Rayo y Espanyol buscarán romper sus particulares malas rachas

Rayo Vallecano y Espanyol intentarán romper sus rachas negativas. Los rayistas no saben lo que es ganar en casa, mientras que los catalanes no se han estrenado fuera.

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No se puede decir que hayan empezado mal las cosas para Rayo Vallecano y Espanyol, aunque ambos conjuntos tienen razones para quejarse de un desdibujado arranque liguero marcado por los parones. Si en la primera jornada no hubo fútbol por aquella huelga de futbolistas que nos privó del inicio de liga, posteriormente han sido dos las semanas sin espectáculo ‘por culpa’ de los compromisos internacionales, aunque bien es cierto que también ha habido jornada entre semana (de mal recuerdo para el Rayo puesto que supuso la derrota en casa ante el Levante). Aparte de este discontinuo inicio de competición, otra sinrazón que marca esta liga es la de los horarios. Las televisiones se han hecho con el poder de nuestro fútbol y, con las radios fuera de juego -al menos fuera de los estadios, aparentemente-, hacen y deshacen a su antojo. Partidos los sábados a las seis, a las ocho y a las diez, los domingos a las doce, a las cuatro, a las seis, a las ocho y a las diez, e incluso, los lunes a las nueve… dejan unas jornadas maratonianas infumables y faltas de la emoción de los partidos simultáneos, de los goles celebrados al mismo tiempo en varios sitios… en definitiva, una auténtica chapuza.

En este ‘maremágnum’ de partidos, el Rayo Vallecano deberá afrontar dos, de manera consecutiva, en jornada dominical (ambos a las doce de la mañana). El primero les enfrentará al R.C.D. Espanyol, mientras que el siguiente supondrá el regreso del conjunto vallecano a ‘la casa’ de Mel, el Benito Villamarín de Sevilla. Ante los pericos, los de Sandoval intentarán romper su mala racha en casa, que se mantiene desde que el 29 de mayo derrotaran al Cartagena de Juan Ignacio Martínez, precisamente el último entrenador en salir victorioso de Vallecas, en esta ocasión con el controvertido Levante U.D. Enfrente estará un Espanyol que echa de menos los puntos perdidos lejos de Cornellá-El Prat y que espera restañar sus heridas como visitante doblegando a los vallecanos ante su público. La presencia de Tamudo en las filas vallecanas aporta el picante necesario para que el encuentro se convierta en un choque digno de mención.

Muchas novedades en un remozado Espanyol que, ante la crisis, ha mirado hacia la cantera para sobrevivir

En una ciudad como Barcelona, donde el fútbol tiene nombre propio y donde la cantera parecía llegar únicamente de ‘La Masía’, el Espanyol ha sabido trabajar y conseguir un proyecto de futuro a base de promesas que emergen de las entrañas del propio club. Con la marcha de pesos pesados como De La Peña (retirado), Duscher (Barcelona de Ecuador), David García (Girona), Iván Alonso (Deportivo Toluca) o Chica (Betis), el equipo de Pochettino tuvo que replantearse su existencia buscando en la base del club para sobrevivir en tiempos de crisis. Incluso Luis García, después de cinco años, abandonaba el equipo al fichar por el Zaragoza tres horas antes del cierre del mercado de fichajes. La primera jornada la disputó con el Espanyol y en la segunda el azar quiso que se tuviera que enfrentar a su ex-equipo. Dos goles suyos decantaron el duelo del lado maño.

Con el camerunés Kameni más fuera que dentro, después de no encontrarle acomodo durante el verano y con intención de deshacerse de él más pronto que tarde, el conjunto blanquiazul ha depositado todas sus esperanzas en Cristian Alvarez. El cancerbero argentino, ex-jugador de Rosario Central, ha sido titular en todas las jornadas disputadas, cerrando las puertas a Casilla, repescado tras su paso por Cádiz y Cartagena.

Una de las grandes novedades del equipo es Albin que, junto a Romaric o Didac, se convirtieron en los refuerzos del conjunto perico. El exjugador del Getafe fue sometido a una intervención quirúrgia a mediados de Septiembre por problemas musculares, cortando su progresión en un equipo en el que precisamente Didac, además del mejicano Moreno y Verdú, han sido los únicos jugadores en disputar los seis partidos como titulares. El resto de ‘hombres fuertes’ para Pochettino son Sergio García, Javi Márquez, Javi López, Baena, Alvaro y el francés Thievy.

