Jesús Fraile es historia en el Rayo Vallecano. La continuidad de uno de los hombres fuertes de la anterior etapa concluía ayer, cuando Martín Presa le comunicaba su cese. Fraile se sinceró con PxR.
Jesús Fraile ha estado al frente de la gerencia del Rayo Vallecano en las últimas temporadas. En estos años el club ha conseguido salir de la Segunda B y, con mucho sacrificio, ha vuelto a Primera División. Ahora, el máximo accionista del club franjirrojo, que le pidió que se mantuviera en su cargo mientras se producía la transición a una ‘nueva vida’, ha decidido que llegó el momento del relevo y ayer prescindía de sus servicios.
Atrás quedan momentos difíciles y alegrías varias, atrás quedan críticas y decisiones no siempre bien entendidas por todos. Atrás queda el trabajo de un hombre que se marcha “con la cabeza alta” y al que costará trabajo sacar de su barrio. A Jesús Fraile esta decisión no le ha sorprendido. «Estoy tranquilo. Siempre dije que cuando se vendiera yo me iba a marchar, me pidieron que me quedara y son ellos los que tenían que tomar una decisión y lo lógico es que cuando llega alguien esto sea así», decía en una entrevista concedida en exclusiva a PxR.
«Ellos toman las decisiones y yo las acato” continuaba, “y más hoy en día que cada uno hace lo que considera mejor para su empresa». Fraile quiso dar «las gracias a toda la gente que me ha ayudado, a toda la afición, jugadores, técnicos, periodistas y todo el mundo”
El ex gerente franjirrojo hablaba con cariño de su equipo y de su barrio. En su despedida, Fraile no tiene más remedio que mirar al futuro y pensar en las alternativas que se puedan presentar. “El Rayo es el equipo de mi vida y no porque ahora estuviera ahí, sino porque soy socio desde los cuatro años y hay muchos sentimientos encontrados, pero la vida no acaba en el Rayo, la vida sigue y te empuja. No te puedes quedar parado, hay que seguir. Ya veremos las perspectivas de futuro, no son buenas tal y como está la situación y por los años, pero hay que tirar para adelante. Es la primera vez en mi vida, desde los quince años que llevo trabajando, que me surge una situación de estas. No sé como la afrontaré, no sé qué pasará cuando en los primeros días de Agosto no tenga que levantarme para ir a un trabajo. Procuraremos que ese tiempo sea el menor posible”, decía.
“Con la familia Ruiz-Mateos el club estaba supra valorado”
Jesús Fraile seguía hablando de su Rayo, un club que ahora se encuentra “en la “mejor situación” posible. La concursal te asegura la permanencia en Primera División y si se hacen las cosas dentro del orden, la viabilidad y los parámetros que marca la concursal, se podrá tener un futuro, que seguramente pasará porque el equipo se mantenga”.
Los últimos tiempos han sido muy complicados para todos los empleados del Rayo Vallecano, gran parte de ellos con serios problemas económicos y sufriendo en primera persona la difícil situación que atraviesa la entidad. Fraile añadía a esos problemas las críticas vertidas contra él en algunos sectores de la afición. “Llevo un año y medio de críticas, siempre he dicho que no sé por qué, porque directamente nadie me ha dicho las razones”.
Para Fraile ha habido dos vertientes diferencias en cuanto a la gestión del Rayo Vallecano durante la época anterior. Por un lado estaba la parte económica, dependiente, según él, de la aportación de la familia Ruiz-Mateos, y por otro, la deportiva, donde los éxitos han sido notables en todas sus secciones. “Con la familia Ruiz-Mateos el club estaba supra valorado, porque los presupuestos se ajustaban a la diferencia que aportaba la familia, y cuando la familia dejó de poner, porque las empresas de las que el Rayo se aprovechaba para conseguir ese excedente, dejaron de producirlo, el déficit se hizo mayor. Porque a las deudas con Hacienda y la Seguridad Social, se une un déficit de seis millones que ponía la familia para los gastos de ese año, lo que hace que la deuda ascienda a los cuarenta millones”. En el ámbito deportivo “me voy con la cabeza muy alta, no quiero decir orgulloso, porque siempre se pueden hacer cosas mejores, pero llegué al equipo en Segunda División B, ahora está en Primera y conseguimos que el club fuera una familia, algo que últimamente se ha roto un poco por todos estos problemas, algo normal. Cuando llegué, aparte del primer equipo, siempre se tenían las dudas de no bajar a Preferente con el filial y se consiguió meterle en Segunda B. Ha sido un trabajo en equipo, que es como se trabaja aquí. El Femenino, el juvenil, las categorías inferiores… La gestión deportiva está ahí y la económica, en el momento que dependes de un tercero, si falla ese dinero, estás hundido”.
En relación a su futuro y a la posibilidad de seguir viéndole por el estadio de Vallecas, Fraile fue tajante. “Vivo en Vallecas, he nacido en Vallecas y nunca me he ido de Vallecas. Con la edad que tengo me va a costar mucho salir del barrio”, añadiendo que “últimamente lo hemos pasado mal. En el mes de Febrero nos dejaron en el desamparo y hemos tenido que pelear solos para poder sacar esto adelante. El estrés, el cansancio, hace que necesites quitarte este peso de encima, hablo de la situación, no del Rayo”
Por último, el ex gerente del Rayo Vallecano no quiso despedirse sin dirigirse a la afición rayista, valorando positivamente su aportación a los éxitos del club. “Creo que los éxitos que se han conseguido son principalmente por ellos, que han tenido un valor y un peso muy importante. Si este año, como es mi previsión, llegamos a los diez o doce mil abonados, aquí vamos a ser un equipo fuerte. El Rayo sin esta afición no hubiera conseguido ninguno de los éxitos que ha logrado. La afición se merece un diez. Todos tienen derecho a las críticas y a decir lo que les parezca, aunque algunas veces se haya rozado temas personales. No es momento de entrar ahí, sino de unirnos todos y apoyar a la dirección del club. Ahora vienen momentos de mucha tranquilidad, porque las dificultades, en teoría se deben haber pasado. Si se levantan los embargos y se empieza a trabajar en una concursal ordenada, creo que irá todo bien”.
