. De regreso a Colombia quise comprar la camiseta, pero no pude por dinero, ya que valía 5000 pesetas, lo cual implicaba gastarme el diario de un mes. Ya en Colombia decidí forjarme el proyecto de crear una escuela de futbol llamada Rayo Vallecano, la cual he venido fomentando a través de mi afición por el Rayo. Gracias a las experiencias vividas en España logré institucionalizar entonces en Bogotá, capital de Colombia, a nuestro Rayo Vallecano de Colombia bajo los parámetros legales que nos rigen en el deporte de formación».

A continuación llegaría el proceso de crecimiento, darse a conocer y llegar hasta el corazón mismo de Vallecas con las imágenes de «sus» niños con la camiseta de la franja roja. «Una vez creada la escuela y legalizada informamos sobre la existencia de nuestra escuela de Rayo en Colombia mediante un comunicado y un video en el año 2003. Seguidamente recibí la respuesta  por medio de la señora Isabel  Aguilera, quien puso en conocimiento de nuestra gestión a la presidenta Teresa Rivero y posteriormente recibimos una carta por correo desde España del señor José Paton Amiama, quien nos envió camisetas, insignias, bolígrafos y llaveros», nos cuenta.

Más de mil niños desde su creación y alrededor de trescientos en la actualidad conforman la escuela

«Nosotros como Rayo Vallecano hemos acogido desde nuestros inicios hasta la actualidad a más de mil niños, niñas y jóvenes que han despertado interés y afición por el Rayo Vallecano», nos cuenta el fundador de la escuela.  «En este momento tenemos 300 niños, niñas y jóvenes en Bogotá en siete categorías, que van desde los tres años hasta los dieciocho.  Pertenecemos a la liga de futbol de Bogotá, quien oficia como el ente que rige al futbol aficionado de la capital colombiana. Llevamos ya cinco versiones del torneo de Copa Rayo Vallecano, con éxito total, y con la participación de más de 300 niños queriendo ser campeones de la Copa Rayo Vallecano. Siempre nos ha interesado iniciar procesos desde temprana edad para poder incidir de forma efectiva en los niños a través del futbol como un instrumento  pedagógico que permita formar personas con verdaderos valores sociales». La escuela de Fútbol Rayo Vallecano de Colombia es «una institución deportiva que entiende que de todos muy pocos lograran ser deportistas de alto rendimiento, a nivel profesional en el futbol, pero todos, junto a nuestro horizonte Rayista, lograrán ser personas con proyectos de vida dignos, competentes, proactivos y profesionales en la búsqueda de un mejor mundo».

Deportivamente hablando, la escuela ha conseguido varios galardones a nivel nacional, destacando un torneo de fútbol organizado por el Real Madrid en Colombia en el año 2009, tras derrotar en la final al propio equipo blanco por 2-0 en la categoría 5. Pero los logros deportivos llegan tras muchas dificultades. «Lo más difícil es la falta de recursos para sostener la estructura deportiva con docentes cualificados, escenarios de primer orden y tener la posibilidad de participar en los torneos de liga, que son los que permiten dar a conocer a los nuevos talentos, y que sean tenidos en cuenta por los equipos profesionales y las selecciones Bogotá y Colombia».

Para Alberto Cuesta lo más importante, más allá de la limitada posibilidad de formar grandes futbolistas está «en el desarrollo integral del menor. A través de los procesos de iniciación, fundamentación y perfeccionamiento deportivo, inculcarles, además, valores como el respeto, la ética  y la tolerancia. A través de una planificación y organización estratégica, impulsamos la práctica del fútbol, cumpliendo ante todo con una gran labor social, al ofrecerles a estos menores un tiempo de sano esparcimiento en condiciones óptimas, buscando su crecimiento integral en donde en este proceso de formación, vinculamos a toda la familia. Mediante procesos especializados y espacios de sana convivencia, colaboramos para que el desarrollo y crecimiento del niño sea integral, coadyuvado  por el grupo familiar y el trabajo metodológico de los profesores y directivos. De allí que adoptamos el siguiente lema: “Formamos al ser, instruimos al futbolista”. Basado en un proyecto educativo – formativo, implementado como estrategia extracurricular para la orientación y enseñanza del fútbol en el niño, buscarnos su desarrollo físico- motriz, intelectual, afectivo y social, que mediante programas sistematizados les permitan la incorporación en un futuro al fútbol de alto rendimiento».