Los espanyolistas lograron sus dos únicas victorias de la temporada en su propio estadio, hasta que la llegada del Real Madrid rompió el hechizo del ambiente perico (0-4). Salvo este tropiezo, que podía entrar dentro de todas las quinielas, en casa el equipo se estaba comportando a un aceptable nivel, logrando derrotar al Ath. Bilbao (2-1) y al Getafe (1-0), con un gol ‘in-extremis’ de Walter Pandiani. Pero como visitantes los de Pochettino no han conseguido sumar ni un solo punto, perdiendo en Son Moix, en la Romareda y en el Ciutat de Valencia, circunstancia que les ha dejado en la decimoquinta posición de la tabla, empatados a puntos con su rival del próximo domingo, el Rayo Vallecano.

Los catalanes llegan a Vallecas hablando de Tamudo, de las dimensiones del terreno de juego y de la presión de los franjirrojos.

El buen fútbol debe convertirse en victorias de manera inmediata

No debe ni puede el Rayo Vallecano distraerse y lamentarse por las ocasiones perdidas, por la superioridad mostrada partido tras partido ni por esa falta de suerte que le privara de los tres puntos ante el Zaragoza. Ha llegado el momento de ganar, y quizá de hacerlo como sea. El ‘jogo bonito’, que se ha convertido en la base del Rayo Vallecano, debe venir asentado en los puntos, en las victorias y en la convicción de convertir la superioridad en goles y en conseguir una posición desahogada en la tabla. De nada sirve lamentar la ocasión perdida ante el Athletic, con el Zaragoza o frente al Racing, la lección está en el encuentro del Levante. Los rivales directos no regalan nada en esta liga y el ‘anti-fútbol’, de momento, se ha impuesto al fútbol de toque y de calidad de los de Sandoval. Bien es cierto, que no siempre fue así y que la victoria en el Alfonso Pérez fue un auténtico bálsamo para un equipo que cree en sus posibilidades y que sabe que es capaz de hacer grandes cosas esta temporada.

Los vallecanos han trabajado estas dos semanas con la mente puesta en lograr la primera victoria de la temporada ante su afición, una hinchada que no desfallece y que poco a poco va creciendo (esta semana mismo se inauguraba la Peña Rayista Piti, formada por 58 socios). Con esa intención los de Sandoval revisaron exhaustivamente las imágenes del encuentro del Sardinero, donde dejaron escapar una merecida victoria y donde Tamudo logró su segundo gol de la presente campaña como franjirrojo. El delantero de Santa Coloma es el gran protagonista del choque. En la previa ha declarado que no celebrará los goles que consiga ante su ex-equipo, como respeto a una afición que le ha aplaudido y le ha querido durante once temporadas. Eso sí, cuando el balón eche a rodar no habrá amigos.

Los vallecanos recuperan a Delibasic, tras su exitoso viaje con su selección -logró el gol que permite a Montenegro disputar su primera repesca de cara a un Campeonato de Europa de Selecciones-. Su moral está por las nubes. Será esta la primera semana en la que el técnico madrileño podrá contar con todos sus efectivos de ataque en plenas condiciones, puesto que al balcánico hay que sumar la presencia del malagueño Koke, ansioso por disputar sus primeros minutos con la camiseta del Rayo. Así el míster vallecano podrá encontrar el complemento perfecto a Michu, que sigue sorprendiendo por su gran capacidad ofensiva y por ser el hombre que está aglutinando todas las acciones de ataque.

La baja de Arribas en el centro de la defensa deja huérfano a Jordi Figueras, que encontrará en Mikel Labaka al compañero en el que apoyar sus acciones defensivas. El canterano franjirrojo está trabajando duro para recuperarse a marchas forzadas y para lograr acortar los plazos marcados por el cuadro médico del club, que había fijado su recuperación en un mínimo de entre seis y ocho semanas.

El Rayo intentará no despistarse por los desvaríos de su presidente, hablando en algunos medios de la presencia de la selección en Vallecas, o de la visita futura del Arsenal, y confía en la recuperación del estado del césped de Vallecas para poder desplegar un fútbol del que nadie habla por Barcelona, pero que ha conseguido sorprender a todos los rivales con los que se ha enfrentado el conjunto franjirrojo.