El Rayo Vallecano encontró el 0-1 (Pacha Espino) en el tramo final de un partido jugado con mucha seriedad y fiel a su estilo.
Ficha técnica
Competición: Primera División - Jornada 8
Fecha: 5 Octubre 2025
Estadio: Estadio de Anoeta
Real Sociedad (0): Remiro, Aramburu, Gorrotxa, Zubeldia, Barrene (Karrikaburu, minuto 79), Oyarzábal, Guedes (Take Kubo, minuto 60), Caleta-car, Sergio Gómez, Soler (Sucic, minuto 60) y Brais Méndez (Marín, minuto 79).
Rayo Vallecano (1): Batalla, Ratiu, Lejeune, Pathe Ciss (Jozhua, minuto 69), Chavarría, Oscar Valentín, Unai López, De Frutos (Pacha Espino, minuto 77), Alvaro (Fran Pérez, minuto 45), Isi (A) (Pedro Díaz, minuto 65) y Alemao (Nteka, minuto 77).
Goles: 0-1. MInuto 83. Pacha Espino.
Árbitro: Jose Luis Guzmán Mansilla (Principal) - Pablo González Fuertes (VAR)
El Real Sociedad – Rayo Vallecano de hoy arrancó reivindicativo e inclusivo, ampliando el minuto de silencio inicial en memoria de José Arakistain (123 partidos con la Real) fallecido esta semana, durante los primeros cinco minutos vaciando el fondo y con silencio por Gaza.

Futbolísticamente, Iñigo Pérez dio continuidad al mismo equipo que la semana pasada mereció ganar al Sevilla y terminó perdiendo y con Unai y Oscar Valentín en el centro se adueñó de un inicio de partido en el que los locales pidieron roja a Lejeune tras un resbalón y pisotón del central a Oyarzabal tras tocar balón. No hubo nada, pero el primer susto llegó con las miradas puestas en el VAR. Nada que rearbitrar y a jugar, con Oscar Valentín intentando llegar a un remate al que no llegó por poco.
El Rayo tenía claro que cada recuperación tras presión debía dar sensación de peligro a una Real Sociedad que poco a poco iría teniendo protagonismo intentando aprovechar cualquier desajuste defensivo de los franjirrojos, que se movían bien en bloque para incomodar a los blanquiazules.
A la media hora la sensación era que el Rayo tenía todo atado y bien atado, mientras los donostiarras seguían buscando su sitio en el partido. Con balón, los de Iñigo llegaban hasta las inmediaciones del área de Remiro, faltando el pase final y el remate, y sin balón, anulaban a los mejores jugadores locales.
El 0-1 estuvo a punto de caer tras un error garrafal de la zaga de la Real rematado de primeras por un Jorge de Frutos que terminaría enviando junto al palo en remate cruzado que ya había superado a Remiro. La más clara y casi única ocasión del partido era para los de Iñigo, que seguían jugando con seriedad y mucha presencia en el partido.
El descanso dejaba abierto un duelo en el que el Rayo tenía las ideas más claras y la Real mostraba lo incómodo que se sentía ante un equipo tan serio y fiable como el vallecano. La igualdad del marcador se desigualaba en las sensaciones de unos y otros, que se marcharon a vestuarios con distinto semblante. La resaca europea, con apenas cuatro futbolistas repitiendo en el once (Batalla, Lejeune, Unai y Alvaro García), de momento pintaba bien para el equipo de Vallecas.

Tras el descanso, el Rayo apareció con una variación en su once, con la presencia de Fran Pérez, goleador europeo el pasado jueves, en sustitución de Alvaro García en el extremo izquierdo. Con el balón en juego lo que cambió fue la predisposición de los donostiarras, que dieron medio paso más arriba obligando a Batalla a lucirse ante un disparo lejano de Oyarzabal. Al Rayo le duraba poco el balón y la Real, que lo intentaba tener más, tampoco sabía muy bien qué hacer con él.
En la primera llegada Pep Chavarría volvió a rozar el 0-1 con el mismo resultado que en la primera mitad, balón cerca del palo tras tocar un defensor. En la siguiente, una buena triangulación acababa con Fran Pérez peleando en el punto de penalti un balón al que no llegó. El partido se abría, porque la Real también quería tener su dosis de protagonismo en ataque.
Mediada la segunda mitad todo seguía igual, partido igualado con escasas ocasiones de gol y con dos equipos tan preocupados de hacer daño como de que no se lo hicieran atrás y ahí el Rayo seguía bien. Pathe Ciss, que estaba siendo el mejor, salió en camilla del campo dando la oportunidad a Jozhua en el centro de la zaga.
El partido entraba en el tramo final sin mucha calidad y a la espera de un flash en modo de acierto o error para decantarlo. Un zapatazo de Pedro Díaz obligó a Remiro a estirarse para enviar a corner y salvar los muebles con un auténtico paradón. El Rayo seguía mereciendo más que una Real que desesperó a los suyos de principio a fin y que, a falta de 7 minutos para el final, recibía el ‘palo’ que merecía. Una vertiginosa contra iba a encontrar al Pacha Espino por el carril central para hacer gol y poner al Rayo en ventaja regalándole tres puntos importantísimos para salir de la zona caliente de la tabla en la resaca europea y antes del parón de selecciones. Gran semana para el Rayo, que se cierra con un ‘zarpazo’ en Anoeta.