Varios han sido los chavales que a lo largo de estos años desde la creación de la escuela han destacado. Alberto Cuesta nos habla de alguno de esos chicos que un día despuntaron. «Jackson Valencia: Volante de creación, 16 años, perteneciente al Club Deportivo Independiente Medellín; Carlos Rojas: Puntero derecho, 13 años, perteneciente al Club Deportivo Seguros la Equidad; Páez Velandia : Volante de Creación, 13 años, perteneciente al Club Deportivo Seguros la Equidad; Felipe Cabezas: Centro Delantero, 12 años, Selección infantil de Bogotá; Diego Rojas: Volante Carrilero, 13 años, Selección Prejuvenil de Bogotá; Felipe Cabezas, quien por su seriedad, compromiso, valores sociales y deportivos ha logrado ser goleador y protagonista en todos los  torneos que ha participado».

Como último deseo, Alberto Cuesta sueña con una mayor interacción entre el Rayo Vallecano y su escuela de fútbol colombiana. «Nosotros como organización deportiva de Colombia deseamos ser referente deportivo de toda la gente de Vallecas y recibir constantemente noticias, realizar intercambios con nuestras divisiones y las del Vallecano de España, tenemos en nuestras huestes niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de alto riesgo socioeconómico y deseamos ayudarlos por ende seria un detalle y gesto hermoso de parte de Rayo Vallecano que ayudaran a sostener una escuela de carácter social con todas las condiciones técnicas y profesionales necesarias para poder promover estos niños».


Felipe_Cabezas_niio

Felipe Cabezas es uno de los niños que en los últimos tiempos ha venido «despuntando» en las escuelas del Rayo Vallecano en Colombia. Nacido en 1998, Felipe es delantero centro. Rápido, fuerte e inteligente, es un auténtico goleador.

¿Por qué elegiste o fuiste elegido por la Escuela de Futbol Rayo Vallecano de Colombia?

Porque el futbol para mi es una disciplina que yo quiero seguir como parte de mi vida, me siento feliz jugando y ganando siendo goleador. Me gusta ser buen amigo y compañero  y el profe me quiere mucho, porque yo juego bien y hago ganar al Rayo Vallecano cada vez que meto goles

2.- ¿Qué has encontrado ahí (amigos, personas que te ayudan…)?

He encontrado un equipo de futbol  que me gusta, me apoyan, me quieren y hago muchos amigos, me gusta entrenar en rayo porque es como una familia donde me regañan cuando haces cosas que no se deben hacer y me  felicitan cuando hago las cosas bien.

3.- ¿Cómo te gustaría que fuera tu futuro dentro de unos pocos años?

Quiero ser el mejor futbolista de Colombia y poder viajar a triunfar en el Rayo Vallecano de España

4.- ¿Te gustaría visitar Vallecas y el Estadio del Rayo Vallecano (el ambiente es increíble)?

Si claro sería un sueño hecho realidad y me gustaría poder llevar todo mi equipo y al profe Cuesta que nos quiere mucho

5.- ¿Conoces algo del Rayo Vallecano?

Si se que juega en Primera División y que lo están haciendo muy bien. El año pasado jugó Brayan Angulo, que jugó en América de Cali. Todo esto lo sé porque el profe nos lo dice por la Web, en las noticias del rayo y en las reuniones que nos hace.

6.- ¿Cuál es tu mayor sueño en la vida fuera del mundo del fútbol?

Quiero ser médico y ayudar a todos los que necesiten de mí.


Enlace a la Web de la Escuela de Fútbol Rayo Vallecano de Colombia